Estadísticas sobre lactancia

Os recogemos aquí los resultados de los estudios sobre la lactancia llevados a cabo en España por el Instituto Nacional de Estadística para dar una visión general de la percepción social sobre el tema.



Tipo de lactancia según sexo y comunidad autónoma. Año 2006

Notas: 
-El símbolo ‘.’ debe interpretarse como dato que no puede darse por poder estar afectado de errores de muestreo. 
-El símbolo ‘..’ debe interpretarse como dato que no se recoge. 
-El símbolo ‘…’ debe interpretarse como ‘error de división por cero’.




Tipo de lactancia por clase social basada en la ocupación de la persona de referencia y duración. 2011-2012.


Notas: Clasificación de niveles socioeconómicos de la Sociedad Española de Epidemiología: 
I. Directores/as y gerentes de establecimientos de 10 o más asalariados/as y profesionales tradicionalmente asociados/as a licenciaturas universitarias 
II. Directores/as y gerentes de establecimientos de menos de 10 asalariados/as, profesionales tradicionalmente asociados/as a diplomaturas universitarias y otros/as profesionales de apoyo técnico. Deportistas y artistas 
III. Ocupaciones intermedias y trabajadores/as por cuenta propia 
IV. Supervisores/as y trabajadores/as en ocupaciones técnicas cualificadas 
V. Trabajadores/as cualificados/as del sector primario y otros/as trabajadores/as semicualificados/as
VI. Trabajadores/as no cualificados/as



Tipo de lactancia según sexo y clase social basada en la ocupación de la persona de referencia. 


Notas: Clasificación de niveles socioeconómicos de la Sociedad Española de Epidemiología: 
I. Directores/as y gerentes de establecimientos de 10 o más asalariados/as y profesionales tradicionalmente asociados/as a licenciaturas universitarias 
II. Directores/as y gerentes de establecimientos de menos de 10 asalariados/as, profesionales tradicionalmente asociados/ as a diplomaturas universitarias y otros/as profesionales de apoyo técnico. Deportistas y artistas 
III. Ocupaciones intermedias y trabajadores/as por cuenta propia 
IV. Supervisores/as y trabajadores/as en ocupaciones técnicas cualificadas 
V. Trabajadores/as cualificados/as del sector primario y otros/as trabajadores/as semicualificados/as 
VI. Trabajadores/as no cualificados/as 

El símbolo ‘.’ debe interpretarse como dato que no se proporciona por muestra insuficiente. 
Los datos correspondientes a celdas con menos de 35 mil personas han de ser tomados con precaución, ya que pueden estar afectados de elevados errores de muestreo.

Tipo de lactancia según sexo y país de nacimiento. Año 2011-2012


Notas: 
El símbolo ‘.’ debe interpretarse como dato que no se proporciona por muestra insuficiente. 
Los datos correspondientes a celdas con menos de 35 mil personas han de ser tomados con precaución, ya que pueden estar afectados de elevados errores de muestreo.



Fuente: INE


Test: ¿Qué tipo de madre eres de cara a los opinólogos?

Marca la respuesta que mejor se ajuste a la que darías tú ante estas situaciones, sabrás cómo te ven los demás: 

  • ¿Todavía tienes leche? 

a) ¿Quieres comprobarlo? 
b) No, es que mi bebé tiene vicio… [modo ironic-on] 
c) Sí, bueno… Quería empezar a ir reduciendo tomas… 
d) Claro, la producción de leche funciona por estimulación mamaria. Seguiré teniendo mientras sea necesaria. 

  • Deberías llevarle a la guardería. 

a) Y tú deberías ponerte a dieta. 
b) Gracias por el consejo. 
c) ¿Por qué? 
d) Verás, no quiero llevarle porque no estoy de acuerdo con el modelo educativo cognitivo-conductual que siguen la gran mayoría de los centros infantiles. Si te interesa, otro día te lo explico más despacio. 

  • Le estás malacostumbrando. 

a) Le acostumbraré a lo que yo crea que debo acostumbrarle. 
b) Vaya por dios (y sigues a lo tuyo). 
c) Ya, pero qué hago? 
d) No, le estoy ofreciendo un apego seguro como base de su desarrollo intelectual y afectivo. 

  • Te está manipulando. 

a) ¿Te manipula a ti? No, ¿no? Pues pasa de nosotros. 
b) Pobre de mí. Soy tontita y me dejo manipular por un bebé. [modo ironic-on] 
c) No creo…
d) Es un bebé y, por tanto, no posee un desarrollo cognitivo que le permita planear acciones tan complejas como la manipulación. Él/ella llora porque quiere y necesita estar conmigo y yo le atiendo porque comprendo esa necesidad. 

