Separación con hijos pequeños. Testimonios de superación en primera persona

Bueno, aquí va mi historia.
Yo, 31 años; el padre, 34.
Un año de relación, donde las cosas marchaban tranquilas.
Yo, en el último año de psicología; él, ingeniero de software. Aún no convivíamos, era un noviazgo en el que nos veíamos los fines de semana y lo pasábamos bien.
De repente, comencé a sentir un dolor extraño que no se iba, me dijeron que era un quiste en un ovario, y sorpresa! Mi quiste ahora está por cumplir 9 meses de vida.
Él hablaba mucho de irse a vivir fuera de la casa de sus padres, yo de quererme ir a México a hacer una maestría. Finalmente, me propuso convivir porque él había crecido en una familia con padre madre y hermanos (yo única hija de padres divorciados) y quería darle lo mismo a su hijo. Así que acepté. Cabe anotar que su madre nunca estuvo de acuerdo con que conviviéramos, y que renegaba porque quedé embarazada.
En fin, nos fuimos juntos y todo parecía bien, hasta un día que me gritó por pedirle que apagara las luces de la cocina a mediodía, y pues así fueron varias veces, criticando lo que no debía o sí debía yo hacer, pero cuando yo le pedía algo me decía: “siempre he sido así”. Las cosas siguieron ahí, mi madre no me recibía en su casa, así que me quedé.
Parí, y después del parto, ya la cosa se volvió que me exigía hacer lo que su madre decía, y muy egoísta con las cosas de mi hijo, que no quería (aún no quiere) gastarse un peso en nosotros. Eso y que un día le gritó muy feo a mi madre que estaba ayudándome, acabaron de colmar mi paciencia y pues nos vinimos a casa de mi madre desde diciembre.
Aquí estamos tranquilos y seguros. El manejo con el padre tiene sus altibajos, me ha tocado llamarlo cada fin de semana para que venga a ver su hijo, ir a casa de sus padres a llevarlo, rogar cada mes para que me pase un mísero 10% de su salario (de las entradas extra que tiene, ni hablo) para nuestra manutención, traiga comida y pañales… Y pues todo porque siento que mi hijo merece tener un padre, sea el que sea, que no tiene por qué enterarse de mí que vivo o no con él, por lo menos no ahora, ya mas tarde, seguro se dará cuenta (que no son tontos).
A veces es fácil, otras lloro mucho y siento que no voy a ser capaz, algunas otras me entra en arrebato de demandarlo legalmente (que se me quita de pensar que me toca entregárselo dos fines de semana al mes si lo pide), otras pienso en hacer de tripas corazón y volver a vivir con él para evitarle al pequeño los dolores de por qué mi papá se va? Por qué no vive con nosotros? Pero recuerdo su trato y su egoísmo, y que no quiero que mi hijo crezca viendo ese ejemplo en casa, y lo olvido también. Que así es la vida, a veces no es un camino de rosas, pero cada mañana despertar al lado de ese motorcito de amor me hace secar las lágrimas de la noche anterior, sonreír, y volver a comenzar un nuevo día con la mejor de las actitudes.
(Anónimo)

 

