Taller online de BLW

¡Buenas noticias!
¡Relanzamos el taller online de BLW de lardamma.com! 

Un curso muy completo con contenidos, videos, recursos, ideas, FAQ y mucho más, recomendado por Lactapp aquí.

¡Aprende a desarrollar en tu bebé una relación sana con la comida mientras disfrutáis en familia, estimuláis su curiosidad y su autonomía y evitáis los problemas de la posterior transición a sólidos!

  • 1. Qué es BLW:
    —Qué es BLW
    —Qué no es BLW
    —Ventajas del método
  • 2. Introducción de la Alimentación Complementaria
    —Requitos para iniciar la AC
    —¿Cómo ofrecer la comida?
    —¿Cómo empezar?
    —Preparar la comida del bebé
  • 3. Alimentos que ofrecer
    —Comidas que puedo ofrecer al bebé
    —Alimentos a evitar
    —La leche
    —Alimentos trampa
    —El azúcar
    —El estómago del bebé
  • 4. Trucos y consejos
    —Consejos
    —Dudas frecuentes
    —Fuentes de hierro
  • 5. Alergias
  • 6. Primeros auxilios
    —Diferencia entre arcada, atragantamiento y ahogamiento
    —Primeros auxilios
  • 7. Logística
    —Baberos, tronas, cubiertos…
  • Tanya Cuadros, auxiliar de enfermería,  cocreadora de los grupos de facebook Crianza con apego respetuosa y consciente y Blw alimentación complementaria autorregulada y libre de papillas. Mamá a tiempo completo de dos.
  • Cristina Medrano, educadora social especializada en atención temprana, formadora y mamá de dos.

CONDICIONES LEGALES TALLER BLW LARDAMMA

  • Vende este curso Cristina Medrano. Email: cris@lardamma.com. (Más datos aquí)
  • El curso está diseñado en un blog al que se dará acceso una vez formalizada la matrícula y durante todo el mes. Se podrá acceder a través de ordenador, móvil o tablet. El curso está compuesto por seis lecciones en formato texto+videos explicativos.
    El alumno afirma conocer que la metodología del curso es de teleformación y que no recibirá material impreso alguno. El curso se realizará a través de una plataforma formativa, donde encontrará toda la documentación necesaria.
    El acceso al curso da derecho a su vez a un mes de asesoría personal por parte de las formadoras (Tanya Cuadros y Cristina Medrano) y a la descarga gratuita del ebook “Menú y recetario BLW”. Además, se prevé una clase virtual de una hora en horario pactado con las/os alumnos.
    La asesoría se llevará a cabo de manera pública en los comentarios de la plataforma del curso o por privado a través de mensajes de facebook o email (cris@lardamma.com y tanyalardamma82@gmail.com) durante todo el mes. Aunque un alumno tenga acceso al curso antes de esta fecha por haber formalizado la matrícula, será únicamente a lo largo del mes de cuando llevemos a cabo la asesoría personalizada.
  • Este curso tiene reservado el derecho de admisión.
  • Todo el contenido de la formación está sujeto a derechos de autor y propiedad intelectual, de los cuales es titular Cristina Medrano. El contenido de este curso no se podrá reproducir ni distribuir en ningún medio, ya sea con fines comerciales o no. Todo el contenido basado en derechos de autor de un tercero y adjunto a este taller como recursos de aprendizaje está debidamente señalado.
    Si durante la formación hay indicios del incumplimiento de estas normas, se le cancelarán al alumno los accesos de manera inmediata sin devolverle ninguna cantidad. Además, recurriremos a acciones para proteger los derechos de propiedad intelectual.
  • El precio de este taller es de 25€ IVA incluido.
    El pago se podrá realizar mediante paypal mediante el botón de arriba o transferencia bancaria.
    Es muy importante poner en concepto “taller BLW lardamma” y enviarnos vuestros datos (nombre completo, DNI y dirección postal) al email cris@lardamma.com para poder enviaros la factura de compra, imprescindible para cualquier reclamación o devolución.
    El pago se efectuará en el momento de la inscripción.
    Como el material se puede visionar de manera directa y descargar el ebook de forma inmediata, en este curso no se admitirán devoluciones una vez que se haya dado acceso a la plataforma.
    Lardamma.con no se responsabiliza de los problemas de acceso al curso que el alumno pueda tener derivados de la configuración de su equipo o de su conexión a Internet. 
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  • Tu inscripción en este curso, supone el conocimiento y aceptación de estas normas.

Este curso está destinado a familias o futuras familias que estén empezando o vayan a empezar la alimentación complementaria con el método BLW o a trabajadoras en contacto con bebés que quieran saber más sobre este método.

Curso ONLINE. Teleformación. Organiza tu tiempo como mejor te venga.

En este curso explicaremos la información más importante a tener en cuenta a la hora de comenzar la alimentación complementaria con seguridad a través del método BLW.
Para el diseño de este curso nos hemos guiado en los grandes profesionales de la sanidad y la nutrición más actualizados y en las recomendaciones de organismos oficiales como la OMS y la AEPED, con numerosos enlaces a documentos oficiales.
El objetivo del curso es que el alumno adquiera todos los conocimientos básicos e imprescindibles para iniciar la alimentación complementaria de los bebés con seguridad y criterio nutricional.

 
 
 
Compra este curso ahora y no te olvides indicar tus datos.

Recibirás el acceso al curso y la factura de compra en un plazo máximo de 24 horas.