  • Tiene mamitis. 

a) Y tú tienes entrometitis. 
b) No, soy yo la que tiene hijitis. 
c) Espero que con el tiempo se haga más independiente… 
d) Claro, yo soy su alimento, su consuelo y su todo. Lo que sería raro es que tuviera vecinitis del quinto. 

  • Pues con mis hijos hice XXXXXXX (les puse en el tacataca, les dejé llorar,etc.) y no pasó nada. 

a) Y yo no me metí en cómo lo hacías tú, ¿verdad? 
b) Me alegro de que te fuera bien. 
c) No sé, oigo opiniones tan contradictorias… 
d) Lo hiciste como pensabas que era mejor, exactamente igual que estoy haciendo yo después de estudiar mucho el tema. 

  • Es peligroso dormir con el bebé. 

a) Es peligroso meterse donde a uno no le llaman porque se puede encontrar con una mala contestación. 
b) Ok, no lo hago más (y sigues a lo tuyo). 
c) Bueno, no es que duerma con él toda la noche… Solo a partir de cierta hora… 
d) No es peligroso si se siguen unas normas de seguridad. En cambio, reporta muchos beneficios tanto para él como para nosotros. 

  • Déjale una noche con la abuela para que podáis salir. 

a) No me da la gana. 
b) Sí, sí, vale, ya le dejaré cuando lo necesite… (y sigues a lo tuyo). 
c) No estoy segura de cómo reaccionaría mi bebé. 
d) Agradezco que te preocupes por mí pero estoy bien, no necesito salir y no me sentiría cómoda dejando a mi bebé al cuidado de otra persona, y él/ella tampoco, porque está acostumbradx a dormir conmigo. 

  • Por una vez que coma eso no pasa nada. 

a) Que no me da la gana que mi hijx coma eso, c***. 
b) Ps, dáselo, tampoco voy a poner el grito en el cielo por una galleta…
c) Bueno, vale, por una vez… 
d) Sé que por una vez no pasa nada pero no es ese el tipo de alimentación que quiero para él/ella y no veo motivo para hacer en este caso una excepción. Te agradecería que no ofrecieras ese tipo de cosas a mi hijx porque me pondrás en un compromiso, ya que no se lo negaré si él/ella lo quiere. 

  • “¡Niño malo! ¡Eso no se hace! ¡Te voy a dar en el culo!” 

a) Lo que no se hace es lo que estás haciendo tú. 
b) (Al niño): No eres malo, pero mejor vamos a jugar con esto otro que no se puede romper. 
 c) (No dices nada y te llevas al niñx de ahí). 
d) No estoy de acuerdo con que acuses y etiquetes a mi hijx. Lamento si te ha afectado su conducta pero él/ella no es malo, simplemente no conoce aún las consecuencias de lo que ha hecho y mi papel es educarle, pero tengo otros recursos para no tener que coartarle ni amenazarle. 


_________________________________



Resultados: 

  • Mayoría de A: Borde / Contestona 

No aceptas que cuestionen tu estilo de crianza y haces bien. Estás segura de lo que haces, pero quizás no vendría mal relajar un poco el tono según con quien hables para no crear más conflicto.

  • Mayoría de B: Pasota 

Estás tan segura de ti misma que te resbala la opinión de los demás. En cambio, los demás interpretan tu pasotismo como inexperiencia y seguirán insistiendo pensando que no tienes ni idea de lo que haces…

  • Mayoría de C: Insegura 

Empodérate, infórmate, lee todo lo que puedas. Cuando lo consigas, nadie podrá hacerte sentir mal con sus comentarios.

  • Mayoría de D: Pedante 

Dejas clarísimo que dominas el tema mil veces mejor que tu interlocutor (que probablemente ni si quiera tiene hijos) y no das opción a réplica. Eso sí, acabarás cayendo mal seguro…

Cris. Educadora social especializada en atención temprana, mamá de dos y directora editorial.

Diez cosas que jamás debes hacer con los hijos de los demás

1) Ofrecerles comida sin consultar a sus padres. 
Tal vez su madre o padre no esté de acuerdo con que coma lo que le estás ofreciendo. Incluso por muy sano que sea, tal vez simplemente no esté de acuerdo con que coma entre horas, o incluso puede haber problemas de intolerancias y alergias.

