¿Sabías que…?

Presentación

Lo primero que voy a hacer en este artículo es presentarme. Me llamo Ana Luz Aparicio y soy la cofundadora (con mi pareja) de Alternativa Holística, una iniciativa que acompaña a las personas en sus procesos de crecimiento, en esos momento en los que necesitamos que nos echen una mano, ya sea para “superar” algo o simplemente para seguir creciendo y encontrando nuestro lugar. También soy mamá de un precioso niño de dos años y medio.

Mi andadura comienza hace más de una década cuando termino mi carrera de educación social y comienzo un máster en Terapia Gestalt. Al terminarlo sigo descubriendo más herramientas para acompañar a la persona a una versión mejorada de sí misma y a la vez me ayuda a acercarme, poco a poco, hacia mi mejor versión, así que siento que es perfecto y que es lo que tengo que hacer. Me formo a lo largo de los años en muchas técnicas que me permiten ver, sentir… entender a la persona de manera rápida y sencilla para que los cambios sean también así. Las técnicas que más utilizo a día de hoy son  Psych-K y Psiconeuroinmunoterapia (puedes ver más información aquí).

Ahora que ya sabes un poco sobre mí, voy a hablarte de varios

Aspectos importantes para la educación de nuestros niños y niñas.

  • Algo fundamental que creo que no tenemos que perder de vista es que estas personitas que tratamos de educar están aprendiendo y copiando 24 horas al día de su papá y su mamá (tengan la edad que tengan), aprenden por imitación, por lo tanto como ya sabes, pero me permito recordarte, van a ser y hacer lo que tú eres y haces y no lo que dices que hagan. Desde el vientre materno hasta los 7 años de edad (aproximadamente) los niños y niñas integran creencias, emociones, programas, secuencias de reacción… sin filtro. Esto quiere decir que ya antes de nacer aprenden de ti: como se siente uno ante la gente, el mundo, la familia, como reacciona ante determinadas situaciones, ante el dinero, la autoridad, los amigos y un infinito etcétera. Llegado a este punto, tal vez necesites coger aire… ¡respira! Y no te preocupes porque seguramente eres mucho mejor de lo que piensas.
  • Otro aspecto a entender es que viven en el presente, no saben como son o como van a ser; así que se van a comportar y a evolucionar siempre en relación a tus expectativas sobre ellos. Nosotros sentimos que son de una manera determinada, entonces nos comportamos con ellos como si ya fueran así, ellos sienten eso y cumplen tu expectativa, sea la que sea. Por este motivo nos conviene tener siempre en mente cómo queremos que nuestros hijos e hijas sean en el futuro, tener una idea clara de como les vamos a ver (sanos, prósperos, felices, con amor, con un trabajo del que disfrutan…) porque eso es lo que van a cumplir. Cuanto más lo “sueñes”, con más fuerza les va a llegar.
  • Somos 97% comunicación no verbal. Muy por encima de lo que les estás diciendo (muchas veces ni siquiera entienden tus palabras o no te están escuchando) les llega como lo dices. Es importante que antes de hablar sientas lo que les quieres transmitir. Así que, por ejemplo, si quieres transmitirles tu confianza para hacer algo, siente de verdad que pueden porque de lo contrario tu respiración y tu voz se cortan y tus ojos se abren por el miedo, y lo que les va a llegar es esto último. A veces es mejor dejarles experimentar sin estar muy cerca, así sacarán su potencial libremente, sin que interfieran tus miedos.
  • Más cosas: les va a doler… y así es la vida; no pretendas meterlos en una burbuja. Hay padres y madres que preparan el camino para sus hijos y hay padres y madres que preparan a sus hijos para el camino. Los niños y niñas viven en ensayo-error y eso es perfecto; pero somos los papis y mamis los que ponemos una carga emocional a los hechos (si se caen, si se equivocan, si pegan, si se llevan algo que no es suyo, si mienten…) y vemos problemas en lugar de lo que realmente hay: ¡oportunidades! para que aprendan a ser mejores y para que vayan creando las bases de lo que ya hemos visto que serán en el futuro (personas maravillosas y de éxito). Cuando por ejemplo un niño pega, lo que sucede en nosotros es que anticipamos un futuro en el que son “pegones”, y eso nos da miedo. En lugar de irte al miedo, lo que puedes hacer es celebrar que eso haya pasado ahora porque son pequeños y puedes explicarles desde el amor que pueden hacer otra cosa. Si lo aprenden ahora, no necesitarán repetirlo en el futuro, y eso es maravilloso 🙂
  • Siempre respira. Nuestra reacción debe ser siempre lo más calmada posible, lo que nos dará la mejor manera de actuar y a su vez les enseñará a actuar desde la calma. Una misma estrategia (enfadarse, consolar…) no funciona para todas las situaciones, no hagas siempre lo mismo. Por ejemplo: si te enfadas siempre que hacen algo “mal”, aprenderán a mentirte o a intentar esconderte las cosas. No necesitan eso, necesitan saber que cuando fallen (que lo harán) estaremos ahí para ayudarles y acompañarles. Habrá momentos en los que necesites enfadarte, otros en los que les “mimes”… lo importante es que siempre sean reacciones desde la calma, el amor y el respeto, desde ahí es imposible hacerlo mal 😉
  • Reconoce y ríete de tus errores, porque de esta manera te posicionas en un estado mejor para afrontarlos. Y así tus hijos o hijas aprenderán a que no pasa nada por equivocarse, a ser resilientes para salir más fuertes e inteligentes de las dificultades.
  • Nuestros hijos e hijas aprenden por repetición, así funciona el cerebro… es un error cuando nos ponemos nerviosos o enfadados porque “no hacen caso” y decimos: “¿cuántas veces tengo que repetir…?” La respuesta es muchas, pero muchas. El problema viene de enfadarnos, cansarnos pensando que no quieren hacer caso. Los niños y niñas no tienen intención de ponerte nervioso, de hecho la misma frase lo expresa claro: “te pones” nervioso, enfadado… (tú te pones). Quita la intencionalidad de sus actos, porque seguramente la energía que estás sintiendo viene de tus experiencias, frustraciones, miedos…
  • En muchas sesiones las personas hablan de que echaron de menos más tiempo con su padre o con su madre. Es importante que les dediques tiempo, todo el que puedas. Lo que haces ahora forma parte de su infancia, adolescencia… saca tu mejor versión siempre, pregunta, sé divertido, emociona, muestra, siente, ríete de ti mismo… Forjar el carácter de tus hijos o hijas es una carrera de fondo, en la que merece la pena esforzarse.