 
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Conferencia Carlos González y Julio Basulto 10 de septiembre 2016

Mar de las Heras, mamá de nuestro grupo de Facebook que asistió el pasado sábado 10 de septiembre a la conferencia de Julio Basulto y Carlos González en Barcelona, nos envía para todas las que no pudimos asistir, una serie de recomendaciones que se dieron allí:

Recordad que las expresiones u opiniones que detallaré a continuación son exclusivamente obra de estos dos señores:

VACUNAS

 

  • Las vacunas no son ningún negocio, y aunque su eficacia está comprobada con estudios científicos oficiales (lo cual cuesta mucho dinero) ni siquiera las publicitan. A diferencia de las cremas “antiage” que no está comprobada su eficacia, ni parece que eso importe mucho para que estén el la televisión y se vendan.  Hacen hincapié y recuerdan, que las vacunas en muchos países son gratuitas.
  • En muchos países, como Alemania o Italia, se están poniendo gratuitamente muchas vacunas que aquí pagamos de nuestro bolsillo.
  • Todas las vacunas que se le ponen a un niño en su vida cuestan 200 o 300 euros, como mucho, contando el Papiloma. ¿De verdad creen que un laboratorio se forra vendiendo vacunas, que te pones una vez en la vida, y estas vacunado para siempre, cuando tienes que investigar, tienes que demostrar que son útiles y en cambio puedes anunciar por la televisión una crema “antiage” que no tienes que demostrar para nada que es útil, que puedes seguir anunciando aunque se demuestre que no es útil para nada, puedes cobrar diez veces más por ella y la gente se la compra una vez cada dos semanas y no una vez en toda su vida?
  • ¿Cuanta gente ha muerto por vacunarse? 4 niños en toda la India. ¿Cuanta gente muere por patinazos en la ducha o en accidentes de tráfico? Sin embargo, nadie deja de ducharse, ni de ir en automóvil, ni se hacen campañas en su contra.

HOGAR Y SALUD

 

  • La calidez en el hogar mejora la dieta infantil.
  • Criar a un niño humano es tan difícil que los hombres humanos se quedan en el núcleo familiar a diferencia de otras especies.
  • La homeopatía también tiene efectos secundarios. Hay que ir con cuidado con la homeopatía en bebés y en madres lactantes, algún “medicamento” puede ser tóxico para ambos.

LECHE MATERNA

 

  • La leche materna es un pilar de salud, pero no es sanadora, no cura el cáncer ni mejora el rendimiento de deportistas de élite.
  • Carlos González siempre es preguntado por los beneficios de la LM y él se cuestiona si a un guía de montaña, le preguntan sobre los beneficios de ir de excursión.
  • Las madres, siglos atrás no conocían los beneficios científicos de la LM y aún así han dado pecho. Sencillamente, porque las razones son otras: facilidad, vínculo, naturaleza…
  • Dato curioso: cuando se dio a conocer la tasa de niños alimentados con el pecho, la tasa empezó a bajar. Cosas de la modernidad.
  • Imaginaos que la LM es un Ferrari y la LA un Renault. Sí, los dos sirven para desplazarse pero, ¿cual es mejor? Aunque nos hagan creer que el Ferrari es para cuatro elegidos y que lo normal es dar fórmula (especialmente a partir de los 6 meses)
  • Parece que cuando hablamos de LME durante los 6 primeros meses decimos que después ya no es tan importante. Hay confusión. Debemos cambiar la frase a la siguiente: “Se recomienda LM durante 2 años o más de los cuales los 6 primeros meses son E”.
  • Ya es conocida la comparación entre Ropa y Complementos y Leche y AC. Si sales a la calle sólo con un bolso, unos zapatos y un collar (AC), como mínimo provocarás un altercado publico. Necesitas salir con ropa (Leche). El primer año de vida. La A debe ser eso, Complementaria, no Sustitutoria.
  • Un niño tendría que ingerir cantidades ingentes de comida para estar bien nutrido el primer año.

ALIMENTACIÓN

 

  • Si tu no fueras a trabajar, ¿tendrías horarios para comer? (Aquí se refería a un horario que seguir a rajatabla minuto a minuto) Pues los niños igual, mas o menos hay que estar un poco organizados, pero no debemos vivir bajo un régimen militar.
  • Los adultos tenemos un horario que depende de nuestro trabajo, debemos desayunar antes de ir a trabajar y cuando vuelves. Pero en cuanto se termina el trabajo somos más flexibles. Pues en los niños debemos ser igual de flexibles.
  • El Baby Led Weaning es la manera más lógica de dar la AC y está contemplada por la AEPED, la Comisión Europea.
  • Los cereales de desayuno son un invento de las marcas y no deberían ser consumidos dado su alto porcentaje de azúcar añadido. Lo mismo con los cereales hidrolizados para bebés.
  • Recomiendan a los padres informarse y aprender a leer etiquetas de los productos.
  • Existen veinte maneras distintas de llamar al azúcar. Cita el artículo http://juliobasulto.com/azucar-ninos-legislacion-gentesana-gentedespierta-rne-22abril2016/

 AGUA

 

NOVEDADES GENERALES:

 

  • No debemos obcecarnos: si hay un niño que entre los cinco y los seis meses que se lleva la comida voluntariamente a la boca y está erguido no debemos prohibirle que coma. Él mismo nos está enseñando que está sobradamente preparado: tiene interés y tiene la coordinación y la psicomotricidad necesaria. Tampoco debemos preocuparnos si un niño sólo quiere teta a los siete meses. Cada niño tiene su ritmo en todo, y eso también.
  • Generalitat de Catalunya i la Agència de Salut Pública indican que una dieta vegana y vegetariana BIEN PLANIFICADA y suplementada con vitamina B12 (vienen de cultivo de microorganismos) y hierro, son compatibles con la salud infantil. 
  • La maniobra de Hemilich está desaconsejada para niños y adultos. Algunas publicaciones medicas así lo dicen alegando que carece de rigor científico. La Cruz Roja ha dejado de poner la maniobra de Heimlich en su página de primeros auxilios porque se considera peligros a demás de inútil.  Esto lo decía Carlos González, Julio Basulto no terminaba de estar de acuerdo e incluso hizo una demostración. (Se adjunta vídeo)
  • Pueden introducirse los alimentos, no solamente de tres o de cuatro en cuatro, sino también cada día uno o varios alimentos nuevos. Por ejemplo, puedes dar arroz con tomate y carne para comer sin ningún problema. Eso sí, quedan descartados los niños con antedecentes de alergia en la família, el huevo y el pescado juntos.
  • Ni el aspartamo no es cancerígeno ni la Estevia es saludable.
  • La leche no produce mucosidad.
  • El complemento Floradix usado para aumentar las reservas de hierro carece de rigor científico, no es seguro ni eficaz.
  • Ídem con el Colikind usado para aliviar los dolores de cólicos.

 

El camino

 

Nuestro camino en el Blw no fue todo de color de rosa, hace 8 años cuando mi mayor tenía 6 meses, casi nadie sabía que esta manera de alimentar tenía un nombre. Me costó hablar con mi pareja, convencer a más de un escéptico y estar constantemente dando explicaciones.
 