2) Juzgar su educación. 
Todos los padres (incluso los que usan mochilas portabebés colgonas  o se echan pimienta en los pezones para que el niño deje de mamar) quieren lo mejor para sus hijos y actúan pensando que lo que están haciendo es lo que deben hacer.
 No digo que haya que hacer la vista gorda ante un niño le estén maltratando en la calle porque ese sea el estilo de crianza de sus padres, pero si se da el caso, por ejemplo, de que unos amigos que acaban de tener un niño no quiere dar de mamar, nuestro papel no debe ir más allá de explicarle los beneficios de la lactancia en un momento de tranquilidad (no cuando ella saque el biberón para que no se lo tome como un ataque), sin presionar ni juzgar, que es absolutamente contraproducente.

3) Sacarle fotos sin permiso. 
Da igual la confianza que haya. Preguntad siempre.

4) Opinar sobre su mamá o su papá delante de él. 
Ni bien ni mal. El niño capta que estáis hablando de sus padres a sus espaldas, que estáis juzgando. Eso crea inseguridad. Y si además es una crítica, puede perjudicar gravemente el bienestar del niño.

5) Llevártelo fuera del campo de visión de su mamá o su papá sin consultar. 
Es muy típica la escena de alguien cogiendo al bebé mientras le dice: “Anda, deja descansar un rato a tu mamá y vamos a ver a la vecina / a comprar algo a la esquina / a otra habitación a buscar un juguete…“. Es algo que puede poner realmente nerviosa a los padres, especialmente si la persona que se lleva al niño ya ha manifestado anteriormente su desacuerdo con los estilos de crianza de estos (“Ej.: Si por darle unos gusanitos una vez no pasa nada...”).

6) No respetar las normas de su madre cuando el bebé esté contigo. 
Por supuesto que no pasa nada por darle unos gusanitos una vez en la vida a un bebé… Pero sí pasa. Pasa que le estás transmitiendo la idea de no respetar a sus padres, de mentir, etc.

7) Regalarle juguetes sin consultar. 
En el caso de videojuegos o juguetes poco recomendables está claro que se debería consultar primero, pero otras veces no tenemos esta norma tan presente. Tal vez sus padres no quieran que se les regalen juguetes porque ya tienen muchos, o solo quieren ofrecer juguetes con características muy concretas (materiales naturales, sin sonidos, etc.).

8) Compararles con tus hijos u otros niños. 

9) Insistir para que te den un beso. 
Tú jamás consentirías que alguien te obligara a besarle. Da igual que sea un amigo, un familiar o tu jefe. El cariño no se gana de esa manera.

10) Lo mismo que no harías con tus propios hijos. 
Ni ridiculizarlos (“Los niños no lloran“), ni chantajearlos (“Si no te comes todo esto, no saldrás a jugar“) , ni humillarlos (“Eres tonto“)…

Si te ha gustado, y quieres recibir nuestras entradas en el correo,  hazte seguidor de Lardamma.com

Cris. Educadora social especializada en atención temprana, mamá de dos y directora editorial.

Enfermedades más comunes en los bebés/niños

Durante el primer año de vida, los bebés suelen padecer pocas enfermedades, ¿sabes porqué?
Una de las razones, es que durante el embarazo, las mamás, les hemos estado pasando anticuerpos a través de la placenta hasta su cuerpecito.
Además, si al nacer optamos por la mejor opción, que es la lactancia materna, seguiremos , protegiéndolo de muchísimas enfermedades por varias razones:

1.- Por su propia composición: además de proteínas, grasas y azúcares, la leche contiene más de 20 sustancias defensivas – lisozima, lactoferrina, inmunoglobulinas, factor bifidófilo…. – que impiden el desarrollo de virus y bacterias.
2.- Porque protege el intestino. Al ser una sustancia “diseñada” para el bebé, no irrita ni inflama el intestino, de modo que sustancias extrañas no podrán pasar la barrera mucosa. Así se evitan muchas alergias.
3.- Porque, en caso de enfermedad aguda de la madre, ella empieza a fabricar anticuerpos que, rápidamente pasan a la leche, protegiendo al bebé. Esto ocurre, por ejemplo, en casos de diarrea…

Otras enfermedades o síntomas que veremos aparecer durante el primer o segundo año de nuestro bebé, son algunos de éstos:

Tos y resfriados
Rozaduras del pañal 
Gastroenteritis
Infecciones de oído
Conjuntivitis
Herpangina, Exantema vírico (boca-mano-pié)
Muchos de éstos síntomas/enfermedades, pueden verse rebajados en intensidad cuando los bebés toman pecho, cuánto más tiempo mejor, la lactancia prolongada es algo que tiene unos beneficios enormes en la salud de los pequeños.
Cómo ejemplo de ésta afirmación, os dejo el informe de la AEPED sobre lactancia prolongada:

Catarsis

Testimonio anónimo recibido a través del formulario de contacto.