 

Espero que este artículo te ayude a reaccionar de la mejor manera posible el mayor número de veces.

¡¡Muestra a tus hij@s tu mejor versión!!

 

 

 

 

 

  Ana Luz Aparicio García
www.alternativaholistica.es
Facebook: alternarivaholistica
Blog: alternativaholistica.es/blog/

El castigo físico

Muchas de nosotras hemos manifestado más de una vez nuestro disgusto en el grupo al contar que nos hemos encontrado en muros de Facebook ajenos a defensores del castigo físico, con los típicos argumentos de “toda la vida se ha hecho así y no ha pasado nada”, “a mí me pegaban y yo no estoy traumatizada”, etc.

Ya hemos hablado en otras ocasiones sobre castigos (al final del post hay una lista de enlaces a artículos para completar esta información), pero creemos que, increíblemente, aún es necesario, en pleno siglo XXI, a recordar que el castigo físico no solo es ineficaz, sino que es CONTRAPRODUCENTE PARA EL NIÑO/A y supone UN DELITO para quien lo lleva a cabo TIPIFICADO EN EL CÓDIGO PENAL con penas de cárcel. El castigo físico se considera VIOLENCIA DOMÉSTICA. Y quien piense que esto es exagerado, que sepa que también parecía exagerada la tipificación del castigo físico a la mujer como delito cuando se estableció así hace bien poco.
“Es necesario”, “este niño se está ganando un cachete”, etc., son argumento de IGNORANTES que no tienen las HERRAMIENTAS EDUCATIVAS mínimas para educar a un menor, así que rogamos encarecidamente a quien piense así que estudie, que se informe, que aprenda opciones, que asista a talleres de gestión emocional para controlar su rabia y que haga lo que sea necesario para no volver a caer en la violencia física.
Entonces:
-¿Cuáles son las consecuencias del castigo? Consulta la información aquí.
-¿Qué hacer ante una rabieta del niño? Consulta la información aquí.
-¿Por qué mi niño “no se porta como yo quiero”? Consulta la información sobre el desarrollo moral aquí.
-¿Quiere decir esto que no puedo poner límites? Rotundamente, no. Conoce las opciones de la disciplina positiva aquí.

LA OBESIDAD INFANTIL. Ligero descenso en España. Por Mónica Ruiz

Respetar a nuestros hijos también significa revisar las pautas y hábitos nutricionales familiares, tanto desde el punto de vista de la calidad de los alimentos como desde la facilitación de la autorregulación en relación a la alimentación (Baby-Led Weaning). Por poner un ejemplo conductual, no obligar a acabar lo que haya en el plato y no obligar a comer.
Los niños con sobrepeso tienen una tendencia mucho mayor a convertirse en adultos con sobrepeso que los niños que mantienen su peso normal durante la adolescencia, además de potenciar otras complicaciones:

El estudio ‘Aladino’ (2013) Estudio de Vigilancia del Crecimiento, Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España que está enmarcado dentro de La NAOS (Estrategia Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad) y de la iniciativa europea COSI (Childhood Obesity Surveillance Initiative) realizó un seguimiento de prevalencia de la obesidad y el sobrepeso en los niños de educación primaria e identificó los factores de riesgo asociados:
– Saltarse el desayuno (la primera ingesta del día),
– Disponer de televisión, video-juegos y dvd en la habitación,
– Ver televisión más de dos horas diarias,
– Dormir menos de 8 horas,
– Que los padres sean fumadores (especialmente si fuman los dos),
– Bajo nivel de ingresos económicos de la familia y
– Bajo nivel educativo de padres y madres.

Los datos del estudio ‘Aladino’ provienen de una muestra de 3.426 niños y niñas de entre 7 y 8 años, procedentes de 71 centros escolares, repartidos por todo el territorio español.
La prevalencia del sobrepeso entre los niños españoles es del 24,6% y la obesidad del 18,4%. En comparación con los resultados del mismo estudio en 2011 se evidencia una ligera mejoría, ya que la prevalencia del sobrepeso fue del 26,2% y de la obesidad del 19,1%. Lo que supone un descenso de 2,3 puntos (43% Aladino 2013 vs. 45,3% Aladino 2011).
En relación a las diferencias de género (sexo) y edad, los resultados muestran que si bien los niños y niñas presentan una prevalencia similar en sobrepeso, la obesidad infantil es superior en los niños frente a las niñas. Asimismo, los niños y niñas de 8 años tienen más problemas de sobrepeso y obesidad que los de 7 años.
Esto nos lleva a una nueva reflexión: Es necesario frenar estos problemas y promover la adopción de hábitos de vida saludables a lo largo de toda la vida.
Nuestros hijos merecen un mundo mejor. Sólo disponemos de un planeta donde vivir y un cuerpo con el que crecer y disfrutar ¡Cuidémonos!