Aun así conseguí apañármelas para poder hacer lo que o consideraba que era lo mejor para mi hijo.
.
 
6 años más tarde tenía las ideas mucho más claras y había acumulado experiencia e información suficiente como para saber que las explicaciones sobran y que lo que de verdad importa es la salud y el futuro de tu hij@, por eso optamos por el BLW desde el principio. 
Me apoyé en grupos que estaban en inglés porque había poco en castellano, y al final decidimos abrir un grupo propio para poder juntarnos y compartir experiencias y ayudar a mamás o papás primerizos que  estaban tan perdidos como nosotras al empezar.

 

Después de casi 4 años aquí hemos llegado, hemos conseguido tirar hacia delante el proyecto del taller de blw que teníamos en mente
 
 
Precisamente hoy ha salido a la luz la entrevista que nos hicieron el Lactapp hablando sobre el mismo:
 
Creo que el secreto para poder llevar poco a poco aunque con paso seguro estos proyectos, es rodearte de gente que vale la pena. Un ejemplo de esto es Mayka Martín Castillo, una persona fantástica con mucha sabiduría por repartir que ha decidido regalarnos en un pedacito de papel: 
 
 
Si os interesa este libro o el curso sobre BLW, ponte en contacto con nosotras y te daremos toda la información. 🙂
tamyacuadros@gmail.com  o  cris@lardamma.com

Alimentos integrales en bebés

Este post ha sido avalado por Lorena Fernández,
nutricionista y miembro de nuestro Grupo Crianza con Apego

Empezaremos definiendo lo que es un alimento integral: La harina integral es la que se hace moliendo el grano completo. Integral es lo contrario a refinado. La harina refinada se obtiene moliendo el cereal sin el salvado ni el germen, con lo que se obtiene una textura más suave y homogénea que, normalmente, gusta más.

  • El salvado es la pielecita que envuelve al grano, con alto contenido en fibra, pero también en minerales y antioxidantes.
  • El germen es la semilla del cereal, rica en nutrientes.
  • El endospermo es la única parte del cereal que se utiliza para la elaboración de harinas refinadas y es rica sobre todo en carbohidratos, como el almidón.

Por ello, en general, las harinas integrales son más ricas en nutrientes, aunque muchos productos que se elaboran con harinas refinadas tienen minerales y vitaminas añadidos para compensar esto.

Pero el principal problema de los alimentos elaborados con harina refinada es que se absorben mucho más rápido, por lo que causa subidas y bajadas más bruscas de los niveles de azúcar en sangre. Esto hace que volvamos a tener hambre antes y, a la larga, puede crear trastornos metabólicos.

Sin embargo, hay que tener cuidado al comprar alimentos supuestamente integrales y comprobar las etiquetas. Muchas veces se trata simplemente de harinas refinadas a las que se les ha añadido algo de salvado (en los ingredientes, esto se suele expresar como “harina de trigo, salvado de trigo” en lugar de “harina de trigo integral”). Conviene también fijarse en la proporción de harina integral que contienen.

Ahora, el problema viene en el abuso de lo integral: Un exceso de cereales integrales puede causar irritación de las paredes intestinales. Por otra parte, lo integral se relaciona con la prevención del estreñimiento, pero si no se combina con un consumo abundante de agua, puede provocar el efecto contrario.

¿Solución?
La mayoría de los expertos recomiendan consumir entre un 50% y un 70% de los cereales integrales frente a un 30%-50% de refinados.

LA OBESIDAD INFANTIL. Ligero descenso en España. Por Mónica Ruiz

Respetar a nuestros hijos también significa revisar las pautas y hábitos nutricionales familiares, tanto desde el punto de vista de la calidad de los alimentos como desde la facilitación de la autorregulación en relación a la alimentación (Baby-Led Weaning). Por poner un ejemplo conductual, no obligar a acabar lo que haya en el plato y no obligar a comer.
Los niños con sobrepeso tienen una tendencia mucho mayor a convertirse en adultos con sobrepeso que los niños que mantienen su peso normal durante la adolescencia, además de potenciar otras complicaciones:

El estudio ‘Aladino’ (2013) Estudio de Vigilancia del Crecimiento, Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España que está enmarcado dentro de La NAOS (Estrategia Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad) y de la iniciativa europea COSI (Childhood Obesity Surveillance Initiative) realizó un seguimiento de prevalencia de la obesidad y el sobrepeso en los niños de educación primaria e identificó los factores de riesgo asociados:
– Saltarse el desayuno (la primera ingesta del día),
– Disponer de televisión, video-juegos y dvd en la habitación,
– Ver televisión más de dos horas diarias,
– Dormir menos de 8 horas,
– Que los padres sean fumadores (especialmente si fuman los dos),
– Bajo nivel de ingresos económicos de la familia y
– Bajo nivel educativo de padres y madres.

Los datos del estudio ‘Aladino’ provienen de una muestra de 3.426 niños y niñas de entre 7 y 8 años, procedentes de 71 centros escolares, repartidos por todo el territorio español.
La prevalencia del sobrepeso entre los niños españoles es del 24,6% y la obesidad del 18,4%. En comparación con los resultados del mismo estudio en 2011 se evidencia una ligera mejoría, ya que la prevalencia del sobrepeso fue del 26,2% y de la obesidad del 19,1%. Lo que supone un descenso de 2,3 puntos (43% Aladino 2013 vs. 45,3% Aladino 2011).
En relación a las diferencias de género (sexo) y edad, los resultados muestran que si bien los niños y niñas presentan una prevalencia similar en sobrepeso, la obesidad infantil es superior en los niños frente a las niñas. Asimismo, los niños y niñas de 8 años tienen más problemas de sobrepeso y obesidad que los de 7 años.
Esto nos lleva a una nueva reflexión: Es necesario frenar estos problemas y promover la adopción de hábitos de vida saludables a lo largo de toda la vida.
Nuestros hijos merecen un mundo mejor. Sólo disponemos de un planeta donde vivir y un cuerpo con el que crecer y disfrutar ¡Cuidémonos!

