Ideas DIY para que jueguen los bebés

 

  • Casita – Mantel: 

En casas con poco espacio como la mía, esta es una alternativa ideal a las casitas de juguete o tiendas de indios convencionales. Se trata de cubrir una mesa (da igual que sea cuadrada o redonda) con un mantel hecho a medida de manera que se ajuste a ella, sin vuelo. Para ello, basta con medir la altura de la mesa y su diámetro y cortar un rectángulo de tela con esas dos medidas. Después, por uno de los lados, se unirá a otro trozo de tela con la misma área que la superficie de la mesa. A partir de ahí, se puede “tunear” en función de los gustos y las habilidades de la mamá o quien lo vaya a hacer: se le pueden poner ventanas, una puerta que se abra con cremallera, se le puede pintar un buzón, coser flores de fieltro o de goma eva a ras del suelo, etc.

La casita-mantel favorece el juego simbólico en bebés a partir de un año, lo que repercute en su desarrollo cognitivo y social, además de ser muy bonita y divertida!

No hace falta que sea una casa perfecta (no hay excusa: yo no tengo ni talento ni tregua con la niña y he podido hacer la mía). Cuanto mayor sea el niño, más detalles pedirá, incluso podéis decorarla juntos.

 

  •  Botella sensorial: 

Consiste en llenar una botella de plástico (de agua, normalmente) a la que le habremos quitado la etiqueta con todo aquello que se nos ocurra y que pueda gustar al bebé. En el ejemplo que os pongo a continuación he hecho una con agua, aceite corporal y colorante alimenticio para que quede como una lámpara de lava, pero también se puede meter brillantina, objetos que suenen, flores y plantas aromáticas (y hacerle agujeritos a la botella para que puedan olerla), objetos metálicos escondidos entre arena o arroz para que aparezcan al acercar un imán, etc. Después, se cierra la botella con silicona y se puede decorar por fuera.

Este juego estimula los sentidos del bebé y favorece su psicomotricidad desde que comienza a agarrar cosas con sus manitas, y seguirá gustándole durante mucho tiempo en función del tipo de botella sensorial que hagáis.

 

  •  Caja / cesto de los tesoros: 

Consiste en una caja o cesta llena de objetos cotidianos de diferentes formas, tamaños, pesos, colores, texturas… Es apropiado para bebés a partir de cuando puedan mantenerse sentados. Les encanta experimentar con todos esos objetos, tan solo hay que cuidar de que sean seguros (no incluir canicas ni objetos pequeños, asegurarse de que estén bien limpios, etc.) y vigilarle mientras juega sin intervenir.

Yo tengo una caja de cartón porque es lo que tenía, pero lo ideal es una cesta de mimbre. En mi caso, he metido una huevera, un cepillo del pelo, un cd, unas llaves con un llavero, un vasito metálico, corchos de botellas, pinzas de la ropa, una rueda del monopatín del mayor (nueva), un cucharón de madera, tapas de tarros, rulos del pelo, un chupete (nunca ha usado, lo tenía por ahí) con cadenita de madera, un monedero de tela, el borrador de la pizarra (que no usamos), una cuchara, unos calcetines sin estrenar dentro de su sobre de plástico (le encanta el ruido) y una piña que cogí en el parque y que no sale en la foto porque ahora mismo no la encuentro (estará por debajo del sofá o a saber…).

No se suelen incluir objetos de plástico en las cajas de los tesoros, pero yo he metido un par de ellos porque me parece que daban mucho juego y no dejan de ser objetos cotidianos. Más ideas de tesoros para incluir en la caja o cesta son: piedras, una esponja, bobinas de hilo, un mando a distancia que ya no sirva, cds, recipientes de cremas, un abanico, bolsitas con legumbres (que el bebé no pueda abrir, obviamente), piedra pómez, cortezas de árboles,el tapón de la bañera, etc.

Truco: Cuando veáis que ya no se queda jugando durante tanto tiempo como antes, cambiad los objetos de la caja. 🙂

 

  •  Pizarra:

Una de las paredes de mi casa está convertida entera en una pizarra. Se hace con una pintura especial que lleva una base de látex para hacerla impermeable y lavable, y se puede encontrar en cualquier tienda especializada. No solo tienen el clásico verde-pizarra; hay de todos los colores.

A un bebé menor de un año no le va a llamar la atención, pero a partir de que sepan andar y tengan una coordinación visomanual mínima para agarrar una tiza y hacer trazos, les encantará y, de paso, servirá de “catalizador” para que pinten esa pared y no otra. Y si hay hermanos mayores en casa, con es mi caso, viene genial para hacer deberes.

 

  •  Libros de texturas: 

Los conocidos como “quiet book” son uno de los juguetes educativos DIY más versátiles porque pueden adaptarse a la edad y necesidades de cada niño. Se trata de libros hechos a mano con diferentes materiales con actividades en cada página. Lo ideal es encuadernarlo con anillas o de alguna otra manera que permita ir añadiendo y quitando páginas en función de los intereses del bebé según vaya creciendo. A un bebé menor de un año, le llamarán la atención los colores vivos y los materiales con diferentes tactos (algodón para las nubes, velcro, etc.). A los mayores, les gustará sacar y meter objetos de algún bolsillos, ver diferencias de tamaño, etc. Y para los niños más grandecitos, se les pueden incluir números, letras, algún juego del tipo 3 en raya, etc.

Esta es una página del libro que le estoy haciendo a mi hija para cuando cumpla un año (aunque veremos a ver si a este paso lo acabo para cuando cumpla 5): Es una granja en la que puede abrir las puertas y descubrir dentro a una vaca y un cerdito, que además son marionetas de dedos. Al lado, hay un huerto con zanahorias que puede recolectar.

 

  •  Arenero: 

Para bebés a partir de 12-18 meses es una actividad manipulativa estupenda que desarrolla la creatividad y favorece la psicomotricidad fina. Se consigue mezclando 8 partes de harina por una de aceite. No mancha y no es tóxica si se comen un poco. Se pueden hacer castillos como si fuera arena de playa, se puede usar un rastrillo o un tenedor, se puede estampar una huella, etc. Todo vale.

  •  Otros: 

Los juegos que he expuesto hasta ahora son solo algunas ideas, porque se pueden hacer juguetes con casi cualquier cosa. Hay que tener en cuenta que el juguete, cuanto más libertad de al niño para manejarlo, mejor, de modo que es preferible cualquier objeto cotidiano que le llame la atención antes que juguetes llenos de luces y sonidos.

Por ejemplo, con tubos de cartón de rollos de papel gastados, se pueden colorear y servir de catalejos, de tubería por la que tirar cosas, de altavoz, etc. Solo hay que desplegar la misma imaginación que queremos desarrollar en nuestros hijos para crear sus juguetes.