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Después de mi experiencia tengo una frase clara: Te separas porque dan por saco y luego dan por culo el resto de sus días (en mi caso y sin animo de asustar a nadie). Dicho esto te contare que: la separación es, todo y así, la mejor decisión que he tomado en mi vida, la mejor decisión que tomé hace ya 12 años (el tiempo pasa volando) y que la vida me ha dado una segunda oportunidad y soy muy feliz, somos muy felices.
Desde mi perspectiva te diré que fácil no fue tomar la decisión, mi pequeña tenía escasos 3 años. Y mucha gente me etiquetaba de egoísta por romper una familia, pero eso no era una familia por la ausencia de amor por mi parte. Además te diré que yo los consejos, dimes y diretes, los justos, y sobretodo teniendo en cuanta de que era mi vida y era yo la que vivía la situación en mi casa, la que no era feliz. Y me hice una promesa a mí misma…. He de volver a sonreír por mi niña y he de ser fuerte; vivir el día a día y saltar los obstáculos cuando vengan…. No adelantar acontecimientos. Duro y difícil decidir tomar el camino de la separación y mas cuando hacia muy poco tiempo que había fallecido mi padre, un hecho que fue un detonante y que me hizo ver lo que no veía…..
Recuerdo una frase: “Oye, deja ya de llorar que por mas que llores tu padre no volverá jamás y la casa se desmorona”… Tal cual….. Esa noche tomé la decisión. Y por mucho que te digan lo pasas fatal, porque que rompas tú no quita dolor, quizás lo hace mas llevadero pero es duro igual y lo sientes como un fracaso…
No nos engañemos y los fracasos necesitan su luto y yo tenía dos lutos por delante. Pero te aseguro que te haces fuerte, que se puede sobrellevar al principio como puedes, llevarlo al cabo de unos años y llevarlo divinamente al cabo de otros y luego ya…. Pues como si nada (si no dan por saco, ¿eh?).
Lo realmente duro es separarte de tu hija pequeña cada 15 dias… Eso no es duro, es lo siguiente y doloroso, y lloras y llorarás mucho… Pero es uno de los precios que hay que pagar, un muy alto precio que pagas tú y paga tu hijo. Lo que está claro es que no debes aguantar la situación de pareja por un hijo…. Ni por uno, ni por dos ni por nada. Noooooo nunca!!!!! Si tu eres feliz transmitirás esto a tu pequeño.
Aguantar para qué? Hasta que crezca? Engañarte a ti misma y lo que es peor, a tu hijo? Que viva una realidad que no es? Por qué? Porque te han dicho que le crearás un trauma de por vida? Por miedo a las etiquetas y estigmas que le pongan? Un matrimonio y valores que no son? Aquí difiero de mucha gente que alegremente dicen que hay que aguantar por los hijos.
(Véase este post).
Haz lo que creas firmemente que debes hacer. Este es el mejor consejo que puedo darte porque si lo haces convencida y firme casi que no cabrán los famosos y porculeros ¿¿¿y si??? No escuches a nadie que te diga…. Trankila eres joven y reharás tu vida….. Ni caso….. Rehacer tu vida ya lo estas haciendo desde el momeneto en que te separas, rehacer la vida no es ligarte de nuevo a alguien…. Aprovecha para aprender a estar sola, a conocerte más, a disfrutar incluso de los silencios y serás emocionalmente independiente (básico para establecer relaciones posteriores de pareja y de lo que sea). Y desde luego borra de un plumazo a cualquiera que te insinúe: deberías haber aguantado…… Tú como Alaska: no quieres mas dramas en tu vida!!!!!
Un beso y mucha fuerza.
Mamádedos. © 2015

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Hola a todos.

En esta pequeña tribu me conocéis como Natalia Gbrady y, la verdad, no veo motivo para esconderme. Mejor o peor, esta es mi historia.

Conocí al papa de mi hija mayor a los 18 años, era profesor de mi instituto… Una historia muy manida, lo se! Pero así me enamore de él y de todo lo que suponía estar con una persona 29 años mayor que yo: su cultura, su experiencia vital… todo.

Bueno, pues 7 años después nació mi hija mayor después de 2 años de tratamiento por una vasectomía que él tenia realizada, pero por fin conseguí mi sueño de ser mamá! Y para mi sorpresa, él, que no quería más hijos y solo lo hacía por mí, se enamoró perdidamente de nuestra ratita y se volcó en ella.

De repente yo dejé de existir en su mundo. Todo su tiempo era solo para nuestra hija y, poco a poco, me desenamoré. Tan simple y tan rotundo!! Así que con 28 años vi que eso no era para mí. Ser infiel nunca entró en mis planes, lo respetaba demasiado, así que decidí separarme. A él casi le dio algo porque no se lo esperaba, así que llegaron meses difíciles, dudas, miedos que todas tememos a que “nos quiten” a nuestros bebes, pero al final el entendió que eso no era vida, ni para él ni para mí, ni mucho menos para la bebé.

Al poco me encapriché (nunca estuve enamorada, ahora lo sé) de alguien que me trató muy, muy mal, que me robo la autoestima, que me hizo sentir tanta vergüenza que jamas conté lo que estaba viviendo a nadie. No os preocupéis este personaje no duró mucho en mi vida, pero me dejó marcada. Tenía miedo de conocer a nadie, vivía amenazada y a la espera de no sé cuántos juicios, así que imaginaos mi sorpresa cuando en todo este embrollo conozco al hombre de mi vida! A mi compañero, mi amigo…y papá de mi segunda hija!