Mónica Ruiz Romero
Col.16209
Puedes seguirnos en:

 

Recomendaciones para la alimentación en la primera infancia (De 0 a 3 años) TRADUCCIÓN CASTELLANO

 

El proceso de aprendizaje de hábitos alimentarios es especialmente importante durante los primeros años de vida ya que, Además de facilitar un buen estado nutricional y un crecimiento óptimo, puede ayudar a consolidar la adquisición de hábitos saludables para a la edad adulta.
Cada etapa de la vida tiene sus peculiaridades y necesidades a las que hay que ir adaptando la alimentación. La infancia se caracteriza por ser la etapa donde hay un mayor crecimiento físico y desarrollo psicomotor. 
Esto significa que la alimentación no solo debe proporcionar energía para mantener las funciones vitales, sino que debe cubrir unas necesidades mayores relacionadas con el crecimiento y la maduración. Las necesidades energéticas y nutricionales son cubiertas por la lactancia materna exclusiva (o, en caso de que no sea posible, por la leche adaptada) hasta los 6 meses, y a partir de entonces hay que ir incorporando nuevos alimentos de forma progresiva y en las cantidades adecuadas, adaptándose también al desarrollo psicomotor y al interés del niño.

 

 
En este periodo es importante favorecer las condiciones que permitan la adquisición progresiva de unos hábitos alimentarios saludables y una buena relación con la comida.
Es por ello que esta Guía, fruto de la revisión bibliográfica más reciente y del trabajo y consenso de diferentes profesionales de la pediatría, la pedagogía, la nutrición y la dietética, pretende ser un instrumento útil de información y de asesoramiento tanto para los profesionales los centros de atención primaria que ofrecen consejo alimentario como para las familias y las personas responsables de guarderías, con el objetivo de mejorar la calidad de la alimentación de los niños y su desarrollo.
 
El niño, desde que es bebé hasta que tiene 3 años de edad, aprende a mamar, probar, masticar, tragar y manipular alimentos, y también a descubrir diferentes olores, sabores y texturas, con el fin que se incorpore, poco a poco, a la alimentación familiar. La educación de la conducta alimentaria en esta franja de edad tiene el objetivo de conseguir, además de un buen estado nutricional, el aprendizaje de hábitos alimentarios saludables. 
Los diferentes entornos donde come el niño (en casa, en casa de los abuelos, a las guarderías, etc.) deben ser el marco idóneo para transmitir una serie de hábitos, como son la utilización los cubiertos, los hábitos higiénicos básicos y un comportamiento en la mesa adecuado.
 
La alimentación facilita espacios privilegiados para la comunicación, ya que permite el contacto físico, visual y auditivo con la madre, el padre o la figura de apego. Las comidas deben ser, pues, espacios de contacto, de relación y de afecto. Hay que potenciarlos para convertirlos en espacios donde estrechar nuestros vínculos.
No se puede olvidar que los ritmos de los niños son más lentos que los de los adultos, por lo tanto, para que se genere una buena relación en torno a la comida, la paciencia y el tiempo que se dedican son imprescindibles.
 
Las comidas son momentos idóneos para la comunicación y el intercambio, para escuchar lo  que dice o expresa el niño de manera no verbal, y para respetar sus decisiones (no quiere comer más, quiere ir más despacio…). A medida que la criatura vaya creciendo tendrá más capacidades y podrá ir experimentando con la comida. Es importante que la actitud del adulto en esta exploración sea de confianza y aliento.
La leche materna es el mejor alimento para el bebé y favorece que el vínculo afectivo entre madre y niño sea ​​más precoz. Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS), como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Academia Americana de Pediatría y la Asociación Española de Pediatría recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del niño. 
A partir de ese momento, y manteniendo la lactancia materna hasta los 2 años de edad o más, o bien hasta que madre y niño lo decidan, será necesario añadir gradualmente nuevos alimentos para facilitar unos niveles de desarrollo y de salud adecuados. De hecho, en Además de los beneficios para el bebé (protección frente de infecciones y alergias, reducción del riesgo de muerte súbita, etc.), la lactancia materna también tiene ventajas para la madre (la ayuda en la recuperación física después del parto, reduce el riesgo de padecer cáncer de mama y de ovario, y también de tener anemia y osteoporosis, entre otras patologías). En caso de que no sea ​​posible la lactancia materna se puede optar por amamantar con leche adaptada.
 
El proceso de diversificación alimentaria, que idealmente debe iniciarse a los 6 meses (y nunca antes de los 4 meses), es el periodo en el que de una manera progresiva se van incorporando diferentes alimentos a la alimentación del lactante. El equipo de pediatría asesora la familia en este proceso, que puede variar según la edad del lactante, su desarrollo psicomotor y el interés que demuestre para probar nuevos sabores y texturas. La incorporación de nuevos alimentos debería hacer de una manera progresiva, lenta y en pequeñas cantidades, respetando un intervalo de algunos días (entre 3 y 5 días, por ejemplo) para cada nuevo alimento y observando cómo se tolera. Los niños van adquiriendo destrezas manuales para alimentarse solos, beber de un vaso o una taza cogidos con las dos manos y comer lo mismo que el resto de la familia, con algunas pequeñas adaptaciones, como, por ejemplo, cortar los alimentos en pequeñas porciones y permitir que cojan el comer con los dedos, el pinchen con el tenedor o se le coman con la cuchara. Hay que evitar los alimentos que, por su consistencia y / o forma, puedan causar atragantamientos. En la página 12 se muestra el calendario orientativo de incorporación de nuevos alimentos.
Es conveniente tener en cuenta que un ambiente relajado y cómodo durante las comidas, en el que se eviten distracciones como la televisión y los teléfonos, facilita las buenas prácticas alimentarias y da la oportunidad de interacción social y de desarrollo cognitivo.
Es preferible tener una actitud receptiva y tolerante ante el posible rechazo de la comida por parte del niño, ya que un acompañamiento respetuoso y sin confrontación garantiza que estos episodios sean transitorios. Realizar las comidas en familia y el hecho de disponer del tiempo suficiente y sin interrupciones también son importantes para garantizar que las comidas sean agradables y la ingesta adecuada
 
La preocupación por el niño que no come es frecuente entre los padres y las madres. No obstante, la problemática de la inapetencia es, a menudo, un problema de equilibrio entre lo que un niño come y el que su familia (madre, padre, abuelos…) espera que coma. Los progenitores son los responsables de adquirir los alimentos que consumirá el niño, y de decidir también cuándo, cómo y dónde se comerán, pero es el niño en definitiva quien decide si quiere o no quiere comer y qué cantidad, ya que es capaz de autorregular la su ingesta en función de sus necesidades (Excepto en situaciones de enfermedad, donde serán convenientes las recomendaciones específicas del equipo de pediatría). Algunas tendencias habituales de los progenitores de forzar a los niños a comer y restringir el acceso a determinados alimentos no son recomendables, porque, por una parte, pueden facilitar la sobrealimentación y posibles aversiones y, por otro, generar un interés excesivo en alimentos prohibidos.
 