Cris. Educadora social especializada en atención temprana, mamá de dos y directora editorial.

Crisis de crecimiento, por María Enbrazosdemamá

En este post voy ha hablaros sobre las crisis de crecimiento.

 Y ¿Que es una crisis de crecimiento? Pues es un periodo de la lactancia en la se produce un desajuste entre la oferta de leche que producimos y la demanda del bebé. El bebé para crecer, tal y como la indica el nombre de la crisis, necesita mas leche y a más succión, mas producción y los bebes lo saben. Suele ser uno de los momentos críticos en las lactancias, ya que si no sabemos que está pasando, las dudas y los mitos pueden invadirnos.

 No todas las madres y bebes notan las crisis, pero algunos las viven de forma intensa. Os cuento cuando y como se producen. Las fechas son una referencia, ya que intervienen varios factores y cada bebé y mama son un mundo.

 15-20 días 

 Suele ser la primera crisis, el bebé debe haber recuperado el peso del nacimiento.

 El bebé se pone nervioso y muy demandante, quiere estar todo el tiempo al pecho, incluso horas. Puede tener esa actitud a cualquier hora del día, pero “la hora crítica” suele ser la tarde-noche. Mama muy nervioso, y en cuanto suelta la teta , aunque lleve horas mamando, llora y pide más. Las madres podemos notar el pecho un poco mas blando, cayendo en el error de que no tenemos suficiente leche. Esta crisis suele durar entre 2 y 5 días.

 Solo debemos tener paciencia y saber que no pasa nada malo, que es absolutamente normal y que en unos días todo volverá a la normalidad.

 6-7 semanas

 El comportamiento del bebe en esta crisis es diferente. Puede darnos la sensación de que está peleando con el pecho. Se pone a llorar en cuanto empieza a mamar, puede que mame con la misma frecuencia que hasta ahora, pero al mamar está nervioso y ansioso. Estira las piernas como si diera patadas y arquea la espalda con el pezón en la boca, como si no lo viera o no lo encontrara.

 En este momento se produce un cambio en la composición de la leche, y está mas salada de forma temporal.

 Esta crisis puede alargarse un poco más que la anterior, pero nuestra actitud debe ser la misma. Paciencia y confianza, en unos días todo volverá a la normalidad.

3 meses

 Esta crisis es la mas famosa. Suele ser la que mas notan las madres.

 Llegados a este punto, el bebé, ha perfeccionado muchísimo la succión así que ahora es capaz de extraer la leche que necesita en pocos minutos. Podemos pensar que no es posible que el bebé tome la cantidad de leche que necesita en tan poco tiempo, pero como digo ahora son expertos.

 Las madres suelen notar los pechos mas blandos, ya que la producción de leche se regula. (Podemos decir que el pecho pasa de ser un restaurante de comida rápida, a uno de postín en el que hay que esperar un poco más) El pecho ahora fabrica leche cuando el bebé la pide, por lo que desde que el bebé empieza a succionar hasta que se activa el reflejo de eyección transcurren unos segundos. Al bebé eso no le gusta y se enfada haciéndonoslo saber.

El campo visual del bebé ha crecido mucho y es capaz de ver muchas mas cosas, por eso se distrae con mucha facilidad, y prefiere ver el mundo a estar horas mamando, como hasta ahora.

 Muchas lactancias acaban durante esta crisis, debido a los mitos y opinólogs, que consiguen que las madres dudemos de nuestra capacidad para alimentar a nuestros hijos con nuestro cuerpo. Podemos creer que no tenemos suficiente leche, que se está acabando, que el bebé ha perdido el interés por el pecho…

 Esta situación puede alargarse bastante, incluso hasta un mes.

 En esta crisis suele funcionar intentar ofrecer el pecho en sitios tranquilos, con luz tenue. Sin ruidos ni distracciones (TV, radio, teléfono móvil…) Ponerse de pié meciendo al bebe hasta que agarra el pecho también puede ayudarnos. Y como siempre confiar, saber que es una fase y que va a pasar.

 1 año 

 Quizás esta crisis ya no es de lactancia como tal, pero el peque vuelve a mamar como cuando era bebe. Vuelve a demandar mucho pecho, incluso dejando casi de comer durante unos días. En mi opinión esta crisis es más de apego, de tipo emocional.

 En está época suelen empezar a andar, están aprendiendo muchísimas cosas nuevas y necesitan el contacto, el olor, el calor de mama… por eso demandan más durante unas semanas.

 Puede ser difícil de entender ya que nuestro bebé ya no es tan bebé. Incluso podemos preocuparnos pensando que no se está alimentando correctamente.

 Mi consejo es escuchar y acompañar al bebé, nadie mejor que él sabe lo que necesita. En un par de semanas o tres todo vuelve a la normalidad.

2 años 

 Al igual que la crisis del año, es una crisis mas emociona que de lactancia. Nuestros hijos empiezan a tomar consciencia de su yo. Se dan cuenta de que ellos y mama son personas diferentes.

 Suele ser la época de más rabietas y de reivindicaciones. Empiezan a forjar su propio carácter, su personalidad…

 Suelen volver a demandar más atención, más teta… La misma atención, amor, calor, mimos… que les dimos cuando eran bebes, lo necesitan ahora para extender sus alas y echar a volar con total confianza y seguros de si mismos, pero antes necesitan volver mas a menudo a su lugar de referencia, su lugar seguro… el pecho de mama, mama…

 Paciencia y amor es lo que necesitamos en estos momentos, suele ser la última crisis como tal, aunque seguro que nos esperan muchas otras distintas a lo largo de su camino.

 Confiar en nosotras, rodearnos de gente que nos apoye, gente informada y formada nos ayudará a conseguir una lactancia exitosa y placentera.

María Enbrazosdemamá
http://enbrazosdemama.com/wordpress/

IMPRESIONES CHARLA SOBRE ANSIEDAD

Como ya visteis en el grupo, el día 2 de Mayo,el Dr Ricardo Ginés Bielsa y yo organizamos una charla gratuita sobre la ansiedad. Quiero pasaros toda la información sobre la charla para que, si alguien está interesado pueda acceder a los recursos que se ofrecieron ese día.

 ¿Qué es la ansiedad?
 Citando textualmente a Ricardo: La ansiedad no es un síntoma, un comportamiento ansioso, es una enfermedad que se puede diagnosticar, tratar y curar. LA ANSIEDAD ES EL SUFRIMIENTO DE LA MENTE. La sociedad actual considera el sufrimiento de la mente como natural asociada a las dificultades de la vida. La medicina no contempla el sufrimiento de sus pacientes como una enfermedad, se prepara para los síntomas físicos y enfermedades, para alteraciones del comportamiento que afecta la convivencia y la salud del individuo. No hay libros de medicina donde exista una enfermedad llamada sufrimiento de la mente.