Mónica Ruiz Romero
Col.16209
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Sexo, adolescentes,drogas y VIH

Hoy me ha llegado la noticia de que en L’Hospital Clínic de Barcelona, están llegando chicos y chicas muy jóvenes con enfermedades venéreas que no corresponden para nada a su edad.
Se han dado casos de VIH, gonorrea, sífilis y hepatitis. 
Todo esto viene por el nuevo juego que se ha puesto de moda entre los adolescentes, se llama “la ruleta sexual”.

Igual que en la famosa ruleta rusa, en la que con un arma se disparaba y a quien le tocara la bala, mala suerte, en ésta ruleta la suerte es algo distinta, se practica sexo sin protección con todos los participantes en la ruleta, pero lo fuerte de estas fiestas, es que uno de los participantes está infectado de VIH y nadie lo sabe. 
A todos los presentes se les suministra una pastilla azul, que no es viagra, sino que se trata de Truvada una pastilla que sirve de Profilaxis Preexposición (PrEp), se supone que previene el contagio del VIH,  se habla de una eficacia del 96%. 



Es una pastilla pensada para momentos de la vida en los que puedes estar en un entorno con posibilidad de un alto contagio, como sería un médico, un soldado en zona de guerra, trabajadores de centros de drogadicción, etc. No para niños en una fiesta sexual.

Bien, pero ¿qué pasa? que estas pastillas de profilaxis, solo funcionan si se toman de manera continuada durante un periodo de tiempo, una pastilla no sirve de nada lógicamente, además no previene embarazos ni otros contagios de otro tipo de enfermedades.

Hay ruletas de muchos tipos, solo para gays, para heteros seropositivos  y algunas a las que no puedes acudir si no estás infectado. Lo malo de todo esto a parte de lo evidente, es que se le ha perdido el respeto a la enfermedad, los retrovirales son cada día mejores y la enfermedad se ha vuelto crónica, mucha gente confiesa que prefiere infectarse que vivir toda a vida usando preservativo. Sin duda las personas que hacen estas afirmaciones desconocen por completo las consecuencias del vih y que la mezcla de éste con la hepatitis C, que también se transmite sexualmente, es mortal.

¿De dónde vienen estas modas? Pues se derivan por ejemplo de la moda de las “Chemsexparty” que están muy en vogue entre el colectivo gay londinense, europeo y cada vez más español desde hace mas de una década. 
Son fiestas en las que como su nombre indica, las drogas abundan, hay sexo durante días y poco o ningún tipo de control sexual (también se distribuye la famosa pastillita azul) que no está haciendo ningún favor a los adolescentes y no tan adolescentes actuales que participan en éstas fiestas. 
Puede parecer que ésto no vaya a tocarnos nunca, pero como empezaba éste post, la alarma ya está en los hospitales de Barcelona y entre la población adolescente, así que cuanto antes se traten estos temas en casa con nuestros hijos, mucho mejor. 

Os dejo el trailer de un documental que salió a la luz el año pasado sobre este tipo de fiestas y sus peligros.

 

Crianza o educación con apego a partir de 7 años

Estoy intentando escribir una entrada que hable sobre la crianza con apego en niños mayores, que ya no sería crianza, ya que la crianza acabaría a mi entender entre los 5-7 años, y empezaría la educación con apego.
Me encuentro que me está siento harto complicado, ya que a medida que pasan los años, en casa la educación con apego se hace cada día más difícil (que no imposible), pero cuesta, y mucho.
Hemos llegado a una edad difícil, M hace 9 años en una semana y ha entrado en una fase en la que los malditos deberes cuestan mucho, en la que las responsabilidades que cada vez son mayores a veces se le vienen encima, y no lo culpo.
Ser un niño de 9 años ahora es mucho más difícil que cuando yo los tenía, y no ha pasado taaaanto tiempo.

La gente te dice que tienes suerte, que has tenido suerte con tu hijo porque no le gusta la ropa de marca, no se vuelve loco por la última chatarra que ha salido, porque no te pide un móvil, le da igual llevar calcetines rosas al colegio el día que toca gimnasia, y se queda más contento que un 8 al comedor (según la monitora, está en la mesa de los que repiten plato). Pues bien, no señores, no es suerte. Lo mío me ha costado y me está costando!!!
Son años de no llevarlo a guardería, de estar con él, de mirar por sus ritmos y no anteponer los nuestros,  Años que hemos dedicado a él y a su hermana que va a cumplir 3 años en junio y no ha pisado en su vida una guardería.
Pero cada día cuesta más, porque ellos adquieren independencia y se van separando, cometiendo los errores que tendrán que cometer solos sí o sí, sin que tu puedas si quiera abrir la boca para avisarlos sin llevarte una mirada de autosuficiencia que después del golpe será de reconocimiento mudo y orgulloso.