No sé si todas las madres tienen, de alguna manera, secretos absolutos. Secretos que solo saben ellas, que jamás han contado a nadie porque, una vez que son madres, está mal visto, incluso para ellas mismas, mantener un vínculo mental, bueno o malo, con la mujer que han sido hasta ese momento. Pensamientos que realmente existien pero que se entierran en lo más profundo de la mente para que no se atrevan a asomar una vez que se ha creado una familia feliz…

 Sé, por ejemplo, que mi amiga C no se atreve a decirle a su marido que tiene celos de su exmujer, y que sabe que esto es un sinsentido porque no mantienen ningún tipo de relación con ella, pero no lo puede evitar. Y sé que A., con cuatro hijos ya mayores, va apartando dinero de vez en cuando sin que se entere su pareja, porque están muy mal de dinero, para darse de vez en cuando un masaje, o un tratamiento en un salón de estética para poder seguir soportando la vida gris que lleva.

 Y es que mantener algunos secretos es como mantener lava en las manos. Quizás aquí alguien me entienda.

Entre el nacimiento de mi primer y mi segundo hijo (con el primero fui madre soltera) mantuve dos relaciones que me marcaron. La primera para bien. La segunda para mal.

La primera, en una época pletórica en la que volvía a retomar las riendas de mi vida, con una casa, un trabajo y mi niño dejando de ser un bebé, conocí a un hombre guapo, simpático, gracioso, amoroso… Creo que nunca llegué a enamorarme, pero me gustaba estar con él, me trataba genial, era feliz. Simplemente, no estaba enamorada, a él le salió un trabajo en otra ciudad, no quise ir con él, no me merecía la pena trastocar el mundo de mi hijo, y aunque venía a verme continuamente, la cosa se fue enfriando hasta que me aburrí definitivamente. En total, unos cuatro años.

 La segunda relación, en una época en la que andaba más apagada (un trabajo que no me gustaba, problemas con mi familia, etc.), me acabé dejando querer por un hombre después de muchos meses de conquista, pero en el momento que la relación se formalizó, todo empezó a cambiar. Él, que tanto había insistido y tantísimo amor tenía guardado para mí, de repente parecía crisparse solo con mi presencia. Tenía unas rutinas estrictas, unas costumbres que me resultaban extrañas y el trato que nos daba, tanto a mí como a mi hijo, era cada vez peor en una progresión tan sutil que me costó distinguir que habíamos cruzado la línea del maltrato. Él no era un maltratador (aunque en la práctica sí lo era): Era un hombre atormentado con una discapacidad que no sabía gestionar, y todo a su alrededor era resentimiento. Me quería, pero en el momento en que pasé a formar parte de su vida, yo también me convertí en parte de su lastre.

Yo trataba de aguantar porque, por una parte, me daba vergüenza terminar con todo cuando por fin me había decidido a oficializar la relación y nos habíamos ido a vivir juntos y, por otra parte, conocía su discapacidad y sus dificultades y pensaba que podía ser una fase de adaptación… Pero cada vez iba a peor. Además, el ambiente era tan denso que costaba salir de allí como de arenas movedizas.

Hablé con su exmujer, que me confirmó que era una buena persona pero un inválido emocional. Fui a dos psicólogos. Fui a la asociación de discapacitados con su problema de mi comunidad. Me metí en foros de internet sobre el tema, y allí por fin encontré comprensión de una manera similar a la que ahora encuentro en esta tribu, y prácticamente me quedé a vivir en ese mundo virtual. Pero mi hijo me necesitaba, y eso era una lucha porque yo no tenía fuerzas para nada…

Tardé en largarme de allí dos años eternos. Y cuando volví a asomar la cabeza al mundo me molestaba hasta la luz del sol. Una analítica que me hice a raíz de lo que creía que eran unos hematomas y resultaron ser escaras de tanto estar en la cama, reveló de todo…

Hoy, unos cuantos años más tarde, eso queda muy lejano. Tanto, que casi parece que me lo han contado y que no me pasó a mí. Estoy casada con un hombre estupendo, tengo dos niños preciosos y llevo una vida normal. Entonces, ¿cuál es el problema? No sé exactamente si hay algún problema, pero por las noches, antes de dormir, cuando ya todo está en silencio, a veces me invade la melancolía. ¿Por qué no me quedé con mi primera relación? Vale que ahora también tengo un hombre estupendo y no tendría a mi niño pequeño que es mi vida, pero me hubiera ahorrado un infierno… Total, para llegar al mismo punto: un hombre guapo, simpático, gracioso, amoroso… Pero yo no soy la misma. Soy feliz pero manteniendo la prudencia, como si hubiera hecho un muro de contención al exceso de felicidad, por si acaso… Y arrastro algunos pequeños problemas médicos, que son pequeños pero que han pasado a ser crónicos, y que cumplen a su vez la función de recordatorio permanente de una parte de mí que no me gusta.

Mi marido no tiene ni idea de que a mi mejor amiga, la que nos ha regalado la cuna del bebé, salió de un foro de internet. No tiene ni idea de que a veces echo de menos una vida anterior (porque hasta ahora ni si quiera me había atrevido a reconocérmelo a mí misma), no tiene ni idea de que de vez en cuando vemos algo por televisión, o me hace algún comentario, o nos cruzamos con alguien por la calle… que me recuerda a otra realidad. Y yo me siento horriblemente culpable a veces cuando ahora, con mis dos hijos preciosos, se me pasan por la cabeza algunas ideas que no puedo controlar.

Bebés y animales

Tener mascotas no es incompatible con la llegada de un bebé a casa, incluso puede aportar beneficios. Al principio el bebé, si es muy pequeño, lo verá como un juguete y tendremos que tener cuidado de que no se dañen mutuamente sin querer, pero a medida que vaya creciendo, la relación entre ellos se estrechará. Es a partir de los cuatro años, más o menos, cuando el niño entiende que su mascota es un ser vivo con el que poder jugar y al que se debe respetar.

Beneficios de la convivencia de bebés con animales: 

  • Las mascotas bien cuidadas y en buenas condiciones favorecen el desarrollo del sistema inmunológico del bebé.
  • Se relaciona la convivencia de los niños y mascotas con una mayor actividad física del niño y menos estrés.
  • Favorece su desarrollo cognitivo y emocional.
  • Los niños aprenden a cuidar del animal y favorece el sentido de responsabiliad.
  • Les ayuda a practicar la comunicación no verbal.
  • Los animales son un estímulo para el juego.


Precauciones a tener en cuenta: 

  • Debemos ir preparando al animal para la llegada del bebé: dejarle oler sus cosas, etc.
  • No es conveniente que duerman en la misma habitación donde dormirá el bebé, especialmente si vais a practicar el colecho, por lo que deberemos ir acostumbrando al animal a su nuevo lugar, para evitar que relacione la llegada del bebé con la salida de la habitación y pueda tener celos.
  • Se debe mantener al animal limpio, desparasitado y vacunado.
  • Cuando el bebé es muy pequeño, no debemos dejarlo solo nunca con el animal porque podría hacerle daño sin pretenderlo.
  • Igualmente, cuando el bebé es más mayor y ya juega con él, debemos estar siempre atentos a que no le haga daño al animal y este reaccione en defensa propia.
  • Debemos enseñar al bebé a no tocar las cosas de la mascota (comedero, bebedero… que procuraremos no tener al alcance del bebé) y a no jugar en su rincón o camita.
  • El sistema inmunológico del bebé está en desarrollo y la higiene de los accesorios de la mascota es fundamental.
  • Debemos enseñar al bebé a no besar y chupar al animal y evitar en lo posible que el animal lama al niño.
  • En caso de enfermedad o infecciones del animal, se debe mantenerlo aislado del bebé hasta que mejore.
  • Debemos lavarle las manos al bebé después de jugar con la mascota y siempre antes de comer.
  • Si el animal es muy nervioso / ansioso, convendría reeducarle para contenerse con el bebé.

En el caso de adoptar a un animal habiendo un bebé o niño en casa, es importante también: 

  • Atender a la raza y el carácter del animal que va a estar con el bebé.
  • Los expertos recomiendan que los niños menores de cinco años no tengan como mascota a animales exóticos, roedores, reptiles, erizos, etc.
  • Se debe explicar al niño que una mascota no es un juguete, y que se debe respetar su espacio, su sueño, comida, etc.

Siguiendo estas precauciones básicas, los beneficios y satisfacciones que reporta un animal en casa son incalculables!

Cris. Educadora social especializada en atención temprana, mamá de dos y directora editorial.

Lista de cosas que no se nos pueden olvidar en la maleta del bebé

 

Obviamente, según la edad, costumbres del bebé y el destino elegido, no será necesaria toda la lista, pero con ella está cubierto todo lo básico que puede necesitar cualquier bebé en un viaje:


Vestir

  • Ropa adecuada al destino (bodys, braguitas cubrepañales, calcetines, leotardos, camisetas, rebecas, sudaderas, vestidos, pantalones, chándales,…). Conviene, aunque vayáis a un sitio caluroso, incluir en la maleta alguna prenda de entretiempo por si acaso
  • Zapatos adaptados al destino y la edad del niño (sandalias, chanclas de piscina, botas…). Recordamos que siempre son recomendables los zapatos de suela flexible que no cubran el tobillo.
  • Gorras / viseras para el sol 
  • Bañadores 
  • Baberos 
  • Gasa / muselina. Súper útil si el bebé es muy pequeño: para cogerle si está sin ropa y que no sude demasiado, para usarla como mantita fina en el coche o si refresca por la noche, al entrar en un establecimiento con aire acondicionado…

 

Aseo

  • Pañales suficientes. Según si vais a un hotel, apartamento, casa de familiares o amigos… puede ser que, incluso aunque utilices habitualmente pañales de tela, te sea más cómodo llevar pañales desechables. Valora esa posibilidad.
  • Toallitas. Lo ideal es prescindir en lo posible de ellas pero fuera de casa suelen ser lo más práctico. Recuerda esta información.
  • Pañales de piscina. En la playa no son necesarios pero en muchas piscinas prohíben a los bebés bañarse sin pañal y esta es la alternativa. Hay pañales especiales para bañarse desechables y no desechables. Los pañales desechables normales se hinchan mucho al entrar en el agua. Los pañales desechables para baño (tipo Huggies Little Swimmers, Dodot Babykini, etc.) no son absorventes, por lo que no se hinchan. Sirven más que nada para evitar que se salga la caca. Por eso, es conveniente ponérselos solo para bañarse en la piscina y quitárselos al salir. Truco: Estos pañales, si están limpios (si el bebé no ha hecho caca), puedes dejar que se sequen y volverlos a utilizar. Son tipo braga así que, si están manchados de caca, es mejor rasgar los laterales y quitárselo como un pañal normal.
  • Gel, champú, crema habitual si el bebé usa alguna o tiene piel atópica. Recuerda esta información. )
  • Crema del pañal. Incluso aunque normalmente no use, conviene preveer posibles irritaciones. El calor, el sudor, el agua… pueden hacer que escueza la zona del pañal.
  • Crema solar
  • Peine 
  • Tijeras de las uñas 
  • Bañerita / hamaca de baño. Hay bañeritas hinchables perfectas para llevar de viaje porque no ocupan nada.
  • Orinal en el caso de niños mayores.
  • Cepillo de dientes. Recordamos que es conveniente ofrecerle al bebé un cepillo después de comer para que nos imite desde que le sale el primer diente.
  • Cambiador portátil, importantesi el bebé es muy pequeño.
  • Pañuelos de papel 


Botiquín

  • Crema para los golpes: Se puede hacer casera. Ver receta.
  • Crema / pomada para las picaduras
  • Antimosquitos para carro y habitación. Igualmente, procuraremos que sea lo más natural posible. Los parches de citronela que se pegan en la ropa o en cabecero de la cama suelen funcionar bien.
  • Termómetro 
  • Apiretal /dalsy 
  • Desinfectante / vendajes / tiritas, sobre todo si el bebé es más mayor y ya anda y juega.


Accesorios

  • Cuna-parque: Si colecha con los papás no hace falta, pero siempre conviene tener previsto el sitio donde vais a dormir, por si fuera necesario utilizar barreras en caso de que no se pueda mover la cama contra la pared o cualquier otro imprevisto.
  • Trona portátil: Existen tronas que consisten básicamente en un asiento con correas que se puede atar a la silla. Para bebés mayores son estupendas porque caben en el bolso sin problema. Para más pequeños, hay otras parecidas pero que llevan un alzador y también son bastante manejables.
  • Toalla para el baño. Especialmente si el bebé es muy pequeño, mejor que use su propia toalla.
  • Toalla playa/piscina. No suelen ser las mismas que para secarse después de la bañera. Hay toallas con capucha tipo capitas perfectas para que no se enfríen al salir del agua.
  • Porteo cómodo. Ten en cuenta a dónde vais a ir. Es posible que sea un engorro llevar la sillita. Nuestra asesora de porteo tiene estupendos consejos para el verano. 
  • Sillita de paseo. Si el bebé tiene más de un año y vais a estar pocos días de vacaciones, merece la pena una sillita de paraguas que no ocupa sitio en el maletero.
  • Sombrilla. Para la playa y para la sillita si esta no tiene toldo.
  • Plástico / burbuja para la lluvia. Más vale prevenir…
  • Valora la posibilidad de llevar una mosquitera para la cuna /cama.
  • Algún juguete que le mantenga entretenido en momento puntuales y que de seguridad.


Para el viaje

  • Snacks saludables para el coche. Si vais a ofrecerle comida al bebé durante el trayecto para mantenerle entretenido, es muy importante que vayáis a su lado comprobando que todo va bien. El bebé deberá ir a contramacha y, si no vais a su lado, no podréis verle.
  • Juguetes para el coche. Lo ideal sería que fuera juguetes nuevos (me refiero a que sean una novedad para el bebé, para mantenerle entretenido más tiempo) y que los utilice solo en el coche.
  • Si usa chupete, además del que utilice habitualmente, conviene llevar otro de reserva.
  • Parasoles para el coche 
  • Mantita, cojín para el coche si es más mayor.


Comidas

  • Comida y bebida. Según a dónde vayáis, es mejor tener previsto el menú del bebé en el caso de que no estéis seguros que vaya a poder comer lo mismo que vosotros. En el caso de que tengáis dudas con la calidad del agua de la zona a donde os desplazáis, es mejor utilizar agua embotellada.
  • Vajilla para el bebé (puede ser desechable o de plástico), vaso, cubiertos, biberones si el bebé utiliza.


Documentación

  • DNI o pasaporte en caso de desplazarse al extranjero. 
  • Tarjeta sanitaria. Si os desplazáis a otro país, de el INSS os podréis informar de los trámites a seguir.
  • Cartilla de vacunación. 
 
 
 

Vacaciones con el bebé

Un bebé no es un impedimento para salir de vacaciones. Incluso antes de cumplir el mes, podéis iros a disfrutar teniendo siempre en cuenta unas precauciones básicas. Quizás no sea lo más conveniente hacer un viaje transoceánico o dormir en una tienda de campaña en plena ola de calor, pero no tiene por qué haber ningún problema por viajar a la playa, a la montaña o al pueblo.

Consejos generales para cualquier destino: 

  • Evitar las horas de más calor. 
  • Llevar siempre la protección solar adecuada. Recordad que los bebés menores de seis meses no deben llevar protectores solares.
  • Llevar todo lo necesario para el cuidado y aseo del bebé 
  • Dar preferencia a un destino único sobre las rutas vacacionales. Especialmente si son muy pequeños, los bebés necesitan una rutina (flexible) que les de seguridad, y estar cambiando continuamente de sitio, de cama y de horario puede hacer que estén más irritables de lo normal.
  • Recordar que antes de los seis meses está desaconsejado bañar al bebé en la piscina o el mar. A partir de esas edad se supone que ya tiene un sistema inmunológico más desarrollado y las vacunas básicas.
  • Evitar sumergirle en un agua demasiado fría. Es común, por mucho calor que haga, que el agua esté muy fría en piscinas naturales, gargantas en la montaña…
  • Asegurarse de los requerimientos médicos (vacunas) y burocráticos si viajáis a otro país. 
  • No son aconsejables los destinos de montaña con altitudes superiores a 2500 m. 
  • Sin caer en la paranoia, no está de más tener localizado el servicio de salud más cercano a vuestro destino. 
  • En los viajes en avión, ofrecer a bebé el pecho o el chupete durante el despegue y aterrizaje.