Ufff… qué puedo deciros a las que estáis pasando por esto??? Pues que seáis fuertes! Que intentéis hablar con vuestras parejas, que entiendan que ya no hay nada, que os dejen volar! Y si es a la inversa, pues que no se acaba el mundo cuando alguien no te quiere, pero que tengáis claro que cualquier cosa no es amor, que no tengáis miedo de separaros, de denunciar si os tratan mal, no os avergoncéis porque eso alimenta al enfermo y, sobre todo, que TODAS OS MERECÉIS SER AMADAS, RESPETADAS y VALORADAS por la persona con la que compartís vuestra vida!!!

Como lo lleva mi hija mayor??? Buena pregunta! Solo tenia 2,5 años así que realmente no ha conocido otra cosa con su papá, así que lo lleva bien. Mi segunda historia le rozó más de lo que en su momento yo era capaz de admitir, pero gracias a mi pareja actual (su papi) lo ha superado, es más fuerte y, después de mucho hablarlo, de preguntas a las que contesté con la mayor honestidad posible, decidimos no volver a hablar jamás de lo que nos pasó. Nos mudamos, nos fuimos de la casa que nos traía malos recuerdos! Tiramos juguetes que a ella le hacían recordar, vendimos el coche… En fin, limpié su corto pasado de elementos que la llevaran a recordar y mi pareja hizo el resto: le devolvió la confianza, desde el primer momento le respeto su tiempo…y ahora somos una familia feliz. Su padre también forma parte de nuestra familia, nos tratamos con cariño y respeto, me gusta pensar que me lo merezco, pero creo que he tenido mucha suerte!!!

Ojalá, todas consigáis lo mismo que tengo yo!!!! (Aunque a veces pienso…”con lo bien que estaba yo sola” jajajajaa) animo, espero que os sirva de algo!

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Hola, soy Marga Pérez. No me importa que deis mi nombre.

Me casé y tuve un nene y una nena. Me separé estando embarazada de 8 meses cuando el mayor tenía 4 añitos. Volví a casa de mamá (un bálsamo en ese momento). Él se volvió para su país ( USA) y no hemos vuelto a tener contacto.

Mis hijos, por suerte, creo que fueron felices, gracias a mis padres y hermanos. Yo creo que estuve llorando como dos años, pero ya se sabe, el tiempo lo cura todo. Y pasó el tiempo.

Yo vivía por y para mis hijos.

Al cabo de cinco años, la vida me devolvió la ilusión. Puso delante de mí a un hombre que se colgó mis mochilas a sus espaldas. Y la vida me dio dos hijos más.

Mi mensaje es de esperanza para todas: Es cierto que tu mundo se desmorona pero, por suerte, esas parejas que se fueron nos dejaron el motor que hace que nuestra vida arranque cada mañana. Y un consejo, sobretodo, nunca, nunca, nunca, le habléis mal de su padre a vuestros hijos. Decidle que lo amasteis como a nadie pero no pudo ser. La vida os lo devolverá y, si no os pone a nadie más en vuestro camino, tenéis a vuestros hijos. Qué más le podéis pedir a la vida!!!

Mucha fuerza y ánimo para todas!!!!.

¿Estimulación temprana?

La definición teórica de estimulación temprana es “un conjunto de técnicas diseñadas para estimular las capacidades cognitivas, motrices y sociales de los niños preescolares”. Se trata de ejercicios diseñados específicamente para ser aplicados en bebés con el fin de acelerar su desarrollo, estimular sus reacciones, compensar déficits, etc. Estas técnicas están agrupadas por edades y consisten en una serie de ejercicios artificiales (en el sentido de que no son acciones cotidianas) para desarrollar otras habilidades. Por ejemplo, hacerle rodar o apretar las palmas de sus manos para que cierre el puño.


 ¿Qué interés tienen estas prácticas desde el punto de vista de la crianza con apego? 

Pues más bien ninguno. El motivo es que la crianza con apego es un programa completo de estimulación temprana en sí mismo. Ya escribí sobre este tema cuando hablé del desarrollo lingüístico. El estilo de crianza que se estaba dando hasta ahora en la sociedad moderna occidental consistía, a grandes rasgos, en tener a un bebé todo el día tumbado boca arriba en su cuna, su cochecito y su hamaquita, para después compensar esa falta de estimulación y atención con una serie de ejercicios diseñados por profesionales ajenos a la familia en función de lo que el niño debería hacer según su edad.

Creemos que esto es un error. Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo, las comparaciones son odiosas y la estimulación, en algunos casos, puede llegar a ser contraproducente al provocar en el bebé agotamiento, frustración, estrés, irritabilidad, etc.