M ahora está empezando a fijarse en su cuerpo, le llegan opiniones sobre él de sus compañeros de clase, por suerte sin saber como, le hemos dotado de cierta desazón en eso de hacer caso a las opiniones de los demás y cuando le llaman gordo en el cole, viene a casa y lo cuenta seguido de un…pobrecillo mamá, seguro que en casa se lo llaman. ¿A qué la gente que insulta es porque no tiene argumentos? Exacto hijo, eso y un problema de autoestima. Intenta darle cariño si se deja.

Como no os puedo dar ningún consejo sobre educación porque yo misma me vuelvo loca muchas veces, os dejo un extracto del libro de Jesper Juul “Su hijo, una persona competente” a ver si vosotros podéis  sacar algo que nos sirva a todos.

En algunas familias hay una fuerte lucha de poder entre padres e hijos; en otras, los padres se han resignado tanto que sus intentos esporádicos de inspirar respeto parecen no tener ni sentido ni efectividad. Y todavía hay más familias que tienen que tratar con hijos que desarrollan un comportamiento sintomático o problemático.

¿Cuál es la solución para estas familias? Desde mi punto de vista, todos los niños (independientemente de si llegan hasta el final en su búsqueda de límites) tienen que ser tratados con respeto. Los padres no pueden violar la integridad de sus hijos, su autoestima o su sentido de la responsabilidad personal. En lugar de eso, los padres deben actuar de un modo que parece paradójico. Si los niños quieren límites, parece obvio que los padres se los den; es decir, los padres deben adoptar sus roles tradicionales y autoritarios de “madre” y “padre”. Pero yo propongo lo contrario. Sugiero que los padres descarten estos roles y en su lugar, empiecen a reforzar su propia autoridad personal.

Esto no es fácil. Los padres necesitan tiempo para eliminar los reproches, rencores y críticas defensivas de sus expresiones y de su tono de voz, sobre todo si sientes que sus hijos están intentando minar su paciencia. Debido a la dificultad inherente a esta tarea, algunos padres recurren a una solución aparentemente más fácil, y que se corresponde con el clásico rol paternal: sustituyen su rol de autoridad absoluta en la familia por técnicas modernas y negociación y teorías educativas. Sin embargo, esta solución también es peligrosa. Confunde el autorrespeto adulto con la vanidad y equipara la necesidad de calor y contacto de los niños con su necesidad de reglas y disciplina.

 

Algunos padres no están muy dispuestos a prescindir de su roles tradicionales porque , si lo hacen, sienten como si perdieran algo valioso, especialmente, si el rol se ha convertido en su refugio, puesto que confirma su valor como adultos responsables. Estos padres básicamente se sientes desnudos al completo, como si no fueran capaces de asumir su responsabilidad paternal. Sin embargo, los hijos suelen sentirse más cómodos; de hecho, los niños madura, puesto que les parece que los padres están más presentes y son más reales.

Para iniciar este proceso de eliminación de roles, hay que escuchar las respuestas del contestador automático paternal en las distintas situaciones que surgen con los niños. Y , luego, cabe preguntarse:

 

– ¿es lo que pienso de verdad o tengo otra impresión?
– ¿Con qué parte de lo que digo estoy realmente de acuerdo según mis propias actitudes y mi experiencia?
– ¿Cuáles de mis comentarios son superfluos? ¿Cuáles heredados de mis padres y abuelos?
– ¿Con qué frecuencia digo cosas a mis hijos que me dolían cuando mis padres me las decían a mí?
– ¿qué cosas digo y hago por fidelidad a mi pareja?
– ¿Qué cosas digo porque he oído que las decían profesores u otros adultos?

Lo necesario en este momento es, durante unos cuantos días, observar a los hijos y escucharles cuando hablan de su vida diaria. Y luego cabe preguntarse:

– ¿Cuándo veo un destello de sufrimiento en sus ojos?
– ¿Cuándo miran desafiantes en señal de autodefensa?
– ¿Cuándo tensan la espalda en señal de rabia y desafío?
– ¿cuándo se intensifica su energía y se convierte en agresividad?
– ¿Cuándo tienen una mirada clara y su cuerpo está relajado?
– ¿Cuándo se sienten felices y seguros?
– ¿Cuándo parece como si hubieran alcanzado el éxito?
– Cuando lloran, ¿lo hacen por una frustración natural o porque están emocionalmente angustiados?

La mayoría de los padres que se hacen estas preguntas se percatan de que hay dos versiones de sus hijos: la de los hijos que existen en realidad y la de los hijos que han creado en su mente. Al comparar estas dos versiones, se debe determinar si las ideas preconcebidas sobre la educación de los hijos coinciden con la información que se ha obtenido de ellos. Una vez hecho esto, se debe hablar con los hijos, con la pareja, con los amigos. Y luego, cabe preguntarse:

– ¿qué imagen tienen los demás de mí?
– ¿Cómo me perciben?
– ¿Cómo percibo que soy?
– ¿De qué fuente obtengo mis opiniones y actitudes?
– ¿Qué opiniones y actitudes representan mis valores verdaderos? ¿Cuáles debería dejar de lado?
– ¿Me pongo muy nervioso por las reacciones de los demás si cambio mis opiniones y actitudes?
– ¿Me atrevo a defender mis ideas o prefiero adaptarme a las de los demás?
– ¿He dicho algo recientemente que los demás han considerado que fuera extraño, doloroso o superfluo? ¿Comparto su opinión?