 En éste enlace
https://contratuansiedad.wordpress.com/2015/05/03/que-es-la-ansiedad/
Podéis encontrar mucha información sobre todo ésto. Incluido un Test de autoevaluación: https://contratuansiedad.wordpress.com/2015/05/06/test-de-auto-evaluacion/ con el que podréis empezar ver más claro que produce tu sufrimiento y como lo manifiestas. Os dejo el link para que veáis el vídeo que se grabó durante la charla, y os animéis a participar en las próximas.

En breve se organizaran talleres grupales dónde quien quiera participar podrá hacerlo en persona u online. Si alguien está interesado en los talleres, puede ponerse en contacto conmigo vía mp o mandando un correo a miutopia459@Gmail.com con el asunto: Talleres Ansiedad, y le pasaré toda la información disponible. Estad atentos al grupo, pronto podré daros más detalles.

Debo dar las gracias al Dr. Ricardo Gines Bielsa por ofrecernos ésta oportunidad de ayudar a la gente de manera desinteresada, y a las personas que vinieron a la charla, hubo un ambiente genial y mucha participación.

Acabo citando de nuevo:

 “Cuántas importancias y necesidades tenemos en nuestra mente, heridas que se han producido en nuestro entorno familiar, educacional, social, laboral, personal, y siguen produciéndose en el momento actual”

Aprendamos a curar éstas heridas desde la raíz.

Desarrollo cognitivo

La cognición es la capacidad del niño de procesar la información a partir de sus percepciones. Es, por tanto, todo lo relacionado con el conocimiento: como capta la realidad y la asimila.

Este conocimiento, a su vez, es el cúmulo de información que se dispone gracias a un proceso de aprendizaje o a la experiencia, de modo que experiencia y cognición se influyen mutuamente.

El desarrollo cognitivo está vinculado a la capacidad natural que tienen los seres humanos para adaptarse e integrarse a su ambiente: Hasta los 3 años, el pensamiento está muy ligado al desarrollo perceptivo y motor. A partir de esa edad, la creciente capacidad de abstracción permite un pensamiento que se irá haciendo cada vez más lógico. Pero el pensamiento lógico implica que el niño sea capaz de dominar una serie de operaciones cognitivas: la clasificación, la seriación, la conservación y la adquisición del concepto de número.

Además, pensamiento y lenguaje están interrelacionados: el lenguaje es un instrumento de conocimiento y aprendizaje, y el desarrollo del pensamiento hace que el lenguaje progrese.

La teoría más aceptada sobre el desarrollo cognitivo hasta hoy en día la desarrolló el psicólogo Piaget (1896-1980), que dividió el desarrollo en periodos y subperiodos desde el nacimiento hasta los quince años. Resumo esta teoría para dar una idea general del desarrollo de la capacidad cognitiva del niño (las edades, como siempre, son orientativas, pero el orden de estas fases es el mismo en todos los niños):

 –Periodo sensoriomotor (del nacimiento hasta los dos años aprox.): La inteligencia es fundamentalmente práctica, unida a lo sensorial y a la acción motriz: 

  • Subestadio 1: Los reflejos. El niño comienza su adaptación al mundo mediante reflejos innatos. Algunos les acompañarán durante toda la vida, como el estornudo, otros irán desapareciendo y otros se convierten en acciones voluntarias. 
  • Subestadio 2: Reacciones circulares primarias. Las primeras adaptaciones son acciones que surgen al azar y que le resultan agradables al niño y este las repite una y otra vez. Son acciones centradas en su propio cuerpo. Empiezan las primeras anticipaciones (cuando ve el biberón abre la boca). 
  • Subestadio 3: Reacciones circulares secundarias. Alrededor de los seis meses, las acciones empiezan a centrarse en el exterior. Aparece la imitación de movimientos y sonidos, comienza la “conservación del objeto” (se da cuenta de que, aunque ya no vea el objeto porque lo hemos escondido detrás de otro, sigue existiendo). Disfruta con la repetición e intenta influir sobre los demás para que repitan lo que le gusta. 
  • Subestadio 4: Coordinación de los esquemas secundarios. La capacidad de atención aumenta. Ya es capaz de buscar objetos ocultos. Se inicia la intencionalidad, unida a la comprensión de la causalidad. Es capaz de imitar movimientos con partes de su cuerpo que no ve, como la boca, e imitar conductas que no estaban en su repertorio aunque estas deben mejorar. 
  • Subestadio 5: Reacciones circulares terciarias. A partir del año, al repetir una conducta, el niño va introduciendo cada vez pequeñas variaciones para observar lo que sucede (experimenta y, cuando no consigue lo que quería, vuelve a intentarlo). 
  • Subestadio 6: Invención de nuevos medios a través de combinaciones mentales. Comienza la cognición, la obstracción, la simbolización. Por ejemplo: observando un efecto, puede determinar su causa; en la imitación, ya no necesita al modelo delante; etc. 

 –Estadio preoperatorio (entre los dos y los siete años aprox.): Las características más importantes de esta etapa son: 

  • El egocentrismo: El niño se está autoconociendo y diferenciando de los demás. Es una etapa basada en el “mí”, “mío” y “yo”. 
  • La Conservación. Aún no son capaces de abstraer algunos conceptos. Por ejemplo: Un niño de esas edad, creerá que hay más agua en un vaso de tubo que en otro vaso más corto y ancho (de la misma capacidad), incluso aunque viertan el agua de uno a otro delante de ellos. Esto está relacionado con la falta aún del concepto de “reversibilidad”. 
  • Monólogos colectivos. Van narrando su juego, representan mentalmente la acción en forma de palabras, aunque no dominan aún la comunicación bidireccional más allá de lo práctico.. 
  • El animismo: Atribuyen “vida” (sentimientos, intenciones…) a objetos inanimados. 
  • Es la etapa del juego simbólico. 

Estas etapas se consideran imprescindibles en el desarrollo del niño y no deben censurarse. La teoría de la crianza con apego se basa en el respeto a los ritmos del niño y a su libre desarrollo. Para que el niño se desarrolle con normalidad, basta con proporcionar al niño una base sólida desde donde podrá ir explorando el mundo, basado en el apego seguro. Por supuesto, siempre podemos tener a su disposición objetos y juegos y que estimulen su curiosidad, que les muestren nuevos materiales, etc., y que estimulen su imaginación y favorezcan así el desarrollo de su cerebro: siempre será mejor utilizar juguetes con pocas actividades predefinidas, sin saturación de luces ni sonidos, etc.

Relacionado con esta manera de mostrarles el mundo, destacan pedagogías alternativas como Waldorf o Montessori, basadas en la libertad del niño de actuar a partir de un entorno seguro y estimulante creado para favorecer su desarrollo.

Cris. Educadora social especializada en atención temprana, mamá de dos y directora editorial.

Desarrollo motor del niño

El desarrollo motor es un proceso de adaptación al medio a través de la maduración y el aprendizaje. El niño aprende a utilizar sus capacidades motrices como instrumento de comunicación con su entorno.

Los logros que se van adquiriendo dependen mucho de cada niño, pero siempre siguen una secuencia similar y están regidos por una serie de leyes y principios (se controlan antes las partes más cercanas al tronco, saben coger antes que soltar, siempre hay un lado dominante, etc.).

Existen tres tipos de movimientos:

  • Los reflejos: son respuestas automáticas e involuntarias ante una estimulación, pero que constituyen la base para los movimientos voluntarios. 
  • Los actos voluntarios: intencionados. Ante una estimulación, el niño la interpreta y actúa en consecuencia. 
  • Los automatismos: intencionados. Son movimientos voluntarios que se integran de una forma automática y pasan a ser hábitos, como montar en bicicleta. 

A continuación describo las etapas del desarrollo motor. Es importante tener en cuenta que la edad es orientativa, pero la secuencia de los logros sí es similar en todos los niños:

  • 0-6 meses: La motricidad es básicamente refleja. A partir de los 4 meses puede rodar sobre su espalda y estirar la mano para tratar de coger un objeto. Logra el control del cuello y cabeza, sonríen y empiezan a reaccionar emocionalmente. 
  • 7-9 meses: Consiguen el dominio del tronco, aprenden a sentarse y gatear. 
  • 11-15 meses: Se inicia la marcha, lo que posibilita descubrir el entorno y manipular su ambiente. 
  • 2-3 años: Comienza el control de esfínteres. Los aprendizajes los realiza por los procedimientos de ensayo y error e imitación. El juego es el medio esencial a través del cual el niño desarrolla sus posibilidades psicomotrices y responsables de su maduración global. 
  • 4 años: Sus movimientos son independientes, evoluciona su pensamiento y expresión (pregunta, percibe analogías, conceptualiza…). 
  • 6 años: La maduración del cerebro es prácticamente completa. El desarrollo de la motricidad gruesa está más influenciado por la maduración, mientras que el desarrollo de la motricidad fina está más determinado por el aprendizaje. 

Por tanto, los objetivos educativos relacionados con el desarrollo motor en la primera infancia estarían orientados a que los padres o tutores le faciliten los medios para descubrir y controlar progresivamente su cuerpo, valorando sus posibilidades y limitaciones para actuar de forma cada vez más autónoma, así como ir elaborando su percepción de ese entorno, y atribuyéndole alguna significación. Para ello, desde la teoría de la crianza con apego proponemos una serie de recomendaciones:

  •  El bebé debe sentirse amado, protegido y confiado para ir explorando progresivamente el entorno. 
  • Asegurar una motricidad libre (sin forzar posturas a las que no es capaz de llegar por sí mismo, respetando el ritmo de desarrollo de cada niño, etc.) en un ambiente seguro. 
  • Dejar al bebé en el suelo todo el tiempo posible (sin hamacas, sin taca-tacas, etc.) en un suelo cálido (con una alfombra, por ejemplo) sin acolchados que dificulten la movilidad. 
  • Evitar la sobreestimulación; dejar que sea el niño el que vaya descubriendo poco a poco el entorno y a sí mismo. 
  • Mantener descalzo al bebé que empieza a andar y gatear el máximo tiempo posible. En definitiva, se trata de procurar el máximo respeto al desarrollo y fisiología del bebé. 

Puedes conocer más sobre la teoría del movimiento libre aquí.

Cris. Educadora social especializada en atención temprana, mamá de dos y directora editorial.

Las cicatrices del camino

Bueno, creo que ha llegado el día, después de 8 años voy a contaros mi primer parto, una INNECESÁREA
El día 13 de Marzo del 2007 a las 5 de la tarde, iba de camino al hospital con unas contracciones horribles, semana 36, con 28 kilos de más y con una tentativa de preclámpsia.
Me pusieron correas, y a las dos horas volvía para casa, por poco tiempo. A las 5 de la madrugada del día 14 me desperté cuando sentí como si un rayo me hubiera dado calambrazo, automáticamente me desperté y noté que estaba mojando la cama.
Fui al lavabo (por esa época vivía en casa de mi suegra, con mis cuñados, y no quería despertar a nadie) :). Vi que el agua no paraba y que era clara así que desperté a mi suegra y me metí en la ducha y estuve un buen rato, pensaba en lo que me esperaba, cómo iba a ser, si iba a doler, que iba a pasar. Era mi primer parto y tenía 25 años.
Mientras yo me vestía, mi marido estaba cubriendo el asiento del coche, para que no lo mojara jjajajaj.
Llegué al hospital a las 6 de la mañana, estaba de 4 cm, y me subieron a planta para que dilatara un poco, a las 9 me bajaron otra vez a paritorio y ya estaba de 7 cm, me pusieron en una sala de dilatación porque el paritorio estaba lleno, había 3 chicas más.
Me dejaron en una cama con el monitor de contracciones puesto, y allí pasé las horas muertas, gritando de dolor, aguantando loas pasos de cada médico/comadrona que entraba (porque era una sala que estaba en el centro de las salas y el paritorio) y cuando mi marido les decía que por favor me pusieran algo para calmarme el dolor, me hacían un tacto. A las 12 de la mañana, yo ya había llegado a dilatación completa, tumbada, sin poder moverme, primer parto, semana 36 y con un bebé de 3,500kg.
Así estuve hasta las 15, cuando me pasaron a paritorio (después de haberme quitado las correas y haberme metido al baño a empujar, si ellos no me lo sacaban, lo haría yo). Una chica fantástica, me dijo que me iba a poner la epidural, ¡por fin!, pensé.
Cuando me la puso me sentí en el paraíso, empecé a temblar mucho, pero por fin podía descansar algo del dolor. Ahí empezaron los problemas, empecé a adormecerme, no notaba ya ninguna contracción ni ganas de pujar, venían los ginecólogos y me pedían que apretara, pero yo no notaba nada, me pusieron de nuevo las correas, y notamos que el bebé empezaba con bradicardia, empezaron las carreras, sacaron a mi marido de la habitación y me prepararon para anestesia general.
Si me hubieran dejado a mí  levantarme, y empujar, hubiera parido sola. Pero otra vez más, los partos demasiado instrumentalizados…es lo que pasa.
Entré sola, temblando muchísimo, oía al anestesista decirme que iba a tener arcadas seguramente, que avisara si quería vomitar, miré hacia arriba y reflejada en la lámpara podía  ver como estaban abriéndome. Yo lloraba, tenía muchas nauseas, vomité, me mareaba, de repente había en la sala dos ginecólogos (mi futuro jefe y su hermano), el anestesista, la matrona, dos enfermeras y una auxiliar.
Escuché: ¡Tiene el pelo rojo!, y no sabía si se referían a mí o a  mi hijo, hasta que de repente oigo un llanto fuerte, muy fuerte, y alguien me dice: ¡Aquí está tu hijo!, dale un beso.
Y se acabó, no volví a verlo más, no me lo dieron, lo vistieron lo sacaron a fuera a que lo viera el padre, estaba morado de las 4 horas que había pasado el completa y en el canal del parto.
Mientras yo estaba intentando estar tranquila, pensaba que el papá estaría con él, me estaban cosiendo, y me tuvieron más de dos horas en recuperación, con mantas térmicas, sin parar de temblar, mucho dolor de espalda y ganas de ver a mi hijo y a mi marido.
Cuando subí a la habitación, estaba tan drogada que no podía ni coger a mi hijo en brazos, solo veía como pasaba de unas manos a otras, y solo quería dormir, vinieron a la hora de haber subido de quirófano a hacerme un  masaje uterino (dios mío que nombre más engañoso), llevaba sonda, y un drenaje en la cicatriz para expulsar la sangre que me quedara.
Nadie vino a hablarme de lactancia, nadie me enseñó como poner a mi hijo al pecho, nadie me habló de lo que iba a pasar cuando me subiera la leche.
Hasta éste año no me atreví a preguntar a mi marido, si él había estado con el niño mientras yo estaba en recuperación. Su respuesta fue que no, que no le habían dado al niño más que para enseñarlo y luego se lo llevaron, no sabemos dónde, no sabemos si le dieron un biberón, si lo tuvieron solo en algún cuarto… y no quiero saberlo. Lo que sí sé, es que esas horas separados, ese piel con piel  que no se realizó, esa primera noche que no pude tenerlo conmigo porque la anestesia no me dejaba, es lo que ha marcado el carácter de mi hijo mayor. Sus miedos a separarse de mí, su carácter retraído, el no querer jugar con nadie sino estaba cerca, esos despertares nocturnos gritando…
A día de hoy, aún hay noches que no quiere ir a dormir con su yaya porque echa de menos a la mamá, aún le cuesta hacer algunas actividades de grupo porque le falta algo de confianza.
Hoy puedo decir que desde que lo tuve en casa, no me he separado una noche de él (salvo cuando él lo pide), seguimos colechando después de 8 años, duerme con su hermana en una cama pequeña pegada a la nuestra. Es cariñoso, dulce, sensible (a veces demasiado), cuida de su hermana, es bueno por naturaleza, y un hermano fantástico.

  
Cariño, si algún día lees ésto, que sepas que el papa y yo, te queremos muchísimo.

Mi experiencia con el porteo

Este post no pretende ser una guía de porteo ni mucho menos. Para cualquier duda sobre el tema, si queréis consultar con una profesional, os recomiendo a nuestra asesora Carmen. Aquí lo que pretendo contar en mi opinión personal sobre los diferentes métodos que he usado desde un punto de vista totalmente subjetivo al margen de las recomendaciones oficiales sobre porteo ergonómico:

Poco antes de que Garbancita naciera, mi vecina me pasó un montón de cosas de su niña, que entonces tenía 10 meses. Entre ellas, una mochila portabebés que se probó el papá (porque yo con mi tripa de ocho meses no era una buena modelo) y la descarté al momento. Entonces no estaban tan puesta como ahora en lo que debe ser un porteo ergonómico, pero algo ya nos habían contado en las clases de preparación al parto y estaba claro que esa mochila no había por dónde cogerla. Así que, cuando una amiga de mi madre me preguntó esa misma tarde que qué quería que me regalara para la niña, le pedí una mochila ergonómica. Bien. Dos días después, apareció con la Babybjörn. La madre que la parió.

Repito que yo entonces no estaba muy puesta en porteo ergonómico y, en las instrucciones de esa mochila, daban a entender que era ergonómica, decían que estaba recomendadísima por la AEPED y blablabla. A mí no me acababa de convencer, la veía sospechosamente parecida a la que me había dejado mi vecina, pero aún así la usé un par de veces hasta que decidimos ir a ver a mi matrona con la mochila para resolver mis dudas y nos dio la razón: descartada. Eso ni era ergonómico ni era ná.

La matrona habló por encima de todas las opciones posibles de porteo y nos enseñó a atarnos un fular elástico que tenía por ahí. Nunca antes me habían gustado demasiado los fulares (tenía claro que prefería mochila) pero al vérmelo puesto con la nena me hizo gracia. Tanta, que compramos uno ese mismo día. De todas formas, al papá de la criatura seguía sin convencerle. Lo llegó a usar alguna vez, pero decía que no se veía con un fular, así que nos pusimos a mirar mochilas por internet y a informarnos bien, y al siguiente familiar que nos preguntó que qué nos hacía falta para la nena, le dimos la marca y modelo de la mochila que queríamos, para que no hubiera ninguna nueva confusión (una ergobaby, que nos dijeron que era de las mejores para la espalda del porteador).

Esta vez sí que sí. Empezamos a usar la mochila ergonómica a los cinco meses, tal como ponía en las instrucciones de la mochila, aunque quizás deberíamos haber esperado un poco más (empezaba a mantenerse sentada). La usaba sobre todo el papá, porque, entre que Garbancita estaba muy gorda y yo muy floja, cada vez me costaba cargar con ella. La verdad es que le hemos dado mucha caña a la mochila. Incluso cuando salíamos con el carrito, siempre llevábamos la mochila en un bolso colgando de la silla por si la nena se cansaba de ir ahí sentada. Incluso hemos hecho excursiones campestres con ella… El problema ha empezado a aparecer hace poco.

Por un lado, porque aunque se supone que es una mochila que sirve hasta que el niño/a sea mayor, notamos que se le empieza a quedar pequeña y solo tiene 10 meses y 10 kilos (ya no va sentada tan cómoda, no le cubre bien de corva a corva). Por otro lado, porque el mismo acolchado que la hace tan cómoda, empieza a agobiar bastante con el calor.

Así que mi hermana, que vive fuera y nos ha visitado hace unos días, como ya sabía esta historia, me ha traído de regalo un fular tejido. Todavía nos estamos acostumbrando a él pero tengo que decir que se lleva bastante mejor de lo que esperaba. Sobre todo el papá de la criatura, al que no le convencía nada la idea de llevar un fular (le parecía poco masculino al tontorrón), después de probarlo empieza a cambiar de idea. Eso sí: la posición “a la cadera”, que con la mochila la llevaba medio bien, con el fular se me hace muy pesado al colgar solo de un hombro atándolo tipo bandolera (no tiene por qué pasar, pero para las flojuchas como yo con menos masa muscular que una bicicleta, conviene tenerlo en cuenta).

Aquí os dejo una lista de los pros y contras que le veo a cada método que he usado:

Fular elástico: 

Pros:

  • Se puede usar desde el nacimiento. 
  • No ocupa nada para llevarlo en el carrito y usarlo cuando sea necesario. 
  • Te puedes sacar la teta discretamente. 
  • Reparte bien el peso, es cómodo para el bebé y el porteador. 

Contras:

  • No sé si era concretamente mi fular o les pasa a todos, pero llega un momento (a partir de los 6-7 kg. más o menos en mi caso) en el que el elástico es una desventaja, el bebé pesa demasiado para el fular y va cayendo. 
  • Requiere un mínimo de técnica para ponérselo. 

Mochila colgona: 

Pros:

  • Ninguno 

Contras:

  • No respeta la postura del bebé, va forzado.
  • Es incómodo para el porteador, tira de los hombros. 
  • Es carísima. 
  • Cualquiera que entienda de porteo y te vea con ella, te mirará con rabia y pena. 

Mochila ergonónima: 

Pros:

  • El bebé va genial en cualquier posición. 
  • Es muy cómoda: El peso se reparte muy bien y protege mucho la espalda. 
  • Es muy fácil de poner: coges al bebé, lo metes en la mochila y “clac”, cierras. 
  • En invierno “abriga” 
  • Es el método más “masculino”, anima al porteo por parte de los papás. 

Contras:

  • Es carísima.
  • Aunque ponga que no, va por tallas. Hay mochilas que se van adaptando, pero no era el caso de esta. Es una pena que sea tan cara para durar “tan poco”. 
  • En cuanto subimos de 20º da un calor que te torras. 
  • De vez en cuando te encuentras con un listo que te dice “Ays, ¿no va muy espatarrá ahí?”. Fffffff.

Fular tejido: 

Pros:

  • El bebé va en postura ergonómica. 
  • El porteador va cómodo, con el peso bien repartido. 
  • Es fresquito (dentro de lo fresquito que puede ser llevar pegado a un bebé en verano). 
  • No se queda pequeño nunca, tiene un ancho y un largo más que suficiente para portear a mi marido si me da la gana (no me va a dar, no puedo con él, pero para que se me entienda). 
  • Es muy versátil, se puede llevar de muchas maneras distintas delante, a la espalda o a la cadera. 
  • No ocupa nada para llevarlo en el carro y usarlo cuando sea necesario. 
  • Es divertido. Hay mil maneras de atarlo y mola ir probando. 

Contras:

  • Requiere saber usarlo. Tiene su intríngulis, sobre todo si te lo tienes que poner sola. Yo de momento prefiero salir de casa con el fular puesto y olvidarme de la sillita, porque sería incapaz de tener que ponérmelo en la calle si fuera necesario porque la niña llorara en el carrito. 
  • Me da la sensación de que esto todavía llama la atención a la gente. Las mochilas ya están más o menos extendidas pero llevar un fular que encima tiene un estampado de lo más hippy queda un poco marciano en una ciudad pequeña como la mía. Yo no he visto de momento a nadie más porteando con fular aquí. 
  • En posición bandolera me carga bastante la espalda y el cuello si lo llevo mucho rato. 

Insisto en que esta es solo mi valoración como usuaria. Si queréis saber más sobre la teoría del porteo ergonómico, podéis seguir leyendo aquí. 🙂

Cris. Educadora social especializada en atención temprana, mamá de dos y directora editorial.

CAIDAS Y GOLPES


Vamos a hablar aquí de todos aquellos accidentes que supongan una caída o un golpeo
De diversas partes del cuerpo del niño. Las zonas que se pueden lesionar son: el cráneo y el
Cerebro; la cara y los órganos allí contenidos (ojos, nariz, boca, huesos faciales); las
Extremidades; el tórax y el abdomen. Dependiendo del tipo de mecanismo que lo producen y de
Su violencia se originará mayores o menores daños corporales.
¿COMO SE PUEDEN PRODUCIR?
Los mecanismos son diversos, y la importancia de las lesiones puede depender de la
Violencia del impacto. Pueden deberse a accidentes de coche, caídas de bicicleta, caídas desde
Diversas alturas, contusiones directas (bola, palo, puño…), accidentes deportivos…
¿CUANDO CONSULTAR? ¿QUE VIGILAR?
1.- Tras un golpe en la cabeza poco importante (“traumatismo craneal de carácter leve”) se debe
Realizar una vigilancia domiciliaria estrecha (incluso despertándole a la noche) durante las
Siguientes 24 horas. Es normal que continúe un poco asustado, que no recuerde el momento del
Golpe, que tenga algún vómito esporádico o que se queje de dolor de cabeza ligero no localizado
En ninguna parte en particular o en la zona del golpe en las siguientes horas. Pero si se detecta
Alguno de los signos que se enumeran a continuación se debe llevar al niño a un centro sanitario
Dolor de cabeza, nerviosismo o llanto intensos y persistentes.
Vómitos continuos varias horas después del golpe.
salida de sangre o de un líquido claro por los orificios nasales o por los oídos.
Si está desorientado, confuso, no conoce a los familiares próximos, no sabe dónde está…
Alteración del equilibrio, de la forma de andar, de la visión o de la forma de hablar…
Movimientos extraños, incapacidad para moverse o pérdida de fuerza de manos o
Piernas.
2.- Tras un golpe en el pecho o en el abdomen se debe acudir a un centro sanitario si:
existe dificultad para respirar, o tiene tos.
aparece cianosis (coloración amoratada en piel o labios) o, inversamente, palidez
Creciente.
tiene vómitos repetidos, especialmente si son oscuros o de color verdoso.
tiene el abdomen tenso o hinchado, con un dolor generalizado por todo él.
tiene molestias al orinar, o expulsa orina de color rojizo o de color coñac.
3.- Cuando ha existido un golpe en las extremidades se debe consultar sí:
Hinchazón o aparición de moratones en partes óseas o articulares, que dificulten el movimiento
De la extremidad lesionada, y que no mejora pasados unos minutos.
Imposibilidad para movilizar la parte afectada.
Pérdida o disminución de la sensibilidad en la extremidad lesionada.
Cambio de color de la extremidad: se queda pálida o amoratada.
4.- En los traumatismos en cara hay que apreciar el correcto funcionamiento de todos los
Órganos allí contenidos:
A nivel de los ojos hay que consultar si aparecen alteraciones de la visión (borrosa,
Manchas, luces…), dolor en el interior del globo ocular, si existen derrames sanguíneos
Apreciables (“golpe de sangre en el ojo”) o una hinchazón importante de todos los tejidos
Que recubren el ojo o imposibilidad para mover el ojo.
será motivo de consulta urgente los golpes o accidentes que originen pérdida de audición,
Así como la expulsión de sangre o de un líquido claro por los oídos.
Los traumatismos nasales que provocan hemorragias importantes o que no ceden con
Compresión local, los que dificultan la respiración por la nariz o en los que se aprecia una
Diferencia de tamaño de los orificios nasales, requieren consulta para descartar fracturas de
Los huesos de la nariz.
El hundimiento del pómulo o la dificultad para masticar o abrir y cerrar la boca, pueden
Significar lesiones a nivel de los huesos faciales, por lo que se debe consultar a un médico.
Los traumatismos faciales pueden originar pérdidas de piezas dentales, o cambios en su
Posición habitual, debiendo consultar a su dentista en estos casos. Si se ha desprendido unos
De los dientes definitivos (a partir de los 6 años) introdúzcalo en leche o en agua
(Cogiéndolo por la parte externa- la corona-, pero no de la raíz) o manténgalo en la boca con
Mucha saliva (no en la mano, en un pañuelo, papel de plata…) y acuda a un dentista para su
Rápida reinserción.
¿COMO CONFIRMAR EL DIAGNOSTICO?
El diagnóstico de una posible lesión y su gravedad, lo realizará el médico tras
Valoración de las circunstancias que rodearon al traumatismo (puede ser importante antes de
Acudir a un médico tratar de recoger detalles del mecanismo del accidente: altura de la caída;
Tipo de suelo: madera, tierra, cemento; tiempo transcurrido desde el golpe; respuesta inicial al
Golpe; síntomas y su evolución), síntomas y exploración que el niño presente en el momento de
La consulta, y en algunas ocasiones, las pruebas radiológicas (radiografía, ecografía, escáner).
¿QUÉ HACER?
En el caso de que se produzcan heridas abiertas, que sangren, lo primero que se debe
Hacer es limpiar bien la herida con agua o suero fisiológico estéril “a chorro”, para eliminar
Pequeñas partículas que hayan podido introducirse en el interior. Posteriormente, si la herida
Sigue sangrando, se puede presionar la zona con unas gasas estériles hasta cortar la hemorragia.
Si los rasguños son solo superficiales y no vamos a solicitar asistencia médica, se aplicará en la
Zona cualquier antiséptico local (soluciones iodadas, marcomana, clorhexidina…).
Si se ha producido una tumefacción sobre un hueso o una articulación (“se hincha”) se
Puede aplicar hielo localmente (no directamente sino introducido en una bolsa de plástico o
Toalla) para disminuir la hinchazón, además de tratar de mantener en alto dicha zona. Si además
Se aprecia una deformidad de la zona, con dolor importante a la mínima movilización, se debe
Sospechar la existencia de una fractura, por lo que se tratará de mover lo menos posible la zona
Lesionada. Si la sospecha es de haber recibido un impacto en el cuello se procurará movilizar al
Accidentado lo indispensable para garantizar su seguridad hasta la llegada de la asistencia
Sanitaria. En los casos en que sea preciso hacerlo (peligro de explosión, incendio,
Desprendimiento…) se movilizará al niño entre varias personas “en bloque”, es decir,
Movilizando la cabeza, el cuello y los hombros como si fuera una pieza rígida
Muchos de las caídas y accidentes que ocurren en la infancia no van a precisar más que
Curas locales con antisépticos, tomar algún analgésicos (es importante utilizarlos si existe dolor,
Haya o no lesiones importantes) y observación según las indicaciones mencionadas en las
Primeras 24 horas. En otros casos se requerirán diferentes tratamientos médicos o quirúrgicos,
Según el alcance de las lesiones.
¿COMO PREVENIR?
Medidas de seguridad en el coche. Utilizar siempre que un niño viaje en coche los
Dispositivos de seguridad apropiados a cada edad (consultar capítulo “Prevención de accidentes
De tráfico”). Respetar las normas de tráfico y enseñar al niño educación vial.
Insistir en la utilización de casco siempre que se utilice la bicicleta y las motos.
Evitar los andadores (“taca-taca”), que con frecuencia originan accidentes domésticos por
Caídas.
No dejar a los niños solos en el cambiador, cama o sofá, sobre todo a partir del 4º mes.
Preparar antes de utilizarlo todas las cosas necesarias para cambiarles.
Utilizar medidas protectoras a la hora de realizar algunos deportes (bicicleta, patín,
Fútbol…): casco, rodilleras, muñequeras, tobilleras….Inculcar a los niños la importancia de los
Ejercicios de calentamiento previos a la realización de cualquier actividad física.
Utilización de medidas de seguridad en ventanas, balcones y escaleras, tales como cierres de
Seguridad, barandillas, puertas…
Insistir en la necesidad de recubrir los suelos de los parques infantiles con materiales que
Amortigüen el impacto en caso de caídas.
RECUERDE QUE…
Después de un golpe es normal que: durante unos instantes esté un poco aturdido o
Asustado; tenga un dolor moderado en la zona del golpe (incluso en la cabeza); vomite en
Alguna ocasión; o que en esa zona haya un hematoma o esté algo hinchada.
Debe consultar con un pediatra si su nivel de conciencia o su comportamiento no es
Normal; si sangra o sale un líquido claro por nariz u oídos; si continua con vómitos o
Cefalea intensa después de 4 horas de producido el golpe; si tiene problemas para respirar;
Si la tripa está dura o hinchada, o tiene vómitos oscuros o verdosos, o si orina de color rojo
U oscuro tras un golpe en el abdomen; si tiene problemas para movilizar una extremidad
Lesionada.
Si el niño ha perdido un diente definitivo cójalo con un pañuelo por la corona, sin tocar la
Raíz, lávelo y métalo en agua o leche, y acuda con prontitud a un dentista para su reinserción.