 ¿Cuáles son las premisas de la crianza con apego (o crianza natural) que hacen innecesaria la estimulación temprana? 

 

  • Porteo: Llevar a nuestro bebé pegado a nosotros desde el nacimiento mientras hacemos recados, salimos de compras o damos un paseo, le permite al niño ir conociendo el mundo desde una posición de seguridad. En los primeros meses, el contacto continuo, el sonido de los latidos del corazón de su madre o de su padre y sus voces serán mejor estimulación que cualquier CD de Mozart. Y a medida que vaya creciendo irá haciéndose más partícipe. Un niño porteado ve todo lo que hacemos, está en contacto permanente con el lenguaje de los adultos y tiene todo el contacto que necesita (puedes consultar el concepto de exterogestación y la necesidad de ser llevado en la información sobre porteo que hay colgada en el menú de esta web).
  • Lactancia materna a demanda: El contacto piel con piel, el calor, el olor, el sabor, la seguridad de estar en brazos de mamá, la autorregulación… no se pueden comparar a la alimentación artificial. Y cuando no hay más remedio que acudir a la lactancia artificial, lo ideal es ofrecerla también a demanda, cogiendo al bebé, susurrándole y transmitiéndole la seguridad que va a necesitar para descubrir el mundo. *Para cualquier duda o consulta sobre lactancia materna, puedes escribirnos a través de los comentarios o del formulario de contacto que encontrarás en esta web y te responderá una asesora de porteo lo más pronto posible.
  • Respeto a los ritmos del bebé: Cada bebé es diferente. Los hay que empiezan a andar con 9 meses y los hay que no andan hasta casi los dos años. Lo mismo para sujetar la cabeza, sentarse, gatear, hacer la pinza con los dedos, hablar… Jamás hay que forzar posturas a las que no llegarían por sí mismos, además que el hecho de ofrecerles experiencias que no van acorde con su desarrollo podría ocasionar frustración (por ejemplo, ofrecerle unos guisantes cuando aún no hace la pinza).
  • BLW: En la misma línea, este método de alimentación se basa en la autorregulación del bebé. Es una manera potentísima de permitirle experimentar con diferentes sabores, olores y texturas, además de estimular su capacidad de elección, desarrollando sus gustos y preferencias y previniendo posibles futuros problemas de alimentación al no forzar nunca al niño a comer.
  • Autorregulación: Enlazando con los puntos anteriores, los niños aprenden a percibir qué necesitan, cuándo y cómo. Hay que confiar en ellos porque nacen programados para sobrevivir.
  • Movimiento libre: Teniendo al bebé en el suelo el máximo tiempo posible favorecemos que sea él mismo quien empiece a fortalecer sus músculos y a moverse, además de dejarle tomar la iniciativa, aumentar su confianza, desarrollar sus gustos e intereses, etc.
  • Adaptación de la casa y la familia a ellos y no al revés: Se trata de propiciar un entorno seguro y adecuado para que el niño vaya adquiriendo habilidades por sí mismo, colocando a su altura todo lo que pueda necesitar, poniendo a su alcance todo tipo de materiales y objetos cotidianos, evitando juguetes que sobreestimulen y promuevan la pasividad física e intelectual del niño, etc.
  • Disciplina positiva: Consiste en hablar al niño siempre en positivo (en lugar de “no me tires del pelo”, “cuando me tiras del pelo me haces daño; mejor dame una caricia”. El niño es un ser que está aprendiendo a vivir y merece respeto. Dar órdenes autoritarias o prohibir las cosas sin explicar los motivos no solo suponen una traba a su autoestima y vuestra relación, sino que además impiden que el niño aprenda los significados de las acciones, desarrollen su vocabulario y se les permita expresarse (algo sumamente importante ya que la educación debería basarse en las preferencias e intereses que manifieste el niño).
  • Preferencia por juguetes simples que estimulen su imaginación: Dentro de ese espacio seguro, el juego es sumamente importante para favorecer el desarrollo cognitivo, motor y lingüístico del bebé.
  • Educación emocional: Es importante educar al niño para que sepa reconocer sus propias emociones, ayudándole a identificarlas, escuchándole y poniendo palabras a sus sentimientos de sorpresa, frustración, ira, miedo, etc. De esta manera le enseñamos a autoconocerse, a canalizar sus emociones y a respetar a los demás a través de la empatía.
  • Etc.