No podemos eliminar nuestros roles de un día para otro, ni es necesario que lo hagamos. Podemos ir paso a paso. Los niños perciben que sus padres empiezan a tomarse a sí mismo seriamente y responden cambiando casi inmediatamente su comportamiento. Incluso si los padres cambian su forma de actuar, únicamente porque quieren que sus hijos se porten “bien”, los niños perciben este cambio y modifican su comportamiento. Pero si los padres no son sinceros (si realizan estos cambios sólo “por el bien de sus hijos”), los niños retomarán en comportamiento anterior.

Menores en internet: Precauciones, consejos, seguridad

A la hora de subir fotos de los niños a internet, conviene tener en cuenta algunas cosas, empezando por la consideración de tu hijx como una persona digna. Es difícil eliminar una foto una vez que ha sido subida a cualquier red social, pasa a ser pública, y es posible que cuando tu hijx sea mayor, no le haga ninguna gracia tener su vida expuesta en imágenes.

 

Consejos para salvaguardar la seguridad y derechos del menor

 

  • Evita poner fotos que no te gustaría que se vieran de ti mismx: fotos en el orinal, en el baño, fotos llorando, etc.
  • No poner fotos de niños de otros sin su consentimiento expreso. El consentimiento a una foto no es extensible a las demás (si un día dan el visto bueno a que pongas una foto del cumple de tu sobrino, no quiere decir que puedas subir libremente a la red cualquier foto de tu sobrino que le eches de ahí en adelante).
  • Si algún familiar o amigo sube una foto de tu hijx y no estás de acuerdo o dudas, pídele que le retire o que te aclare los términos de privacidad de esa foto y explícale los motivos y su importancia.
  • Ten en cuenta que Facebook tiene unas opciones de privacidad muy útiles: Cuando subas una foto de tu hijx, tienes la opción de restringir la privacidad para que solo la vean los amigos de confianza. Puedes consultar las condiciones y términos de privacidad aquí.
  • Fuera de esa estricta privacidad del punto anterior, si enviamos una foto a un concurso, por ejemplo, evita las fotos que contengan pistas sobre sus hábitos o donde encontrarle. En general, evita cualquier dato que pueda ser utilizado por un extraño para ganarse su confianza: lugares que frecuenta, dónde vive, a qué colegio va, etc.
  • Nunca hagas ver que los niños están solos. No comentes que vuelven solos de clase, que han salido a jugar solos aunque sea debajo de tu casa, que les echas de menos mientras estás trabajando, etc.
  • Evita dar sus nombres reales.
  • En caso de contratar a un fotógrafo, adviértele si no quieres que no quieres que utilice esas fotos en su book o escaparate.
  • Si alguien está sacando fotos en la calle y sale nuestrx hijx, podemos exigirle que la borre.
  • En el caso de las fotos de clase que hacen en el colegio, el centro debe haber hecho llegar previamente a las familias un consentimiento para que le devuelvan firmado. En el caso de que el centro publique fotos en su página web, también se puede reclamar, incluso aunque previamente hubiéramos dado el consentimiento para publicarlas. Por ejemplo: firmamos la autorización para hacer y publicar fotos de una excursión que hacen en el colegio, pero tu hija de 11 años sale muy mal en una foto y se avergüenza. Se puede (y se debe) pedir al centro que retire esa foto de su web.
  • Adolescentes: Educación, educación y educación. Hablarles de la importancia, los peligros y las consecuencias de sus actos en la red. No se trata de asustar sino de dar información veraz. No deberían tener sus nombres reales ni su foto en el perfil público en redes sociales. De esta manera, nadie sabrá que son ellos, y solo tendrán de contactos a los amigos a los que les hayan pasado su perfil. E incluso teniendo como contactos solo a amigos de confianza, no debemos permitir que suban fotos comprometidas, en bikini, etc.
  • Existen sistemas de control parental para cuentas de correo de menores de manera que les llega un aviso a los padres cada vez que su hijx recibe un mail de un contacto nuevo para que den su autorización para que el niñx se comunique con él. Puedes consultar más información aquí.

A continuación dejo una guía de enlaces de interés:

Guía de menores en internet. Instituto nacional de tecnologías de la comunicación. 
Agencia española de protección de datos
Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen

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Cris. Educadora social especializada en atención temprana, mamá de dos y directora editorial.

El castigo

Hace unos días me topé en una red social con un cartel que no voy a reproducir aquí para no darle más bombo, pero que decía algo así como “A consecuencia de los castigos físicos (creo recordar que hablaban de la zapatilla de la madre) desarrollé un trauma infantil conocido como respeto a los demás”.

Lo más terrible de esa imagen es la cantidad de veces que se había compartido sin darse cuenta del error tan grande que conlleva ese planteamiento: El niño expuesto al castigo no aprende a respetar a los demás sino a parecer que les respeta cuando están sus padres delante. La zapatilla de una madre no está relacionada con el respeto a los demás; por tanto, es imposible que una cosa tenga como consecuencia aprender la otra.

Qué es el castigo

Vamos a dejar de lado el castigo físico porque ya es directamente ilegal en España y quiero creer que se está extinguiendo.

Un castigo es una sanción impuesta al niño ante una conducta considerada disruptiva. Esa sanción conlleva a menudo chantajes, amenazas, abusos de poder, etc. Estamos en todo caso menospreciando al niño, humillándolo, etiquetándolo (cuidado con eso) ignorándolo o ridiculizándolo.