Hay que tener presente que no todos los niños comen la misma cantidad de alimento, y por tanto, no es bueno compararlos entre ellos. Cada niño o niña tiene unas necesidades diferentes que, además, varían a lo largo del tiempo. Por ejemplo, muchos niños, hacia el año, comen la misma cantidad o menos que cuando tenían 9 meses, dado que el crecimiento durante el segundo año de vida es menor que en el primer año, período en que los bebés crecen más rápidamente que en ninguna otra época de su vida.
Así, pues, como que son realmente pocas las situaciones en que el niño no come y queda comprometida la salud -caso en que es necesaria la supervisión del equipo de pediatría la mejor manera de proporcionarle la cantidad de alimento que necesita es respetando su sensación de hambre.
 
La alimentación adecuada del niño a partir del año de edad y hasta los 3 años se basará en una propuesta alimentaria variada, suficiente, equilibrada e individualizada, de acuerdo con la constitución del niño y las indicaciones pediátricas, para asegurar su un crecimiento y desarrollo óptimos.
 
RECOMENDACIONES ALIMENTÁRIAS DE 0-3 AÑOS
En la elaboración de las comidas es importante tener en cuenta tanto aspectos nutricionales (número de grupos de alimentos, frecuencia de uso de los diferentes alimentos, digestibilidad, etc.) como aspectos sensoriales (olores, colores, texturas, sabores…), y proponer la utilización de técnicas culinarias variadas.
 
 
 
En este sentido, hay que:
 
* Proporcionar una comida de calidad, tanto desde el punto de vista nutricional como desde criterios higiénicos, sensoriales y educativos.
* Promover hábitos higiénicos, alimentarios y de comportamiento adecuado, así como también los aspectos sociales y de convivencia de las comidas.
* Potenciar la variedad y la identidad gastronómica de la zona, incorporando alimentos de temporada, locales y de proximidad.
* Fomentar la identificación, el descubrimiento y la aceptación progresiva de los diferentes alimentos y platos, educando al niño en el placer de comer con moderación. aspectos generales
* El calendario de incorporación de nuevos alimentos
 
Es siempre una información orientativa. La comunicación entre la familia y el equipo de pediatría puede ajustar las edades de incorporación de nuevos alimentos, dependiendo del desarrollo y las características del bebé.
 
* En los alimentos para lactantes y niños no se ha de añadir azúcar, miel ni edulcorantes.
* Es conveniente evitar la sal en la preparación de los comidas, así como ofrecer alimentos muy salados (verduras en vinagre y determinadas conservas, carnes saladas y embutidos, cubitos de caldo y sopas en polvo). En general, evitar o reducir la sal en la preparación los platos es beneficioso para toda la familia. En cualquier caso, si se utiliza sal, debe ser yodada.
* Para minimizar la pérdida de nutrientes en la cocción de verduras y hortalizas se recomienda cocer al vapor o hervir con una cantidad mínima de agua, así como procurar que la cocción sea rápida tapando el recipiente.
* Según la evidencia científica actual, no hay una edad o un momento determinados en que sea mejor incorporar los alimentos con gluten. se pueden ofrecer, como el resto de alimentos, a partir de los 6 meses.
* Se puede ofrecer el pan, la pasta y el arroz integrales, ya que son más ricos en nutrientes y fibras
CUADRO INTRODUCCIÓN ALIMENTOS (ORIENTATIVO A PARTIR DE LOS 6 MESES)
 
Alimentos
 
Edad de incorporación y duración aproximada 0-6 meses:Leche materna
 
6-12 meses: Leche adaptada (en niños que no toman leche materna) Cereales -pan, arroz, pasta, etc.- (con o sin gluten), frutas, hortalizas 1, legumbres, huevos, carne 2 y pescado 3, aceite de oliva, frutos secos aplastadas o molidas. Se pueden ofrecer pequeñas cantidades de yogur y queso tierno a partir de los 9-10 meses.
12 – 24 meses: Leche entera *, yogur y queso tierno (en mayor cantidad) * en caso de que el niño no tome pecho
≥ 3 años: Sólidos con riesgo de atragantamiento (frutas secas enteras, palomitas, granos de uva enteros, manzana o zanahoria cruda)
 
Alimentos superfluos (azúcares, miel 4, mermeladas, cacao y chocolate, flanes y postres lácteos, galletas, bollería, embutidos y charcutería) Como más tarde y en menos cantidad mejor (Siempre a partir de los 12 meses)

1 Hortalizas: hay que evitar las espinacas y las acelgas antes de los 12 meses (y si se dan, que no supongan más del 20% del contenido total del plato) por su contenido en nitratos. A partir del año y hasta los 3 años, es necesario que estas hortalizas no supongan más de una ración al día. Si el niño padece una infección bacteriana gastrointestinal, se han de evitar estas dos hortalizas. Las espinacas y las acelgas cocinados (Enteros o en puré), como el resto de alimentos, se conservarán en la nevera, o en el congelador si no e s consumen el mismo día.
2 Carne: los niños menores de 6 años no deberían consumir carne procedente de animales cazados con munición de plomo porque causa daños neuronales.
3 Pescado: por su contenido en mercurio, en niños menores de 3 años, hay que evitar el consumo de pez espada, emperador, cazón, tintorera y atún (en niños de 3 a 12 años, limitarlo a 50 g / semana o 100 g / 2 semanas y no consumir ningún otro de la misma categoría la misma semana). Además, debido a la presencia de cadmio, los niños deben evitar el consumo habitual de cabezas de gambas, los Langostinos y cigalas o el cuerpo de crustáceos similares al cangrejo.
4 Se recomienda evitar la miel en niños menores de 12 meses por riesgo de intoxicación alimentaria por botulismo
* Mientras el bebé sólo toma leche materna (o adaptada) a demanda no necesita beber agua. A partir del sexto mes, sí se recomienda ofrecer agua al niño y que este en beba según su sensación de sed. Durante la infancia, el agua debe ser la bebida principal (los zumos ylas otras bebidas azucaradas sólo deberían tomar de manera esporádica).
 