No obstante, los programas de estimulación temprana sí pueden ser interesantes en casos de discapacidad intelectual o como método compensatorio en discapacidades físicas o retrasos del desarrollo. Para ello es vital el diagnóstico precoz. Para estos casos, la rueda del desarrollo es un gráfico que permite apreciar a simple vista las áreas del desarrollo en las que el niño puede haberse estancado y los ejercicios que podrían compensar esas desigualdades.

En todo caso, siempre es importante proporcionar al bebé un ambiente rico en estímulos y tener a su disposición opciones que le permitan acceder a su zona de desarrollo próximo (su desarrollo potencial, lo que es ya capaz de hacer con ayuda o lo que conseguirá hacer pronto). Por ejemplo, que tenga donde agarrarse si quiere tratar de ponerse de pie él solo.

Y, ante todo, sigue tu instinto.

 

Cris. Educadora social especializada en atención temprana, mamá de dos y directora editorial.

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL Y EL BULLYING (ACOSO ESCOLAR), por Carolina Bello

El bullying o acoso escolar, es uno de los problemas más frecuentes, con los que tiene que bregar la institución escolar en la actualidad. Especialmente, esta problemática, es preocupante en los padres, porque se percatan del nivel de agresión y violencia que existe en los menores. Por supuesto, la víctima, es la más afectada y se detecta una necesidad de apoyo educativo desde la base de la educación: Educación Infantil y Educación Primaria.

Denominamos bullying, según Olmews (1998) a una intimidación o maltrato entre menores escolares, de una forma continua y permanente, a espaldas de los adultos, y con la terrible intención de humillar o abusar de una víctima indefensa. Suelen participar uno o varios individuos practicando agresiones verbales o sociales, a veces hasta físicas y con resultados de victimización psicológicao rechazo grupal. En estos hechos existen tres actores intervinientes: el agresor, el agredido y la audiencia. La audiencia es la que permanece en la escena del conflicto y a pesar de ser conscientes de que se está actuando mal, por miedo a represalias, entre otros factores, no denuncian o comunican este abuso y lo ignoran. Para mi este es un grupo importante, porque existen casos documentados en los que gracias a una intervención del grupo de testigos, se llegan a evitar muchos problemas más graves.

Los factores individuales como la baja autoestima o el temperamento agresivo; los factores familiares, como la falta de vínculo afectivo, el fracaso escolar o factores del mismo centro escolar como la falta de coordinación o la baja prevención del profesorado, son las diversas causas del bullying. Por eso es tan importante la aplicación de la inteligencia emocional en estos casos, ya que gracias a la habilidad para percibir con precisión, de valorar o expresar emoción; la habilidad de generar sentimientos o comprender la emoción o el conocimiento emocional; y sobretodo la habilidad para regular las emociones para promover crecimiento personal o intelectual, se lleva a la acción, se pueden evitar muchos casos de abuso y acoso escolar, ya que muchas veces es causado por un nefasto e inadecuado manejo de las emociones.

Tratado con programas de inteligencia emocional, se puede enseñar a los alumnos, métodos y estrategias de manejo y canalización de emociones, sin sentir la necesidad de utilizar la agresividad como recurso, con los otros compañeros, vistos por los agresores, como víctimas débiles. Afortunadamente existen muchos centros que ya gozan de programas de prevención de bullying, entregando a los alumnos herramientas para identificar el bullying y aprender a resolver conflictos de manera pacífica y enseñándoles a esforzarse por vivir en tolerancia y diversidad.

Se deben trabajar las cinco habilidades: las intrapersonales: autoconocimiento, manejo de emociones (autorregulación), motivación; y las interpersonales: empatía y habilidades sociales. Debemos atajar este tipo de problemas, proporcionando herramientas que resuelvan el problema desde la raíz del acoso escolar, sin castigos ni enfados que lo único que se consigue muchas veces, es gastar energía inútilmente.

Si conseguimos que los alumnos desde pequeños reconozcan las emociones, las nombren y las identifiquen, existe una probabilidad muy alta de que el bullying se reduzca o desaparezca. Si un menor, reconoce sus sentimientos, puede comenzar a manejar ese sentimiento, reduciendo o anulando la necesidad de hacer sentir mal a alguien para sobresalir ante todos y sentirse mejor que los demás.


Artículo de Carolina Bello, graduada en Educación Social, Master en Inteligencia Emocional y mamá de cuatro bellezas. Tiene su consulta en Cáceres y se desplaza periódicamente para realizar talleres de inteligencia emocional en educación: