Primera hora después del nacimiento

Primera hora después del nacimiento
¿Qué sucede en ella?¿Cuál es su importancia?

 

 
Durante todo el embarazo, nos concentramos en esas aproximadas 40 semanas; en estar bien, pensar como nos organizaremos, como cambiará nuestra vida, como será el bebé, a quién se parecerá, etc. También dedicamos una atención especial, al momento del parto, sobre todo cuando el momento se acerca. Leemos y nos informamos con la intención de saber más, de sentirnos preparadas. En cambio, existe un gran vacío en la mayoría de los casos, en relación al pos-parto. Un elevado porcentaje de mujeres cuando están viviendo esta fase, sienten que nadie las ha preparado para ella, y que no es un mar de rosas.
Pero si creemos que existe poca información en relación al pos-parto, todavía existe menos en relación a la primera hora posterior al parto, a los “cuidados” realmente necesarios y vitales.
Las mujeres casi siempre sienten que este momento no es el que han idealizado, y que no es tratado con el respeto y relevancia que requiere un momento tan importante como este.
Primera hora de pos-parto de la mujer y primera hora de vida extra-uterina del recién nacido, son el inicio de un nuevo ciclo, de una vida en familia y de un sinfín de aprendizajes.
Casi nunca explican cual es su importancia o que debería suceder en ella. Suele suceder todo tan deprisa, que a veces pasan años sin que la mujer reflexione como ha sido ese primer contacto, el primer momento con su hijo y que repercusiones ha tenido en la vida de ambos.
Existen mujeres que relatan que tardaron una hora o incluso más, dependiendo como haya sido el parto, en ver a su hijo, en cogerle en brazos, en abrazarlo, olerlo, sentirlo. Algunas sienten que les han despojado de ese momento mágico.
El bebé necesita a su madre y la mujer necesita a su hijo.
El hábitat del recién nacido es su madre, es lo único que conoce. Es una necesidad para el bebé, estar en contacto piel con piel con su madre, nada más nace. Mucho antes que realizar cualquier procedimento médico (siempre y cuando la vida del bebé o de la madre no estén en riesgo) o protocolarios, como limpiarlo, vestirlo, etc. Entre otras cosas, el bebé no está sucio, para que necesiten limpiarlo de forma brusca nada más nace, sino que está protegido. Por otro lado, ninguna pieza de ropa le va a aportar el calor, bienestar y tranquilidad, que estar en brazos de su madre piel con piel. Así que casi siempre el bebé es retirado a su madre en estos primeros instantes. ¿Ya habéis pensado como os sentiríais si de repente os sacasen de vuestros hogares, de vuestras familias, países, etc., y todo fuese desconocido para vosotros? Hasta la forma de respirar?
¿Sería difícil verdad? Pues imaginaros para los bebés. Que nacen en un entorno que todo es novedad para ellos y que lo único que desean es el contacto con el mundo que ya conocían: su madre.
Para profundizar más, es fundamental saber, qué suponen para el bebé los primeros momentos extra-uterinos, para comprender mejor la importancia de todo este proceso y del contacto piel con piel con su madre.
El bebé es sometido a un corte repentino, su mundo cambia en breves instantes.
Con el nacimiento y corte del cordón umbilical, precoz muchas veces, el bebé tiene que adaptarse a una nueva forma de respirar y alimentarse. El corte tardío del cordón umbilical, además de muchos otros beneficios, de los cual os hablaré en otro artículo, ayuda a que el bebé inicie su adaptación a este nuevo entorno de una forma menos brusca, dándole tiempo, sin estrés, porque el contacto piel con piel, le aporta seguridad y tranquilidad, reduciendo los niveles de producción de adrenalina.
¿Qué más cambios siente el bebé? ¿Cómo le beneficia en ellos el contacto piel con piel con su madre?
Otro cambio notable para el bebé es la diferencia de temperatura que existe entre su vida intra-uterina y ahora la extra-uterina. En su vida intrauterina, a no ser que la madre haya tenido fiebre y no en todos los casos, nunca ha sentido diferencias de temperatura. Estaba tranquilo y cómodo en su ambiente. Pero en el momento del nacimiento, sufre un cambio térmico, y sus mecanismos de termorregulación no son lo suficientemente maduros para regularse y adaptarse rapidamente al medio.
El contacto piel con piel, además de relajar a la madre y el bebé, en estos primeros instantes, también ayuda a regular la frecuencia cardíaca del bebé y su respiración. Recordemos que su madre es su hábitat y estar en su hábitat le ayuda a autorregularse.
    Si seguimos explicando el significado de este “corte”, después del nacimiento del bebé,  tenemos que hablar del vínculo entre la madre y el bebé. Durante meses, el bebé vive dentro del útero, siente el cuerpo de su madre, la placenta y el cordón umbilical hacen parte de él y de sus mecanismos. Asimismo también los vinculan físicamente. Pero además de esa vinculación física que se crea a través del cordón, también se crea la vinculación emocional, en la que durante mucho tiempo se sienten uno, son un todo el uno para el outro. El bebé se siente protegido por su madre en el útero materno, siente su amor, su voz, sus emociones en forma de caricias, sus latidos… ella es su hogar, todo lo que conoce.
En muchos partos que tienen lugar en ambiente hospitalar, el recién nacido es separado, tal y como mencionábamos antes. Esto sin duda resulta para el bebé, porque cuando sale de “su útero”, su casa, no encuentra a su madre, pero si a personas que para él son desconocidas que lo manipulan y no le dan su tiempo. En estos primeros instantes es fundamental que el bebé esté en brazos de su madre, para que se afiance el vinculación entre ambos, sin que este momento de la mujer y su cría sean perturbados. La primera mirada, el primer contacto piel con piel, es el afianzar el enamoramiento entre la madre y su bebé. En este momento se produce una liberación de oxitocina, la llamada hormona del amor, que favorece a este enamoramiento y vinculación de ambos. La vinculación entre madre e hijo, es como un libro infinito de possibilidades, aprendizajes y crecimiento, donde todo tienen inicio, y donde lo primero que siente es amor, no solo el que su madre le transmite emocionalmente sino también el que emana a través de las hormonas de su cuerpo.
¿Porque es tan importante la vinculación extra-uterina en la primera hora de vida?
Esta vinculación es un regalo, porque es el primer peldaño para fortalecer su autoestima, seguridad, confianza, amor propio; para aprender a amarse incondicionalmente, etc. Además, a medida que crecen, son niños que aprenden a vivir con mayor libertad, sin miedo a explorar, incluso sin miedo a explorar en su interior, se convierten en niños con gran facilidad en amar a todo lo que lo rodea, entre otras cosas.
El contacto piel con piel en la primera hora de vida del bebé, así como la vinculación, favorecen a una mayor regulación del sistema nervioso central. Ya que su cuerpo no ha sido sometido inicialmente a un estrés, que en muchos casos es traumático y en el futuro se puede manifestar con miedo a su madre. Sino existe este estrés inicial, su organismo tampoco se descontrolará y tendrá mayor dificultad en iniciar sus ritmos de forma adecuada. Cualidad que se suele prolongar y manifestar los primeros años de vida.
 El contacto piel con piel en esta primera hora de vida, es significativa para crear impronta y para el inicio y suceso de la lactancia materna.
Son muchos los beneficios y ventajas que existen en el contacto piel con piel en esta primera hora de vida. Pero también los riesgos de que esto no sea así, no sólo fisiológica sino también emocionalmente. Ya que los bebés separados de sus mamás, suelen ser más ansiosos, tienen miedo a ser separados de su madre (sobre todo cuando van creciendo y desarrollando otras capacidades de comunicarse y manifestarse). Existe también mayor probabilidad de fracasso en la lactancia porque no ha recibido los estímulos necesarios para crear impronta, etc.
Esta primera hora posterior al parto, es muy importante para ambos, no sólo para el bebé.
La madre libera uno de los picos más altos de oxitocina en el post-parto inmediato. Pico del que ambos se benefician cuando la madre tiene a su bebé en brazos, piel con piel. Pero en contrapartida, este pico le genera cansancio, estrés y confusión, cuando no sabe donde está su bebé, o no ha tenido ese contacto con él. El contacto piel con piel en la primera hora de vida del bebé, también disminuyen las posibilidades de que el bebé y la madre no sufran estrés post-traumático y reduce las probabilidades de depresión pos-parto en la mujer.
    Cuando la madre es respetada y siente que no es despojada en la primera hora posterior al parto, de este momento de amor y vinculación, sino que ella y su bebé son protagonistas, consiguen beneficiarse, y dar los primeros pasos para un pos-parto consciente y en amor.
La información y confianza son claves para que veamos y vivamos cada segundo como una oportunidad de cambio y transformación. Una oportunidad para iniciar cambios y poder vivir cada etapa como un acto sagrado de amor entre madre e hijo.
Yolanda Castillo
Doula, Educadora Perinatal y Terapeuta holística.

 

Centro.medicina.holistica2013@gmail.com

TEPT (Trastorno de Estrés Post Traumático), VIOLENCIA OBSTÉTRICA Y SÍNDROME DE BURNOUT, por Mónica Ruiz

Muchos son los profesionales sanitarios que desconocen o ignoran los signos del trauma psicológico y emocional (Beck, 2004b). El parto puede ser altamente traumático para algunas mujeres,  resultado de las acciones (u omisiones) de los profesionales sanitarios. Las mujeres que viven y sienten su experiencia de parto como “un peligro real o amenaza vital para la madre o para su bebé” (Beck & Watson, 2008) les acompañan emociones de miedo, indefensión y terror seguidas de toda una serie de pensamientos que incluyen recuerdos vívidos del suceso, flashbacks, pesadillas e irritabilidad (Ayers, 2004; Olde, van der Hart, Kleber, & van Son, 2006). Estas mujeres están padeciendo un TEPT (Trastorno de Estrés Post Traumático).

Este síndrome es un trastorno de ansiedad que empezó a ser estudiado a partir de la observación de las secuelas psicológicas que presentaban algunos veteranos de la guerra del Vietnam. En 1980 se incluyó por primera vez en la Clasificación de Enfermedades Mentales DSM-III de la Asociación Psiquiátrica Americana. La cuarta edición de la DSM (Manual Diagnóstico) ampliaba la definición de trauma a “cualquier evento que suponga una amenaza de muerte o graves daños para la integridad físico de uno mismo o de otros, cuando la respuesta individual está marcada por el miedo extremo, la indefensión o el horror”. También se incluyen a las madres de bebés prematuros o gravemente enfermos tras el parto, así como a las madres con trastornos de ansiedad en el embarazo o que ya han tenido otras vivencias traumáticas previas.
El TEPT aparece con mayor frecuencia tras una cesárea urgente y también tras un parto vaginal instrumental.

Las mujeres describen su experiencia como una falta total de consideración hacia ellas como seres humanos (Beck, 2004b). Lo estaban pasando tan mal que solo deseaban que el tormento del parto terminara, incluso con fantasías de muerte como única forma de evadirse del intenso dolor y trauma (Thomson & Downe, 2008). Muchas seguían teniendo recuerdos muy vívidos años después del parto traumático y sin poder quitarse estos recuerdos de la cabeza por más que lo deseen.
Los síntomas del TEPT suelen alcanzar una intensidad máxima entre las cuatro y seis semanas tras el parto y posteriormente suelen ir disminuyendo, pero en algunos casos persisten meses o años.
Puede aparecer una reactivación de los síntomas en el siguiente embarazo. En algunos casos aparece entonces lo que se conoce con el nombre de “tocofobia” o pánico al parto. Se trata de mujeres que desean evitar a toda costa una experiencia traumática como la anterior, lo que a veces les lleva a solicitar una anestesia general o una cesárea programada. Muchas pasan el segundo embarazo obsesionadas con el siguiente parto. Una solución preventiva es contemplar la intervención psicológica conjunta por psicóloga y matrona.

Los profesionales, sobretodo, somos responsables de adquirir este conocimiento para realizar un acompañamiento adecuado durante el embarazo parto y postparto; así como el saber identificar y valorar la prevalencia de las emociones y los síntomas que pueden llegar a desembocar en una pérdida de la Salud Mental Perinatal de la mujer y del bienestar bebé.

Paralelamente, las acciones inadecuadas de los profesionales nos llevan a nombrar el concepto de VIOLENCIA OBSTÉTRICA; donde se contempla “un trato jerárquico deshumanizador, un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, trayendo consigo pérdida de autonomía y capacidad de decidir libremente sobre sus cuerpos y sexualidad, impactando negativamente en la calidad de vida de las mujeres” (Ibone Olza, 2015).

¿Por qué los profesionales ejercen violencia obstétrica? Posibles causas podrían ser por:
– Falta de formación y de habilidades técnicas para afrontar los aspectos emocionales y sexuales del parto,
– El propio trauma no resuelto o
El SÍNDROME DE BURNOUT. Es un síndrome emocional que se venía observando en los profesionales de ayuda a personas. En 1981, Maslach definió el síndrome de Burnout como: “Pérdida de interés por la gente con la que se trabaja. Se caracteriza por un agotamiento emocional en el que el profesional ya no tiene ningún sentimiento positivo, simpatía o respeto hacia los pacientes o clientes”. En 1986 Maslach publica la definición más conocida y aceptada del Burnout: “Síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal que puede ocurrir entre individuos que trabajan con personas”.

Es evidente que los profesionales que acompañan a la mujer en el parto y en la cesárea tienen un papel crucial. Por lo tanto, ante una mujer que presenta un TEPT completo es imprescindible buscar la ayuda terapéutica de un profesional de salud mental experto en la materia.

RECURSOS EN INTERNET:

Foro Apoyocesáreas: www.elistas.net/apoyocesareas
Funciona de manera gratuita. Para participar (o simplemente escuchar los testimonios) basta con suscribirse con una dirección de correo electrónica, personal o anónima y los mensajes se pueden recibir en la bandeja de correo o bien ser leídos en la web del foro. Actualmente cuenta con más mil suscriptores de distintos países de habla hispana y hay un alto volumen de mensajes diarios.

Lista de correo psicología y psiquiatría perinatal para profesionales interesados en la salud mental perinatal. http://es.groups.yahoo.com/group/psiperinatal/

En inglés:
TABS. La “Trauma and Birth stress” http://www.tabs.org.nz/
Es una asociación de afectadas por el Trastorno de Estrés Pos Traumático de Nueva Zelanda, pionera en la difusión de información y promotora de investigación científica en este tema

Birth Trauma  http://www.birthtraumaassociation.org.uk/
Asociación del Reino Unido que aúna el apoyo entre afectados y la coordinación de profesionales para la investigación y mejor comprensión del TEPT tras el parto. En su web además de numerosa información científica se pueden descargar folletos informativos para usuarios de hablar inglesa.

 
La atención humanizada al parto requiere de una perspectiva bidireccional: hacia los profesionales y hacia las mujeres (familia).
Mónica Ruiz Romero
Col.16209
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Suelo pélvico: fortalecer, recuperar, ejercitar

Antes y después del parto, cuidar nuestro suelo pélvico es muy importante, va a prevenir problemas futuros. Puede hacerse de muchas maneras. con ejercicios especiales, cuidando la alimentación, corrigiendo posturas, intentando vigilas la manera que tenemos de hacer abdominales, etc.
Antes de nada, todas deberíamos conocer nuestro suelo pélvico y saber dónde está y qué lo compone. 
 
Si quieres notarlo por ti misma, puedes introducir el dedo en tu vagina y notar como cambia la textura de las paredes, cuando esté casi del todo dentro, intenta apretar los músculos como si cortaras el pipí. Vas a notar la presión en tu dedo, aprieta lo más fuerte que puedas mientras haces fuerza para doblar tu dedo. Si consigues doblarlo con facilidad, necesitas ejercitar más tu músculo.
Todas sabemos que hay algunos juguetes que nos pueden ayudar a ejercitar y reforzar el suelo pélvico. Con ellos aprenderemos a localizar los músculos que lo componen porque son los que nos ayudan a “sujetarlos”. Ni que decir tiene que a nivel relaciones sexuales, estimula las paredes vaginales y favorece de manera extraordinaria la lubricación. 
Te voy a dar tres ejemplos de juguetes que podrías usar para el cuidado y mantenimiento de la musculatura pélvica. No está de más consultar con un especialista que te diga cuál de los tres puede irte mejor para tu caso.
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Hay 3 productos clave para ésta tarea:
  1.  Bolas chinas: Son dos esferas unidas con un cordel para que puedan extraerse fácilmente. Cada una contiene una pequeña bolita en su interior que, con el movimiento, se agita estimulando las paredes vaginales y aumentando la irrigación sanguínea de la zona. Con ayuda de una pequeña cantidad de lubricante, se introducen en la vagina y se colocan justo detrás del músculo. Pesan unos 90 gramos y, al ponernos de pie, contraeremos la musculatura de forma inconsciente para evitar que se caigan. Caminando con ellas durante 20-30 minutos diarios notaremos una gran diferencia en el tono de nuestro suelo pélvico. También las hay con una sola bola, excelentes para músculos algo debilitados y suficiente para notar el aumento de lubricación y sensibilidad mencionado antes. Merece la pena comentar que muchas marcas de juguetes eróticos se han preocupado por el suelo pélvico de las mujeres y han investigado, sacando al mercado unas cajas con bolas chinas de peso y forma gradual que se adaptan a los distintos estados de la musculatura.
  2. Conos vaginalesHasta hace poco era el método más recomendado por los especialistas. Vienen en una cajita que contiene cinco conos anátomicos con distintos pesos para que sean utilizados de forma gradual. El cono más ligero pesa 5 gramos y el más pesado 55 gramos. Se colocan en el interior de la vagina 15 minutos dos veces al día. Funcionan exactamente igual que las bolas chinas pero, al ser menos pesados, son más recomendables para personas con un problema diagnósticado y no tanto para el mantenimiento de la musculatura cuando partimos de una buena base.
  3. Pesa vaginal: Esta pesa tiene una forma alargada, mide 16,5 cm de largo y pesa 400 gramos. Se utiliza de una forma completamente distinta a bolas y conos. En este caso debemos estar tumbadas con las piernas dobladas y separadas y los pies apoyados en el suelo. Le aplicaremos una pequeña cantidad de lubricante y la colocaremos en la entrada de la vagina, nos relajamos y tratamos de relajar la musculatura pélvica, después contraeremos fuertemente los músculos haciendo que la pesa se introduzca más profundamente en la vagina y se levante ligeramente. Podemos repetir este movimiento 10 veces o hasta que notemos cansancio.
Hay que tener en cuenta que todos estos productos se introducen en la vagina, por lo tanto la higiene debe ser muy cuidada. Hay que lavar el objeto con agua y jabón antes y después de cada uso y no deben ser utilizados en caso de hongos e infecciones vaginales.
 
información extraída de: aquí
Si quieres alguno de éstos juguetes puedes pedirlo en nuestro correo sin compromiso: Tanyalardamma82@gmail.com

Masaje perineal

Cuando estamos embarazadas, hay algo que podemos hacer para ayudar a nuestro cuerpo en el momento del parto.
Algunas cosas que nos ayudarán será andar, para que los músculos de las piernas no pierdan su forma con el aumento de peso, y puedan resistir mejor el esfuerzo que supone traer una vida al mundo.
Los ejercicios de Kegel suelen recomendarse también, ya que fortalecen el suelo pélvico, que se´ra muy importante para una buena recuperación después de dar a luz.

Sin embargo hay algo a lo que no se le presta la misma atención, y que podría ayudarnos a evitar la mayoría de episiotomías que se realizan, es el masaje del periné (zona entre la vulva y el ano).
Masajear correctamente éste conjunto de músculos y ligamentos que forman el canal por donde pasará nuestro bebé, favorecerá que estén más flexibles y evitará posibles desgarros.

Otro de los beneficios de éste masaje, es que las mujeres aprendemos a identificar la presión que experimentaremos durante el parto y así podremos aprender a relajar esa zona en vez de  añadirle tensión y facilitaremos la expulsión.

Aquí os dejo una lámina, que os ayudará a ver de manera práctica cómo realizar el masaje perineal

¿Para quién está recomendado?

Pues la verdad es que para cualquier embarazada a partir de la semana 34 de gestación, siempre podría realizarse antes logicamente, pero los estudios solo prueban su eficacia a partir de éste momento.
Para realizarlo, primero es mejor que nos familiaricemos con la zona. Lo ideal es sentada , tumbada , o en cuclillas, o con una pierna encima de un taburete, pero que estés cómoda.
Te ayudará un espejo para poder guiarte.

El periné se encuentra en la zona superficial del suelo pélvico, y se divide en dos triángulos (el periné anterior: donde están la vagina y la uretra, y el periné posterior: donde se encuentra el ano).
Con el masaje perineal ejercitaremos todos estos músculos y nos ayudarán a que nuestro expulsivo sea algo menos doloroso.

La mentira igualdad

La RAE define el feminismo como un movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres. Pero, ¿es esto posible?

En mi manera de entender el feminismo, no.

Primero, porque tal como está montada la sociedad (división del trabajo, derechos laborales, sueldos, ley de oferta y demanda…) es imposible conseguir esa igualdad. Segundo, porque no somos iguales. Estos dos motivos, juntos, hace que la mujer tenga que renunciar a su propia naturaleza.

El sistema capitalista es masculino. Una mujer debe elegir entre ser madre o ser útil para la sociedad. O luego está la opción intermedia: Parir, coger 4 meses de baja por maternidad en el mejor de los casos (porque hay que reconocer que, aunque sea un derecho, muchas empresas presionan a las madres o, directamente, no pueden asumir esos costes), y dejar a otra persona a cargo de un recién nacido, con lactancia artificial, con cunas, con chupetes y con toda una serie de artilugios formulados para el desapego.

Se le hace sentir culpable a la madre por su instinto de protección al bebé y por su “enamoramiento”. Se le tacha de débil, vaga o hippy cuando manifiesta preferir quedarse con su él. Nadie lo entiende. ¿Por qué iba a querer una mujer hacerse dependiente de una criatura con la de cacharros que existen para evitarlo? Y ya si hablamos de apego, de crianza respetuosa, de colecho, de lactancia en bebés mayores de seis meses… Está abiertamente mal visto. Se critica como si fuera casi una ofensa personal a quien lo ve o lo escucha, sin pensar en que lo natural, lo normal biológicamente y lo lógico, dada la inmadurez con la que nacemos los humanos, es precisamente eso.

¿Y qué medidas se toman para fomentar la igualdad? ¿Más facilidades de acceso a las guarderías? Se nota que aquí la política (mayoritariamente formada por hombres o por mujeres que han asumido un rol masculino) no ha entendido nada.

Es muy, muy difícil buscar soluciones e igualdad tal y como está montado el sistema, porque es muy, muy difícil que a una madre le permitan llevar a su bebé en un fular a su puesto de trabajo, que le ofrezcan movilidad laboral para permitirle hacer eso en caso de que su trabajo no sea adecuado para portear a un bebé, porque no está bien visto recibir a un cliente con un bebé a la teta, porque la gente no entiende como un motivo “tengo que atender a mi bebé”, sino como una mala excusa, etc.

En tribus donde la organización del trabajo no es tan rígida y donde las familias extensas (no nucleares) forman redes de apoyo mutuo en torno las madres, sí es posible una maternidad completa, una igualdad plena y un desarrollo de la mujer en todas sus facetas, pero el progreso, en la dirección en la que lo hemos tomado, tiene un coste demasiado alto que da como resultado depresiones postparto, cólicos del lactante, problemas de pareja, despidos, etc.

Señores políticos: UN BEBÉ NO ES UN PEDO: No es algo que puedas soltar y seguir con tu vida. No cuando hablamos de una maternidad responsable.

 

 

Cristina MM.

DEPRESIÓN POSTPARTO, por Mónica Ruiz

El vídeo “YO TENÍA UN PERRO NEGRO” puede ayudarnos a entender lo que significa la depresión…
Durante el embarazo, parto y postparto se suelen reactivar las emociones escondidas en la mujer. Puede que esa futura madre haya vivido situaciones traumáticas, que forman parte de su historia personal, como:
      Pérdida gestacional (bebés arcoíris).
      Embarazo de riesgo (necesidad de hospitalización).
      Abandono o dificultades en la lactancia.
      Estrés o ansiedad previa.
      Abusos sexuales.
      Trastorno de Estrés Post Traumático.
      Experiencias adversas en la infancia.
      Relación de apego inseguro, ansioso y/o desorganizado.
Si nos situamos en la etapa perinatal del postparto, os aseguro rotundamente que la presencia de la tristeza mantenida no es normal.
 
 
 La mujer puede sentirse más sensible de lo habitual o llorar con más facilidad; pero si la emoción que le acompaña es la tristeza permanente, tiene la obligación de mirarla directamente y actuar para que su salud sea óptima. Le esperan muchos días de atención constante para su bebé, noches inquietas, crisis de crecimiento, dientes que salen, cansancio por las adaptaciones constantes en el día a día, horas de lactancia y muchas sonrisas, miradas de amor con el bebé, besos, cosquillas y lágrimas de felicidad.
Tener entre tus brazos a un ser que has sentido en tu interior durante al menos 9 meses, al que ahora ofreces toda su seguridad y alimento, que crece, te mira y te necesita a su lado… mientras te sientes triste… no es normal. Lo normal es que la sensación que te acompaña cuando lo cuidas, amamantas, alimentas o le acaricias sea la felicidad.
 
 
El Baby Blues también es una depresión, leve y temporal. Pero cuando la tristeza se queda a vivir durante muchas semanas con la madre, más allá del 4º y noveno día de postparto (los niveles de hormonales varían de forma natural y la oxitocina desciende pudiendo producir olas de lloro incontrolado y/o sensación de tristeza), es cuando podemos hablar de depresión. Ésta aparece con más frecuencia en el tercer trimestre del embarazo, que en el postparto inicial.
Los pensamientos que acompañan a una madre que sufre depresión pueden ser del tipo:
“Todo estaría mejor si estuviera muerta” “Sólo quiero dormir y dormir” o “Mi bebé estaría mejor si yo no existiera”…
Pero, atención, si los pensamientos que se expresan son:
“Tengo miedo a interactuar con el bebé”
“Tengo miedo a hacerle daño”
“No sé si podría matarlo”…No estamos ante una depresión, podría tratarse de otro trastorno psicológico que requiere de inmediata atención y seguimiento profesional. En estos casos, la madre podría llegar a dañar a su bebé y ella misma.
Otros elementos que podrían estar influyendo en el estado de cansancio permanente, tristeza y sensación de incapacidad son:
      Hipotiroidismo, sufrirlo produce en la madre síntomas parecidos a la Depresión Post Parto.
      Falta de vitamina D, ya que interactúa con nuestro sistema inmunológico. Si hay una carencia de la misma notaremos agotamiento, sensación de no poder hacer las cosas y tener poca capacidad de actuación en general.
Una etapa crítica, en relación a la depresión, es el momento en que se interrumpe y abandona la lactancia; ya que es entonces cuando los niveles de prolactina disminuyen rápidamente y aumentan los niveles de cortisol, incrementando la sensación de estrés y tristeza. Por lo tanto, la lactancia materna es un mecanismo natural que puede prevenir la aparición de una Depresión Post Parto.
¿Qué puede hacer una madre que sufre una Depresión Post Parto?
 
      Buscar apoyo en su entorno; así como tratamiento profesional médico y terapia psicológica (la terapia cognitiva conductual y PNL -Programación Neurolingüística- es muy efectiva).
      Cuando la madre está deprimida, su cerebro sufre un proceso inflamatorio. Así que un tratamiento de Omega 3 ayudará a crear un efecto antiinflamatorio y remitir síntomas. Consultar con vuestro profesional de referencia.
      Hacer ejercicio físico (por ejemplo, caminar) es una buena terapia de luz natural y de reequilibración de los niveles hormonales como la serotonina y la oxitocina, que ayudan a potenciar las sensaciones de placer y bienestar emocional.
      Consultar con su médico la posibilidad de tomar algún ansiolítico suave y compatible con la lactancia.
¿Cómo podemos ayudar a una madre que sufre una Depresión Post Parto?
 
 
      Facilitaremos un entorno tranquilo y relajado a la madre y al bebé.
      Si hay hermanos mayores, buscaremos ayuda para delegar en personas de su confianza algunos momentos del cuidado de sus otros hijos.
      Es muy positivo que la pareja le dé el espacio emocional que necesita la madre.
      Padre y madre intentarán ser un equipo; por ejemplo, que mientras la mamá está con el bebé el papá se encargue de otras tareas familiares o de los demás hijos.
      Facilitar que mamá y bebé tengan momentos para estar solos y tranquilos.
      Limitar las visitas en casa y las horas de las mismas.
      Evitar cuestionar las acciones de la madre (y el padre), acompañarla y escucharla activamente es lo que más va a agradecer en esos momentos tan delicados para ella.
Mónica Ruiz Romero
Col.16209
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Y no te pierdas el próximo taller de Mónica:

 

 

Discriminación positiva

Según el diccionario, la discriminación positiva es:
La discriminación positiva (también conocida como discriminación inversa) son las acciones dirigidas a compensar una discriminación negativa (o tradicional). En general implica dotar a ese grupo social, étnico, cultural (o de cualquier tipo) antes en la historia discriminado, de unos privilegios o ventajas que compensen la discriminación recibida a causa de injusticias sociales. El objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas menos favorecidas.
¿Dónde está el problema?
El problema lo tenemos cuando damos por hecho, que esos colectivos necesitan una ayuda que venga del exterior para compensar sus dificultades, ya que ofrecerles ésta ayuda implica tácitamente el reconocimiento de que necesitan esa ayuda o que están en una posición de desigualdad.
Sí es discriminación positiva… (Os pongo algunos ejemplos cogidos de la red)
*Que las mujeres no tengan que raparse la cabeza en el ejército. No hay motivo objetivo dado que esto se lleva a cabo por motivos prácticos de las situaciones de batalla (piojos, higiene, ventajas en batalla…). En España las mujeres pueden llevarlo hasta la altura de los hombros mientras se lo recojan, los hombres no.
*Cuando el servicio militar solo era obligatorio para los hombres y no para las mujeres.
 *Cederle el sitio a una mujer (que no está embarazada ni impedida o similar) en el autobús o en la cola. Sí es muy caballeroso y todo lo que queramos pero asume que la mujer requiere un trato especial.
*Las penas por malos tratos son mayores para el hombre (que realizan un maltrato contra la mujer) que a la inversa. Es discriminación positiva hacia la mujer. Que haya menos casos de maltrato hacia el hombre no significa que sean menos importantes. Históricamente se consideraba aceptable “disciplinar” a la mujer. Ahora se asume que la mujer requiere de mayor protección luego implícitamente se transmite que es más débil.
*Que sea más fácil obtener la custodia de los hijos siendo madre o se tenga una cierta ventaja (sin tener en cuenta otros aspectos como vivienda, trabajo…).
*Algunas políticas de admisión de escuelas que favorecen la diversidad (que no la igualdad).
*Que se fomente la participación de la mujer dándole preferencia por ejemplo en política o en el acceso a puestos de trabajo simplemente para cumplir cuotas de igualdad aún cuando la mujer tenga una puntuación inferior a la de otra persona. (Con no impedir su acceso debería ser suficiente para que por si solas accedieran a los puestos sin requerir de ayuda).
No es discriminación positiva….Son necesidades objetivas:
*Tener rampas de acceso para minusválidos que utilizan sillas de ruedas.
*Tener carteles en braille en las aulas de las universidades.
*Dar pagas por discapacidad a aquellas personas que NO pueden trabajar por su condición física.
*Ceder el asiento a alguien que va en muletas o está lesionado.
Puntos ambiguos:
*Los beneficios a las empresas por contratar a personas con discapacidad.

 

*La reserva de puestos de trabajo en el sector público para personas con discapacidad

Visitar a un recién nacido

Cuando hay un nuevo miembro en la familia o grupo de amigos, estamos ansiosos por conocerle, pero debemos tener en cuenta que, para el recién nacido, es un momento de adaptación a su entorno y, para la mamá, es un periodo de recuperación del parto que puede ser muy duro. Por eso, deberíamos tener siempre en cuenta una serie de consejos para proteger en la medida de lo posible el bienestar de la nueva familia:

 

  • Evita visitarles en la primera semana. Es un periodo muy sensible en el que la madre puede estar todavía muy dolorida y el bebé no tiene establecida la lactancia ni el sueño.
  • Es inevitable a veces hacer una visita en el hospital. En todo caso, deja pasar las primeras 24 horas.
  • Si cuando llegas al hospital encuentras que ya tienen otra visita, espera fuera hasta que estos salgan. No conviene que haya más de dos personas en la habitación.
  • Evita permanecer en la habitación cuando el bebé esté mamando. Es un momento muy íntimo en los primeros días y la madre puede sentirse incómoda.
  • Avisa siempre antes de ir a visitarles. Aunque siempre hayas pasado por su casa a la misma hora, las rutinas han cambiado. Es mejor avisar con un mensaje que con una llamada, que lo responderán en cuanto puedan.
  • Cuando por fin vayas a conocer al bebé, procura que tu visita se perciba como una ayuda y no como una molestia: lleva comida, ofrécete a ayudar con la limpieza, sal al parque con los hermanos mayores del bebé…
  • Es muy tentador, pero no es momento de dar consejos. La nueva mamá está inundada por las hormonas, las dudas, la inseguridad… La información útil de un profesional sobre lactancia o cuidados del recién nacido por parte de un profesional siempre son bien recibidas pero las opiniones no. Deja que ella encuentre su modo de hacer las cosas. Para comentar siempre hay tiempo.
  • Evita ir con niños cuando vayas a visitar al recién nacido.
  • No cojas al bebé sin permiso de los padres. En todo caso, recuerda que un recién nacido es muy sensible a olores, virus, etc.
  • Cuando el bebé duerma, vete para que la madre pueda dormir también.




Cris. Educadora social especializada en atención temprana, mamá de dos y directora editorial.

¿Conciliación laboral?

En el año 2013 -¡ilusa de mí!- hacía mis planes sobre trabajo y maternidad imaginándome a mí misma a estas alturas como una especie de superwoman, combinando casa, trabajo, niños y agenda social como el mejor de los malabaristas. ¡Ja!

Acababa de dejar el trabajo cuando me quedé embarazada, pero mi marido tenía un puesto decente y yo tenía más de un año de prestación por desempleo acumulada, así que no fue ni mucho menos un drama. Pensaba: “Cuando la niña tenga tres o cuatro meses, me reincorporo al mundo laboral y listo”. ¡Ja!

Punto uno: Tener un bebé es absolutamente incompatible con el trabajo como empleada en este país. 

  • Horarios demenciales, dificultades para conciliar (vaya palabra…) y la simple necesidad de atender a tu bebé: un bebé necesita a sus padres todo el tiempo y, especialmente a su madre, que es su alimento y consuelo y el único mundo que ha conocido.

Punto dos: Los empresarios no quieren contratar personas con cargas familiares. 

  • Hace poco hubo una gran polémica a propósito de un anuncio de una peluquería en Galicia en la que buscaban personal sin familia ni intención de tenerla. Lo llamativo del anuncio es que no se avergonzaban de admitirlo, porque por ser, es así en todos lados. Cuando vas a buscar trabajo, te preguntan, directamente o no, si tienes niños. Y si decides contarlo, la entrevista se centra a partir de ese momento en ese tema, lo cual es bastante humillante, total, para que luego den el trabajo a un capullo mucho menos preparado que tú.

Punto tres: Si ya trabajabas, te darás cuenta de que la conciliación es mentira. 

  • Para empezar, tienes que estar continuamente demostrando que eres igual de competente o más que antes de ser madre.
  • La baja por maternidad es de 16 semanas y la recomendación de todos los organismos oficiales sobre la lactancia exclusiva a demanda es de 6 meses. ¿¿¿¡¡¡·$%&!!!???
  • La realidad es que en muy pocas empresas privadas tienes la opción de acogerte a tus derechos, empezando porque pocas empresas privadas se plantean mantener en su plantilla a una empleada embarazada. (Y tampoco quiero echar con esto la culpa al señor o señora que tiene un negocio local con una o dos empleadas que no se puede permitir costear una baja maternal: echo la culpa directamente a las políticas que nos llevan a esta situación.)
  • La reducción de jornada, los días de permiso porque el bebé se ha puesto enfermo, etc., están ahí como posibilidad teórica, pero sabes que en la mayoría de los casos es mejor no insinuar que pretendes hacer uso de ellos si no quieres ser el próximo señalado, tanto por tu jefx como entre tus propios compañeros, que es lo más triste.
  • Por algún motivo, la gente tiene la percepción de que una reducción de jornada es un privilegio: No lo es. Una reducción de jornada conlleva una reducción de sueldo equivalente. Es un derecho de las familias y no se usa para salir antes para irse de fiesta.
  • El descenso del estatus laboral después de una excedencia o incluso una reducción de jornada es, en la mayoría de los casos, más que notable.
  • Los permisos durante el horario laboral para la lactancia o para sacarse leche son interpretados directamente como escaqueo (con el consiguiente mal ambiente que eso genera en tu puesto de trabajo), especialmente si el bebé tiene más de seis meses.
  • En el caso de que sea el padre el que solicite este tipo de permisos ya es el remate: bajas por paternidad ridículas, crispación cuando pide días libres para ir al pediatra (“¿por qué no lo lleva la madre, que para eso está?”), etc. Y en caso de que sea el padre el que pide una excedencia para cuidar a su hijo porque la madre tiene mejor posición laboral o por cualquier otro motivo, las críticas van de “marujo” para arriba. (Mi marido sale a veces en sus días libres a dar una vuelta por las mañanas con la niña en el portabebés. Las reacciones de la gente van desde miradas extrañadas hasta comentarios tipo “¡qué buen padre!”, cosa que jamás me han dicho a mí cuando hago lo mismo.