* La leche de vaca no debe ofrecerse antes de los 12 meses.
 
* En la merienda y / o desayuno de media mañana, hay que los alimentos y las preparaciones se adecuen a la edad del niño, y se dé preferencia a la fruta fresca, el yogur natural y el pan (pan con aceite, pan con tomate y aceite, bocadillos pequeños de queso, etc.), junto con el agua.
 
* Es aconsejable incorporar preparaciones diferentes los triturados. Ofrecer los alimentos enteros (O en trocitos, según el tipo de alimento) permite que el niño pueda comer de forma autónoma y que goce de los diferentes sabores, texturas, olores y colores de los alimentos (esta práctica se denomina alimentación dirigida por el niño, alimentación con sólidos o, en inglés, baby-led weaning).
 
* La diversidad de costumbres, contextos culturales y creencias se manifiestan también, a menudo, en la comida.
 
La mayoría de religiones disponen de prescripciones alimentarias, aunque estas no implican ninguna consideración nutricional de interés especial. En el caso de la alimentación vegetariana, que excluye carne y pescado pero incluye huevos y / o productos lácteos, y la vegana, que excluye carne, pescado, huevos y productos lácteos, bien planeadas y suplementadas cuando es necesario y de manera adecuada, pueden satisfacer las necesidades de niños y adolescentes.
Si no se plantean con cuidado y conocimiento pueden suponer un riesgo de deficiencias nutricionales y energéticas, especialmente en el caso de las dietas más restrictivas, como las veganas.
 
Por este motivo, en estos casos es conveniente consultar a un profesional de la salud experto en alimentación vegetariana. Las alimentaciones extremadamente restrictivas como la macrobiótica, la frugívora o crudívora han asociado a un deterioro en el crecimiento y, por tanto, no pueden ser recomendadas para niños. en el período de incorporación de alimentos ricos en proteína, como la carne o el pescado, los niños vegetarianos pueden tomar -además de huevo, yogures y queso fresco o tierno, legumbres y frutos secos triturada- tofu (requesón de soja), bebida de soja fermentada (Yogur de soja), otros preparados a base de soja y seitán (gluten de trigo), entre otros. Todas las personas vegetarianas deben tomar suplementos de vitamina B12 de forma regular, y también los niños vegetarianos una vez terminado el período de lactancia materna.
 
Cuando el niño realice alguna comida en la guardería, es recomendable:
 
* Facilitar a las familias las programaciones alimentarias como mínimo de 3 semanas, que luego se pueden ir repitiendo con pequeñas variaciones correspondientes a la adaptación con alimentos de temporada, con diferentes tipos de preparaciones (más frías o calientes en función de la época del año), en las fiestas y celebraciones, etc., así como la evolución en la incorporación de nuevos alimentos.
 
 * Especificar el tipo de preparación y los ingredientes que componen el puré, el plato de verdura, de ensalada, de arroz, de pasta, etc.
 
 * Especificar el tipo de carne y de pescado, a fin de evitar que se repitan demasiado a menudo las mismas variedades.
 
* Que los menús ofrecidos por la guardería se puedan adecuarse a los posibles trastornos o las enfermedades más frecuentes de los niños (intolerancias, diabetes, alergias …). En este sentido, y por la corta edad de los niños, es conveniente seguir las indicaciones del equipo de pediatría correspondiente.
PARTICULARIDADES SEGÚN EDAD
 
0 a 6 meses
 
La leche materna de forma exclusiva es el alimento recomendado para los 6 primeros meses de vida, y posteriormente, complementada con la incorporación de nuevos alimentos. Es necesario que la madre que amamanta tome un suplemento con 200 microgramos de yodo al día, para prevenir que el niño sufra los trastornos por déficit de yodo. En caso de que no sea posible la lactancia materna, se puede optar por una leche adaptada, complementada con la incorporación progresiva de nuevos alimentos a partir de los 6 meses.
El hecho de que la madre se reincorpore a su puesto de trabajo o bien el niño vaya a la guardería no debe suponer el abandono de la lactancia materna. Es importante que la madre que quiera seguir dando el pecho pueda disponer del tiempo y de un espacio tranquilo donde hacerlo, ya sea en el lugar de trabajo, en la misma aula o en otro espacio en la escuela, con cuidado de que esto se haga con el máximo respeto, tanto para los ritmos individuales propios como para los del grupo. Si la madre no se puede desplazar en la guardería para dar el pecho el niño, la leche materna se puede extraer en casa previamente, de forma manual o con la ayuda de un sacaleches, y el personal de la guardería la puede almacenar y administrar.
 
6 a 12 meses
 
La leche materna o, en el caso de que no sea posible, la leche adaptada, cubre todas las necesidades nutricionales del niño hasta los 6 meses. A partir de esta edad, la leche debe seguir siendo la principal fuente nutritiva durante el primer año de vida del niño, con la incorporación y complementación de otros alimentos necesarios que hay que introducir para garantizar una salud, un crecimiento y un desarrollo óptimos.
Es recomendable continuar con la lactancia materna a demanda hasta los 2 años de edad o más, o hasta que madre e hijo lo deseen, y poco a poco estructurando los horarios para que el niño adapte a las comidas familiares. En el caso de niños alimentados con leche adaptada, a partir de los 6 meses de edad se recomienda ofrecerles unos 280-500 ml / día de leche, respetando la sensación de hambre y saciedad que manifiesten.
Es recomendable (según el ritmo de dentición y el interés del niño por la comida) aplastar los alimentos en lugar de triturarlos u ofrecer algunos de cortados en trocitos.
Hay que evitar, por lo menos hasta los 3 años de edad, los sólidos que pueden suponer un riesgo de atragantamiento, como por ejemplo las frutas secas enteras (se pueden ofrecer trituradas), las palomitas, los granos de uva enteros, la zanahoria o la manzana entera o en trozos grandes, etc.
 
Las comidas para niños de 6 a 12 meses pueden incluir los siguientes alimentos:
 
* Hortalizas 1: zanahoria, cebolla, judía verde, calabacín, calabaza, puerro, tomate, etc.
 