Historia del castigo 

A mediados del siglo XX, el auge de la psicología conductista con sus “soluciones” a corto plazo unido a los cambios de paradigma en las familias que hacían que los padres pasaran cada vez menos tiempo con sus hijos, popularizaron nuevos métodos de crianza que desatendían los procesos madurativos, afectivos y motivacionales del niño para centrarse únicamente en sus síntomas visibles (la conducta) y modelarla a base de refuerzos positivos y negativos.

Ya hace tiempo que el conductismo (al menos de forma aislada) ha dejado de considerarse una opción en psicología, pero la mayoría de los padres siguen utilizando los castigos ante la falta de conocimiento de otras alternativas o por mantener inconscientemente unos modelos represivos de demostración de autoridad que emplearon con ellos de pequeños.

Efectos inmediatos del castigo como técnica conductual 

El castigo es percibido por los padres como una herramienta fácil porque no requiere conocimientos complejos sobre el desarrollo del niño ni los motivos que le llevan a actuar y, en cambio, es efectivo casi instantáneamente porque los niños, desde muy pequeños, ya son capaces de asociar una acción con una consecuencia desagradable, y es esa consecuencia desagradable lo que les disuade de volver a actuar, no el hecho de haber aprendido que lo que han hecho no se debe hacer por el motivo que sea.

Es decir: el castigo, en vez de enseñar la conducta adecuada, suprime la inadecuada temporalmente (mientras dure el estímulo negativo): No enseñan a razonar e impulsan al niño a repetir las conductas inadecuadas en cuando cese el estímulo.

Consecuencias del castigo: 

  • Convierten al niño en víctima y sumiso
  • Le enseña a resolver los problemas mediante la violencia y promueve la venganza y el miedo
  • No enseñan al niño a razonar
  • Aumenta los niveles de estrés
  • Disminuyen la autoestima y la confianza del niño
  • Provoca ansiedad y sentimientos de culpa en los padres.
  • Genera un clima de crispación que puede dar lugar a un círculo vicioso de violencia (el niño se rebela y los castigos van aumentando).
  • Degrada las relaciones entre padres e hijos.

Como ya explicamos aquí, deberíamos partir de la etapa del desarrollo del niño para tener en cuenta qué es capaz de comprender y por qué actúa de esa manera.

 

Cris. Educadora social especializada en atención temprana, mamá de dos y directora editorial.

Establecer hábitos de estudio


 

Con la vuelta al cole, nos encontramos en el mismo dilema de siempre, ¿cómo podemos organizar el tema de las horas de televisión, estudio, extraescolares, etc?. Por suerte cada vez seguimos más los ritmos de nuestros hijos, y en el colegio están empezando a tomar conciencia, de que los deberes son algo que solo les carga de trabajo, pero no sirven de mucho. 
Al final, los niños acaban exhaustos, entre 5 y 7 horas de clase, con 20 minutos de descanso, extraescolares, deberes, exámenes…. un infierno. 
 
A continuación, os doy una pequeña pauta que puede ayudaros a llevar una rutina. Es solo un consejo, ¡no un camino estricto que seguir eh!. Espero que al menos a alguien le ayude para poder manejarse algo mejor éste año escolar que tenemos por delante.
1.- Limitar el uso de la televisión
– Dejar de ver  la televisión durante las comidas de la familia
– Seleccionar los programas y las horas en las que se va a ver la televisión
2.- Hacer la lectura más importante que ver la televisión
– Llevar a los niños una o dos veces por semana a la biblioteca pública
– Sacar libros tanto para los niños para los padres
– Hacer de la lectura conjunta de padres e hijos una tradición familiar
3.- Establecer una hora para hacer los deberes en casa (si en su colegio, ponen deberes)
– Escoger la misma hora cada día desde el lunes hasta el viernes para que el niño haga los deberes o lea
– Establecer la duración de la hora de deberes en función del curso y las necesidades particulares del niño
4.- Escoger un lugar adecuado para hacer los deberes
– Buscar un lugar silencioso, cómodo y aislado
– Disponer los materiales necesarios
5.- Explicar al niño el plan previsto
6.- Realizar alguna actividad tranquila durante la hora de deberes del niño que le sirva como modelo: leer, escribir, ayudarle, estar atento y saber que necesitarán nuestra ayuda.
7.- Una vez acabada la hora de deberes, proponerle jugar a algo que le apetezca, permitiéndole desconectar y realizar alguna otra actividad agradable.
8.- Hacer un seguimiento regular del plan para introducir los ajustes necesarios
Información extraída de aquí

Separación con hijos pequeños. Testimonios de superación en primera persona

Bueno, aquí va mi historia.
Yo, 31 años; el padre, 34.
Un año de relación, donde las cosas marchaban tranquilas.
Yo, en el último año de psicología; él, ingeniero de software. Aún no convivíamos, era un noviazgo en el que nos veíamos los fines de semana y lo pasábamos bien.
De repente, comencé a sentir un dolor extraño que no se iba, me dijeron que era un quiste en un ovario, y sorpresa! Mi quiste ahora está por cumplir 9 meses de vida.
Él hablaba mucho de irse a vivir fuera de la casa de sus padres, yo de quererme ir a México a hacer una maestría. Finalmente, me propuso convivir porque él había crecido en una familia con padre madre y hermanos (yo única hija de padres divorciados) y quería darle lo mismo a su hijo. Así que acepté. Cabe anotar que su madre nunca estuvo de acuerdo con que conviviéramos, y que renegaba porque quedé embarazada.
En fin, nos fuimos juntos y todo parecía bien, hasta un día que me gritó por pedirle que apagara las luces de la cocina a mediodía, y pues así fueron varias veces, criticando lo que no debía o sí debía yo hacer, pero cuando yo le pedía algo me decía: “siempre he sido así”. Las cosas siguieron ahí, mi madre no me recibía en su casa, así que me quedé.
Parí, y después del parto, ya la cosa se volvió que me exigía hacer lo que su madre decía, y muy egoísta con las cosas de mi hijo, que no quería (aún no quiere) gastarse un peso en nosotros. Eso y que un día le gritó muy feo a mi madre que estaba ayudándome, acabaron de colmar mi paciencia y pues nos vinimos a casa de mi madre desde diciembre.
Aquí estamos tranquilos y seguros. El manejo con el padre tiene sus altibajos, me ha tocado llamarlo cada fin de semana para que venga a ver su hijo, ir a casa de sus padres a llevarlo, rogar cada mes para que me pase un mísero 10% de su salario (de las entradas extra que tiene, ni hablo) para nuestra manutención, traiga comida y pañales… Y pues todo porque siento que mi hijo merece tener un padre, sea el que sea, que no tiene por qué enterarse de mí que vivo o no con él, por lo menos no ahora, ya mas tarde, seguro se dará cuenta (que no son tontos).
A veces es fácil, otras lloro mucho y siento que no voy a ser capaz, algunas otras me entra en arrebato de demandarlo legalmente (que se me quita de pensar que me toca entregárselo dos fines de semana al mes si lo pide), otras pienso en hacer de tripas corazón y volver a vivir con él para evitarle al pequeño los dolores de por qué mi papá se va? Por qué no vive con nosotros? Pero recuerdo su trato y su egoísmo, y que no quiero que mi hijo crezca viendo ese ejemplo en casa, y lo olvido también. Que así es la vida, a veces no es un camino de rosas, pero cada mañana despertar al lado de ese motorcito de amor me hace secar las lágrimas de la noche anterior, sonreír, y volver a comenzar un nuevo día con la mejor de las actitudes.
(Anónimo)

 

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Después de mi experiencia tengo una frase clara: Te separas porque dan por saco y luego dan por culo el resto de sus días (en mi caso y sin animo de asustar a nadie). Dicho esto te contare que: la separación es, todo y así, la mejor decisión que he tomado en mi vida, la mejor decisión que tomé hace ya 12 años (el tiempo pasa volando) y que la vida me ha dado una segunda oportunidad y soy muy feliz, somos muy felices.
Desde mi perspectiva te diré que fácil no fue tomar la decisión, mi pequeña tenía escasos 3 años. Y mucha gente me etiquetaba de egoísta por romper una familia, pero eso no era una familia por la ausencia de amor por mi parte. Además te diré que yo los consejos, dimes y diretes, los justos, y sobretodo teniendo en cuanta de que era mi vida y era yo la que vivía la situación en mi casa, la que no era feliz. Y me hice una promesa a mí misma…. He de volver a sonreír por mi niña y he de ser fuerte; vivir el día a día y saltar los obstáculos cuando vengan…. No adelantar acontecimientos. Duro y difícil decidir tomar el camino de la separación y mas cuando hacia muy poco tiempo que había fallecido mi padre, un hecho que fue un detonante y que me hizo ver lo que no veía…..
Recuerdo una frase: “Oye, deja ya de llorar que por mas que llores tu padre no volverá jamás y la casa se desmorona”… Tal cual….. Esa noche tomé la decisión. Y por mucho que te digan lo pasas fatal, porque que rompas tú no quita dolor, quizás lo hace mas llevadero pero es duro igual y lo sientes como un fracaso…
No nos engañemos y los fracasos necesitan su luto y yo tenía dos lutos por delante. Pero te aseguro que te haces fuerte, que se puede sobrellevar al principio como puedes, llevarlo al cabo de unos años y llevarlo divinamente al cabo de otros y luego ya…. Pues como si nada (si no dan por saco, ¿eh?).
Lo realmente duro es separarte de tu hija pequeña cada 15 dias… Eso no es duro, es lo siguiente y doloroso, y lloras y llorarás mucho… Pero es uno de los precios que hay que pagar, un muy alto precio que pagas tú y paga tu hijo. Lo que está claro es que no debes aguantar la situación de pareja por un hijo…. Ni por uno, ni por dos ni por nada. Noooooo nunca!!!!! Si tu eres feliz transmitirás esto a tu pequeño.
Aguantar para qué? Hasta que crezca? Engañarte a ti misma y lo que es peor, a tu hijo? Que viva una realidad que no es? Por qué? Porque te han dicho que le crearás un trauma de por vida? Por miedo a las etiquetas y estigmas que le pongan? Un matrimonio y valores que no son? Aquí difiero de mucha gente que alegremente dicen que hay que aguantar por los hijos.
(Véase este post).
Haz lo que creas firmemente que debes hacer. Este es el mejor consejo que puedo darte porque si lo haces convencida y firme casi que no cabrán los famosos y porculeros ¿¿¿y si??? No escuches a nadie que te diga…. Trankila eres joven y reharás tu vida….. Ni caso….. Rehacer tu vida ya lo estas haciendo desde el momeneto en que te separas, rehacer la vida no es ligarte de nuevo a alguien…. Aprovecha para aprender a estar sola, a conocerte más, a disfrutar incluso de los silencios y serás emocionalmente independiente (básico para establecer relaciones posteriores de pareja y de lo que sea). Y desde luego borra de un plumazo a cualquiera que te insinúe: deberías haber aguantado…… Tú como Alaska: no quieres mas dramas en tu vida!!!!!
Un beso y mucha fuerza.
Mamádedos. © 2015

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Hola a todos.