LA IMPORTANCIA DE LOS DETALLES

Pues os voy a contar mi experiencia, que conste que he advertido de que era algo durilla… Llevo retrasando esto 21 meses, pero ya es hora. Rompí aguas la madrugada del día de San Juan, a las 5 de la mañana, me metí directamente en la ducha y ahí estuve hasta las 7 que decidimos irnos al hospital, al llegar me examinaron y me dijeron que estaba de casi 7 cm así que bien, había dilatado bastante en la ducha con agua caliente. Se acercó la comadrona y me dijo que el anestesista se iba y que debía ponerme la epidural ya, yo no quería ponérmela por si me pasaba lo mismo que con mi hijo y me paraban el parto, pero no sé, pensé que como iba tan bien de dilatación podría disfrutar ésta vez del nacimiento sin dolor, así que cedí, mal hecho.
 Cuando entré en la sala me encontré a un chaval de unos 25-26 años, con una bata que le quedaba corta y cuando me vio me soltó un “ ¡vaya!, una pelirroja de buena mañana!”… ahí ya me tocó la moral. Me senté en el borde de la camilla y mientras escuchaba vagamente como se quejaba por mis tatuajes estratégicamente colocados encima de sus puntos de punción, me concentré porque me venía una contracción. Lo escuché decirme que me iba a pinchar más arriba de lo normal porque no se atrevía con los tatuajes, cosa mala, porque para las que no lo sepan, cuanto más arriba te pinchan es más difícil acertar ya que las vértebras ya n o están planas, sino que se colocan en diagonal y hay que tener experiencia.
 Total, me vino una contracción, lo avisé, me dijo que aguantara, aguanté, me pinchó, me moví por la contracción un milímetro y ahí me echó la culpa de que me había pinchado mal…que bien, culpa mía. Me explicó deprisa y corriendo que no me incorporara mucho que me había pinchado la duramadre y que seguramente tendría problemas luego de migrañas, etc…Ahí empezó mi calvario. No sé cómo me pincharía pero solo se me dormía el pié derecho, lo dije una y otra vez, que no me había hecho efecto, y empezaron a ponerme refuerzos, 4 exactamente, pero nada…no podía levantarme, no me dejaban incorporarme, me dolía muchísimo. La comadrona que me tocó, dentro de todo hacía lo que podía, vino, me puso música, me ponía compresas calientes en el periné para no hacerme episiotomía, mil cosas…pero me tenía tumbada y solo me hacía moverme de un lado a otro. Tenía a tres ginecólogos conmigo (compañeros de trabajo), me acordé de las familias de los tres. Después de 4 horas, y de un parto anterior acabado en cesárea, parí a mi hija 3,790kg, desgarrándome entera, ya que me tocó una comadrona que pensó que era mejor un desgarre de la pared ano vaginal que una epi. Las hormonas empezaron a fluir y tuve corte tardío del cordón, me la pusieron encima enseguida, se enganchó al pecho enseguida…genial. El problema vino luego, os acordáis de que me pincharon mal, ¿no?, pues eso se tradujo en que al llegar a la habitación no podía levantarme de la cama más de 10 grados, al menos en tres días.
¿Qué quiere decir eso?, pues que iba sondada para hacer pipí, que no podía colocarme bien para dar el pecho, que no podía levantarme a ducharme, ni coger a la nena sola, ni hacer absolutamente casi nada ya que tenía que estar tumbada. Hubo una cadena de acontecimientos que me llevaron al límite: Estar tumbada, mal agarre de la nena al pecho, subida brutal de leche, ingurgitación, frenillo sublingual (que nadie quiso arreglar), transfusión de sangre y hierro por la hemorragia en el parto, displasia de cadera izquierda de la nena al sacarla, y todo colapsó cuando se llevaron a la nena morada porque no respiraba, un susto enorme, cuando vinieron me dijeron que había tenido una bajada de azúcar , que en tres días había perdido casi 500 gr y que tenían que darle biberón porque mi pecho estaba tan duro que no podía mamar… Sigo.
 Al cuarto día subió un anestesista a verme y me encontró llorando con un ataque de ansiedad, me dijo que tenía que volver a pincharme en la espalda para ponerme un parche hemático y tapar el agujerito que había hecho el otro, para que pudiera levantarme de la cama…yo me pongo peor y le digo que si no me sedan entera no bajo a ningún sitio. Me prometió que lo iba a hacer, y así lo hizo, me trató súper bien y no me enteré de nada, al despertar vino a verme y se sentó a mi lado, me dijo que ya podría levantarme. Cuando subí a la habitación, ya iba incorporada y con una sonrisa en la cara. Al día siguiente subió a verme y me vio de pié, me dijo que subía para verme la sonrisa nada más. Ese fue el mejor momento de esos días, después vinieron 44horas de la nena en una cuna con lámpara uv, un eco de mama para decirme que mi hemartoma había pasado de 2cm a 9 y que seguiría creciendo si continuaba la lactancia, y el fin de mi lactancia… Al sexto día abandonábamos el hospital con doble pañal para tratar la displasia, un frenillo sin tratar, un tratamiento de hierro durante 6 meses y una lactancia fallida. Y fin. El resto es historia

AHOGAMIENTOS EN BEBÉS

Serie de primeros auxilios en caso de ahogamiento en bebés menores de 1 año
Parte 1
Resúmenes
Los signos de peligro de un ahogamiento verdadero son:
  • Incapacidad para llorar o hacer mucho ruido
  • Tos débil e improductiva
  • Sonidos suaves o chillones al inhalar
  • Dificultad para respirar: las costillas y el pecho se retractan
  • Color azuloso de la piel
  • Pérdida del conocimiento si la obstrucción no se alivia
PRIMEROS AUXILIOS
  1. Estos pasos NO se deben llevar a cabo si el bebé está tosiendo con fuerza o presenta llanto fuerte, ya que cualquiera de las dos acciones puede desalojar el objeto espontáneamente.
  2. Poner al bebé boca abajo, a lo largo del antebrazo, usando el muslo o el regazo para apoyarse y sosteniendo el pecho del bebé con la mano y la mandíbula con los dedos de la mano. La cabeza del bebé debe quedar apuntando hacia abajo, a un nivel más bajo que su cuerpo.
  3. Dar hasta 5 golpes fuertes y rápidos entre los omóplatos del bebé, utilizando el talón de la mano que ha quedado libre.
 2.
4.      SI EL OBJETO NO HA SIDO EXPULSADO DESPUÉS DE 5 GOLPES:
5.      1. Colocar al bebé boca arriba y sostenerle la cabeza, utilizando el muslo o el regazo para apoyarse.
6.      2. Colocar dos dedos de la mano en la mitad del esternón del bebé justo por debajo de los pezones.
7.      3. Dar hasta 5 compresiones hacia abajo, hundiendo el pecho entre un tercio y la mitad de su profundidad.
8.      4. Continuar con la serie de 5 golpes en la espalda y 5 compresiones en el pecho hasta que el objeto sea desalojado o el bebé pierda el conocimiento.
3.
Resúmenes
SI EL BEBÉ PIERDE EL CONOCIMIENTO
Si el bebé no responde, deja de respirar o se torna de color azul se debe:
  • Gritar pidiendo ayuda.
  • Brindar al bebé RCP y llamar al 911 después de 1 minuto de administrar RCP.
  • Tratar de desalojar el objeto que obstruye la vía respiratoria ÚNICAMENTE si la persona lo puede ver.
NO SE DEBE:
  • Interferir si el bebé está tosiendo con fuerza, presenta llanto fuerte o está respirando adecuadamente. Sin embargo, se debe estar listo para actuar si los síntomas empeoran.
  • Tratar de agarrar o halar el objeto si el bebé está consciente.
  • Llevar a cabo estos pasos si el bebé deja de respirar por otras razones, como asma, infección, inflamación o un golpe en la cabeza.
  •  
  • Información sacada de:
  • http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/esp_presentations/100221_3.htm