* Farináceos: arroz, pasta pequeña, pan, gachas de cereales sin azúcar, sémola de maíz, patata, legumbres bien cocidos, etc.
 
* 20-30 g de carn2 / día o bien 30-40 g / día de peix3 blanco (magro) o azul (graso) sin espinas o bien 1 unidad de huevo pequeño / día.
 
* Frutas: plátano, pera, melocotón, manzana, mandarina, fresa, sandía, melón, etc.
 
* Aceite de oliva virgen extra.
 
Es recomendable que los niños compartan comidas con la familia, y que disfruten de los mismos alimentos y preparaciones (con pequeñas adaptaciones según convenga).
 
En el caso de las frutas, verduras, hortalizas, legumbres, pasta, arroz, pan, etc., es necesario que las cantidades que se ofrezcan adapten a la sensación de hambre que manifiesta del niño. En cambio, en cuanto a los alimentos que configuran el segundo plato (carne, pescado y huevos), es importante limitar las cantidades a las necesidades nutricionales de los niños, ya que en nuestro entorno se consumen en exceso, lo que se asocia a un mayor riesgo de desarrollar obesidad infantil.
 
La tabla siguiente (página 17) de medidas puede ser de utilidad a la hora de calcular la cantidad de carne, pescado y huevos que se puede ofrecer a los niños:
 
1 Por su contenido en nitratos, se debe evitar incluir espinacas y acelgas antes los 12 meses (y si se hace, que no supongan más del 20% del contenido total del plato).
2 La carne debe ser preferentemente blanca (pollo, pavo, conejo). Los niños no deberían consumir carne procedente de animales cazados con munición de plomo.
3 Por su contenido en mercurio, en niños menores de 3 años, se debe evitar el consumo de pez espada, emperador, cazón, tintorera y atún. Además, debido de la presencia de cadmio, los niños deben evitar el consumo habitual de cabezas de gambas, langostinos y cigalas o el cuerpo de crustáceos parecidos al cráneo
GRAMAJE RECOMENDADO PARA CARNE, PECES Y HUEVO (en mi opinión éste cuadro debería ser orientativo o directamente sobra, cada niño comerá la cantidad que necesite)
 
Alimento         Gramaje habitual       Cantidad para 6 a 12 meses * Cantidades 12 meses a 3años
1 corte de carne de cerdo ternera 80 g  20-30 g(1/3 de corte de lomo)   40-50 g(1/2 de corte de lomo)
1 pechuga de pollo 150-200 g 20-30 g (1/6 de pechuga de pollo) 40-50 g (1/3 de pechuga de pollo)
1 filete de merluza 125-175 g 30-40 g (1/4 de filete de merluza) 60-70 g (1/2 filete de merluza)
1 rodaja de merluza 60-100 g 30-40 g (1/2 rodaja de merluza) 60-70 g (1 rodaja pequeña o ½ grande)
1 huevo
Unidad pequeña (S): menos de 53 g
Unidad media (M): de 53 a 63 g
                                                            1 unidad pequeña (S) 1 unidad mediana (M) – grande (L)
Unidad grande (L): de 63 a 73 g
 
* No es conveniente incluir la cantidad de carne (20-30 g / 40-50 g) o de pescado (30-40 g / 60-70 g) indicada en más de una comida al día. Si se quiere incluir carne o pescado en el almuerzo y la cena, habría fraccionar las cantidades
12 MESES A 3 AÑOS
 
A partir del año, se puede incorporar la leche entera de vaca, en el caso de que el niño no tome leche materna.
Es recomendable ir diversificando las técnicas y preparaciones culinarias: el hervido, la plancha, el guisado, el estofado, el vapor, el asado, el horno, la fritura, etc.

 

La tabla anterior puede ser de utilidad a la hora de calcular la cantidad de carne y pescado que se puede ofrecer a los niños a partir de los 12 meses.

Transición a sólidos

Desde lardamma.com siempre hemos defendido el BLW como el método más natural y con mejores resultados para desarrollar en los niños una actitud positiva ante la comida, pero si por desconocimiento del método o por falta de confianza tu bebé está comiendo papillas desde el inicio de la alimentación complementaria y te gustaría ir haciendo una transición a sólidos, quizás te hayas encontrado con algunos problemas.

Para empezar, el niño tiene que acostumbrarse a un nuevo tipo de alimentación, será como volver a iniciar la alimentación complementaria, y puede rechazar algunos alimentos. Aquí te dejamos algunos tips que facilitarán el proceso:

 

  • La transición a sólidos debe hacerse de forma gradual, alternándolos con los purés y ofreciéndole alimentos de dureza progresiva, al principio muy blanditos.
  • El/la niño/a debe estar tranquilo a la hora de la comida: relajado, sin sueño, sin hambre excesiva para que pueda asimilar las nuevas texturas y sabores.
  • Si rechaza los alimentos (algunos o todos) trata de averiguar por qué: la temperatura no es la adecuada, está demasiado condimentado, la ración es demasiado grande, etc.
  • Dejarle experimentar, coger la comida con las manos, olerla, estrujarla… Está familiarizándose con las nuevas texturas.
  • Se debe tener en cuenta que un bebé se considera lactante hasta los dos años, es decir, es imprescindible que continúe tomando leche (hasta el año como alimentos principal y a partir del año como alimento complementario). Más información sobre este tema aquí.
  • Si le cuesta aceptar las nuevas texturas, se puede ir haciendo el puré como hasta ahora pero batiéndolo cada vez menos, haciéndolo progresivamente más sólido, hasta que al final simplemente machaquemos un poco la comida con el tenedor.
  • Se deben cumplir unas normas de seguridad: nunca dejar solo al niño/a cuando está comiendo, asegurarse de que está sentado/a de manera erguida para evitar atragantamientos, etc.

 

Pero sobre todo, recomendamos la prevención de este tipo de problemas iniciando la alimentación complementaria a partir de los seis meses con el método BLW.

-Prevención: blw

Leche de vaca para los niños, ¿sí o no?

Este post ha sido avalado por Lorena Fernández,
nutricionista y miembro de nuestro Grupo Crianza con Apego…,
y está escrito siguiendo los criterios de Julio Basulto.