En esta pequeña tribu me conocéis como Natalia Gbrady y, la verdad, no veo motivo para esconderme. Mejor o peor, esta es mi historia.

Conocí al papa de mi hija mayor a los 18 años, era profesor de mi instituto… Una historia muy manida, lo se! Pero así me enamore de él y de todo lo que suponía estar con una persona 29 años mayor que yo: su cultura, su experiencia vital… todo.

Bueno, pues 7 años después nació mi hija mayor después de 2 años de tratamiento por una vasectomía que él tenia realizada, pero por fin conseguí mi sueño de ser mamá! Y para mi sorpresa, él, que no quería más hijos y solo lo hacía por mí, se enamoró perdidamente de nuestra ratita y se volcó en ella.

De repente yo dejé de existir en su mundo. Todo su tiempo era solo para nuestra hija y, poco a poco, me desenamoré. Tan simple y tan rotundo!! Así que con 28 años vi que eso no era para mí. Ser infiel nunca entró en mis planes, lo respetaba demasiado, así que decidí separarme. A él casi le dio algo porque no se lo esperaba, así que llegaron meses difíciles, dudas, miedos que todas tememos a que “nos quiten” a nuestros bebes, pero al final el entendió que eso no era vida, ni para él ni para mí, ni mucho menos para la bebé.

Al poco me encapriché (nunca estuve enamorada, ahora lo sé) de alguien que me trató muy, muy mal, que me robo la autoestima, que me hizo sentir tanta vergüenza que jamas conté lo que estaba viviendo a nadie. No os preocupéis este personaje no duró mucho en mi vida, pero me dejó marcada. Tenía miedo de conocer a nadie, vivía amenazada y a la espera de no sé cuántos juicios, así que imaginaos mi sorpresa cuando en todo este embrollo conozco al hombre de mi vida! A mi compañero, mi amigo…y papá de mi segunda hija!

Ufff… qué puedo deciros a las que estáis pasando por esto??? Pues que seáis fuertes! Que intentéis hablar con vuestras parejas, que entiendan que ya no hay nada, que os dejen volar! Y si es a la inversa, pues que no se acaba el mundo cuando alguien no te quiere, pero que tengáis claro que cualquier cosa no es amor, que no tengáis miedo de separaros, de denunciar si os tratan mal, no os avergoncéis porque eso alimenta al enfermo y, sobre todo, que TODAS OS MERECÉIS SER AMADAS, RESPETADAS y VALORADAS por la persona con la que compartís vuestra vida!!!

Como lo lleva mi hija mayor??? Buena pregunta! Solo tenia 2,5 años así que realmente no ha conocido otra cosa con su papá, así que lo lleva bien. Mi segunda historia le rozó más de lo que en su momento yo era capaz de admitir, pero gracias a mi pareja actual (su papi) lo ha superado, es más fuerte y, después de mucho hablarlo, de preguntas a las que contesté con la mayor honestidad posible, decidimos no volver a hablar jamás de lo que nos pasó. Nos mudamos, nos fuimos de la casa que nos traía malos recuerdos! Tiramos juguetes que a ella le hacían recordar, vendimos el coche… En fin, limpié su corto pasado de elementos que la llevaran a recordar y mi pareja hizo el resto: le devolvió la confianza, desde el primer momento le respeto su tiempo…y ahora somos una familia feliz. Su padre también forma parte de nuestra familia, nos tratamos con cariño y respeto, me gusta pensar que me lo merezco, pero creo que he tenido mucha suerte!!!

Ojalá, todas consigáis lo mismo que tengo yo!!!! (Aunque a veces pienso…”con lo bien que estaba yo sola” jajajajaa) animo, espero que os sirva de algo!

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Hola, soy Marga Pérez. No me importa que deis mi nombre.

Me casé y tuve un nene y una nena. Me separé estando embarazada de 8 meses cuando el mayor tenía 4 añitos. Volví a casa de mamá (un bálsamo en ese momento). Él se volvió para su país ( USA) y no hemos vuelto a tener contacto.

Mis hijos, por suerte, creo que fueron felices, gracias a mis padres y hermanos. Yo creo que estuve llorando como dos años, pero ya se sabe, el tiempo lo cura todo. Y pasó el tiempo.

Yo vivía por y para mis hijos.

Al cabo de cinco años, la vida me devolvió la ilusión. Puso delante de mí a un hombre que se colgó mis mochilas a sus espaldas. Y la vida me dio dos hijos más.

Mi mensaje es de esperanza para todas: Es cierto que tu mundo se desmorona pero, por suerte, esas parejas que se fueron nos dejaron el motor que hace que nuestra vida arranque cada mañana. Y un consejo, sobretodo, nunca, nunca, nunca, le habléis mal de su padre a vuestros hijos. Decidle que lo amasteis como a nadie pero no pudo ser. La vida os lo devolverá y, si no os pone a nadie más en vuestro camino, tenéis a vuestros hijos. Qué más le podéis pedir a la vida!!!

Mucha fuerza y ánimo para todas!!!!.