¿Entonces? ¿Qué opciones hay? ¿Quedarse en casa cuidando de los tuyos y renunciar al trabajo?

Punto cuatro: Es cuestión de sacrificar una cosa u otra, aunque lo hagas con gusto. 

  • Todos deberíamos tener derecho a realizarnos plenamente en todos los ámbitos sin tener que elegir entre desarrollar una profesión sin sentimiento de culpa o vivir plenamente la maternidad / paternidad. Aquí la política y el sistema económico falla de pleno.
  • ¿Dónde están las ayudas a las PYMES para mantener bajas por maternidad? ¿Qué hacen para fomentar el autoempleo en familias con hijos pequeños? ¿Cómo promueven la prioridad de las empresas que buscan trabajadores desde casa para contratar a familias con hijos pequeños? No lo hacen. Se les llena la boca hablando de conciliación pero todo es una gran mentira.

 

¿CÓMO ELEGIR TERAPIA? (IV), por Mónica Ruiz

Puedes ver las primeras partes de esto post aquí:
-Parte I
-Parte II
-PArte III

Si estás pensando iniciar una terapia o ya estás realizando una, ante todo ¡Te felicito! Es una muy buena opción para cuidarte, conocerte, sanar y mejorar tu calidad de vida.
Este post es la última entrega de algunos recursos importantes que puedes tener en cuenta y conocer en relación a las terapias psicológicas, para que tu elección sea la adecuada en relación a aquello que necesites tratar.

RECORDEMOS QUE…
• El modelo humanístico es el modelo psicológico que más promueve la dignidad y libertad humana.
• El terapeuta más apropiado es aquel que sabe valorar cuál es la terapia-estrategia más adecuada para cada paciente o cliente, se responsabiliza de sus acciones y respeta la libertad de cada cliente o paciente.
• La relación entre terapeuta y paciente o cliente, en Psicología, se puede considerar una relación contractual. Debe existir un consentimiento informado desde la primera visita, que firmarán terapeuta y paciente.
• Terapeuta y cliente / paciente forman un equipo y ambas partes se comprometen; el terapeuta a llevar a término el tratamiento hasta el final y el cliente a asistir puntualmente a las sesiones concertadas.
• Se puede realizar una evaluación diagnóstica, cuando la demanda sea hacer un diagnóstico para evaluar el alcance de una problemática y las posibles indicaciones terapéuticas que correspondan.
• Poner etiquetas (hacer un diagnóstico), puede y no puede ayudar a la persona. Es importante primero entender qué nos sucede para poder afrontar las dificultades, luego ya valoraremos si necesitamos ponerle nombre.


ASPECTOS IMPORTANTES QUE ENCONTRARÁS DURANTE UNA TERAPIA… 

Hay 3 grandes objetivos que podemos perseguir a través de la intervención terapéutica:

1. LA PROMOCIÓN DE LA AUTONOMÍA: El objetivo es favorecer la consecución de la autonomía individual, dejando que la persona determine sus propios valores. Esta concepción presupone que no se puede determinar a priori lo que es sano o normal. Por lo tanto no busca el acoplamiento del individuo en la sociedad, sino el aumento de su autocontrol, autoconciencia y autoestima. Cada persona tiene derecho a vivir como le plazca; es su conciencia moral la que debe regular sus propios valores y conducta.
2. EL IMPULSO DE LA ADAPTACIÓN: Promover la adaptación durante la terapia permitirá generar una fuente de equilibrio y de reducción de conflictos o desajustes en la vida de la persona y en el mismo proceso terapéutico.
3. EL DESARROLLO DE LA MADUREZ O CRECIMIENTO PERSONAL: se plantea la terapia como un camino de madurez y crecimiento personal. Es muy importante que el terapeuta no contamine al cliente con sus propios valores. Estos valores personales, no sólo afectarían a los objetivos de la terapia, sino también a la metodología con que se lleva a término. Algunas metodologías son claramente directivas o autoritarias; otros se declaran explícitamente no directivas; otros, finalmente, aunque se presentan de forma suave y amable, tienden a manipular de forma seductora rozando los métodos utilizados por la captación sectaria. No abandonéis vuestro sentido crítico, elaborar un trabajo en equipo con el terapeuta y no dudéis en comentar en cualquier momento vuestra visión del tratamiento.

Durante un proceso terapéutico debe prevalecer siempre el DERECHO A LA INTIMIDAD Y CONFIDENCIALIDAD: 

 

Las patologías que afectan a la vida psíquica pueden producir en nuestro contexto cultural rechazo y marginación social. Consecuentemente la difusión de los datos diagnósticos o psiquiátricos puede resultar altamente perjudicial para los sujetos interesados. Entonces es necesario reconocer y regular, como está pasando con la información genética que se puede divulgar sobre un individuo, el derecho a la intimidad y el derecho de la confidencialidad. Estos datos y deberes se aplicarán siempre:
– Cuando una persona hay sido paciente/cliente del terapeuta.
– A la información trasmitida durante la relación psicológica entre paciente y profesional.
– En los datos o informaciones obtenidas del diagnóstico o tratamiento.

Llegados a este punto, sólo me queda animaros a buscar la ayuda que necesitéis, desearos una feliz terapia y que disfrutéis del camino terapéutico para lograr sentiros mejor.

En Tu Espacio Psicológico te esperamos ¡Seguro que podemos ayudarte y acompañarte!

ESTAR INFORMAD@ ES ESTAR EMPODERAD@
Mónica Ruiz Romero
Col.16209
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