 

Partimos de que, hasta los dos años, los bebés son considerados lactantes. Esto significa que la leche es un alimento imprescindible en su dieta. Hasta el año, como alimento principal y después, entre los 12 y los 24 meses, como alimento complementario pero, insistimos, imprescindible.

Entre los 0 y los 12 meses, la leche que deben tomar es leche específica para ellos. Lo ideal es lactancia materna. Si esto no fuera posible, lactancia artificial. En ningún caso estas dos opciones deben sustituirse por otras. Si una madre, por cualquier motivo, no puede dar el pecho y no quiere dar leche en polvo a su hijo, debería, por un lado, informarse mejor respecto a los requerimientos del bebé lactante y, por otro, estimular su producción de leche materna. LA LECHE ARTIFICIAL NO ES MALA, todo lo contrario: Cuando no hay posibilidad de dar el pecho, es la única opción válida en bebés lactantes menores de un año. A partir de los seis meses, además, se puede ir introduciendo poco a poco la alimentación complementaria.

En esta alimentación complementaria está contraindicada la leche. Los lácteos fermentados pueden ofrecerse, pero mejor a partir de los 9 meses aprox. y con moderación, por su exceso de proteínas.

Entre los 12 y los 24 meses, si el bebé continua con lactancia materna, que sería la situación ideal, siguen sin ser necesarios otros lácteos, aunque pueden ofrecerse si al niño le gustan. En caso de bebés alimentados con lactancia artificial, a partir del año se puede ir cambiando a leche de entera (la que tome la familia habitualmente).

En el caso de que la familia no quiera ofrecer leche de vaca por motivos ideológicos o de salud, al tratarse aún de bebés lactantes hasta los dos años, se deberá seguir ofreciendo leche adaptada.

A partir de los dos años, la leche ya no es necesaria aunque, si se decide prescindir de ella, es importante estar bien informados para saber compensar la dieta de manera que se cubran los requerimientos de calcio y otros nutrientes.

En cuanto a las bebidas vegetales (conocidas como “leches” por tener un aspecto y color similar a la leche y no por sus propiedades), se pueden ofrecer desde el sexto mes, pero nunca como sustituto de las tomas de leche del bebé. Sí pueden sustituir a recetas que llevan leche y que el bebé aún no puede tomar, como la bechamel.

 

Ventajas del BLW sobre la alimentación tradicional

El baby-lead weaning es un método de introducción de la alimentación complementaria libre de papillas y de manera autorregulada por el bebé. Ya hemos hablado otras veces sobre alimentos a evitar, recetas, consejos para evitar atragantamientos, etc. aquí, pero hoy queremos recalcar las ventajas del BLW.

¿Por qué elegir este método frente a la alimentación tradicional? ¿Cuáles son sus beneficios para el bebé y el resto de la familia?

 

  • El bebé aprende a comer de todo: Conoce desde el principio los sabores sin adaptar (sin endulzar, sin procesar, sin homogeneizar como en las papillas y potitos industriales). Experimenta con ellos sin presiones, por lo que no suelen rechazar ningún alimento (aunque haya cosas que le gusten más y otras que les gusten menos).
  • Se integra al bebé en la mesa familiar: Las necesidades nutricionales del bebé están cubiertas con la lactancia a demanda. La comida debe ser un aprendizaje social más que una necesidad básica. No tiene sentido el BLW si se le da de comer al bebé antes para luego comer los adultos.
  • Evita las típicas dificultades de la posterior transición a sólidos: Cuántas veces nos hemos encontrado a madres angustiadas porque sus hijos siguen rechazando los trozos con tres años o incluso más…
  • La autorregulación del bebé favorece una nutrición adecuada (ya que el bebé sabe mejor que nadie qué nutrientes necesita en función de “lo que le pida el cuerpo”) y su autonomía (aprende a tomar decisiones, a conocerse y a saber escoger).
  • Desarrolla la psicomotricidad fina: El bebé come él solo, primero usando principalmente las manos y poco a poco irá experimentando con los cubiertos. Esto es un ejercicio de psicomotricidad muy potente que, para el bebé, es como un juego.
  • Es un estímulo sensorial: La comida tiene sabores, olores, colores, texturas, temperaturas… Que le ayudan al bebé a ir conociendo los diferentes tipos de sensaciones.
  • Mejora la dieta de toda la familia: Al integrar al bebé en la comida familiar (en lugar de hacerle una comida especial para él), “obliga” a toda la familia a mejorar su dieta, evitar alimentos muy procesados, moderar el consumo de sal y azúcar, etc.
  • Facilita las comidas fuera de casa: Es mucho más simple llevar en el bolso un plátano que una papilla que se oxidará en unas horas en un tupper que luego tienes que cargar con él sucio, una cuchara, un babero, etc.
  • Fortalece la musculatura facial ayudando al desarrollo del lenguaje: La masticación y el trabajo mandibular son ejercicios típicos de logopedia.

¿Quieres saber más sobre el BLW? Puedes consultar más información aquí o estar atento/a a nuestras próximas charlas.

 

Los “otros” beneficios de la lactancia materna

Ya sabemos que la lactancia, como alimento, es lo más beneficioso para el bebé, que reporta también numerosos beneficios para la madre y que supone una manera importante de conectar con el bebé y consolidar un apego seguro. Vale, pero es que además de eso, hay otros beneficios que no se suelen contar porque no queda tan bien pero que animan bastante…

 

  • 1. Puedes escaquearte de fregar los platos con la excusa de estar dando la teta
  • 2. La lactancia combinada con el colecho en invierno es lo más parecido a dormir con una bolsa de agua caliente.
  • 3. Si te encuentras con algún gilipó, puedes ponerte seria y sacarle una teta con la excusa del bebé. Es como hacer un calvo, pero con más elegancia.
  • 4. Siempre puedes usar esta excusa en cualquier situación incómoda o estando con amigos pesados: “Bueno, nos vamos que el/la niño/a va a querer mamar ya”.
  • 5. Aunque solo sea por pura curiosidad, ¡no me digais que no es genial ver que te sale leche de una teta! ¡Y probarla! ¡Y que la pruebe tu pareja! Y hacer experimentos como sacar un poco y echarle café…
  • 6. Detrás de las caras de sorpresa de tus conocidos, sabes que en el fondo se mueren de envidia, y eso de un gustillo…
  • 7. Viene genial para mantener la línea.

¿Alguna más?