Consejos para los viajes en coche: 

  • El bebé debe ir siempre en una silla de seguridad homologada y a contra marcha en el asiento trasero.
  • Sal con tiempo y haz paradas frecuentes.
  • El bebé debería ir acompañado por un adulto que pueda ir ofreciéndole agua, distracciones y comprobando que está cómodo y seguro.
  • Aprovechar si es posible las horas a las que el bebé duerme. A primera hora de la mañana sería lo más adecuado puesto que los conductores están descansados, el bebé aún tendrá sueño y el calor no es tan sofocante.
  • Se pueden llevar juguetes que pueda manipular desde su silla de seguridad y distracciones suficientes. Estos juguetes conviene que sean específicos para el coche, para que no pierda el interés por ellos al tenerlos todo el tiempo a su disposición.
  • Se pueden llevar bebidas y snacks saludables para el camino, como estos.
  • No dejes nunca al bebé solo dentro del coche.
  • El aire acondicionado debe ser suave y no darle directamente. Aunque el bebé sude, es mejor evitar ponerle toallas u otras telas que le aíslen de la silla de seguridad, porque esta está fabricada con materiales ignífugos.

Consejos para bañar al bebé en la piscina 

La Sociedad Española de Neumología desaconseja la exposición prolongada de bebés y niños pequeños al cloro de las piscinas por estar relacionada con el aumento de posibilidades de desarrollar síntomas asmáticos. No desaconsejan el baño pero insisten en atender a las condiciones higiénicas de la piscina y no excederse con el tiempo que pasan los niños en el agua.

Los primeros síntomas de un exceso de cloro que se pueden observar en el niño es la irritación de las mucosas. Cuanto más pequeño sea el niño, más tiempo permanezca en el agua y mayor sea la temperatura de la piscina, mayor es el riesgo.

  • No dejar de vigilar al bebé ni por un segundo. 
  • No utilizar flotadores ni manguitos por su peligrosidad.
  • Mojarle poco a poco antes de introducirle en el agua para aclimatarle.
  • Respetar las horas de digestión. 
  • Renovar la protección solar siempre al salir del agua.
  • Comprobar que la piscina reúne las condiciones de seguridad adecuadas. 
  • Evitar baños demasiado prolongados. 
  • Priorizar las piscinas al aire libre. 
  • Evitar piscinas con el agua demasiado caliente. 

Consejos para llevar el bebé a la playa: 

Además de los consejos generales de las piscinas (vigilar al bebé, evitar flotadores y manguitos, mojarle poco a poco antes de introducirle en el agua, respetar las horas de digestión, ir renovando la protección solar…), en una playa se debe tener en cuenta:

  • Duchar al bebé al salir del agua para evitar irritaciones por el salitre, especialmente si tiene piel sensible.
  • Es conveniente vestirle con ropa llamativa. En la playa siempre hay demasiada gente y esto ayudará a no perderle de vista o a que la gente se acuerde de él en caso de extravío.
  • La arena es un material de estimulación potentísimo. Recuerda llevar juguetes para que manipule, construya, moldee…

Alimentación:

  • Las bacterias proliferan con el calor, así que en verano aumentan las posibilidades de sufrir una intoxicación alimentaria. Hay que cuidar que los alimentos del bebé no rompan la cadena de frío. Si los llevamos a la playa o a la piscina, debemos llevarlos protegidos en una nevera portátil.
  • Por el mismo motivo, es importante lavar bien los alimentos frescos.
  • La fruta, por ser ligera y fresca y por su alto contenido en agua, es el tentempié ideal.


Primeros auxilios: 

  • Picaduras de insectos: Lo principal es evitarlas con mosquiteras y repelentes naturales, pero si ya han picado, debemos asegurarnos de que no ha quedado clavado el aguijón (en caso contrario sacarlo con unas pinzas esterilizadas) y desinfectar la zona. En el caso de que la picadura sea grande o de un insecto desconocido, acudir a urgencias.
  • Golpes de calor: Mantener al bebé en un ambiente fresco y acudir a urgencias si el malestar persiste.
  • Medusas: Lavar la zona con cuidado para no extender la irritación y aplicar frío. El pediatra de urgencias valorará la necesidad de administrar corticoides u otros medicamentos.
  • Ahogamientos: Una vez sacado al niño del agua, comprueba su respiración y su pulso. Túmbalo en una superficie seca. Debe recibir atención médica inmediata.
  • Diarreas /extremiñiento: El cambio de rutinas, alimentación, el agua… pueden provocar estos problemas. La prevención para ellos es fundamental. En caso de estreñimiento o diarrea, asegúrate de que está permanentemente hidratado y ofrécele la dieta habitual.
  • Quemaduras: Según la gravedad, puede ir desde el enrojecimiento hasta ampollas, vómitos fiebre… Se debe refrescar al niño con agua sin jabón, ofrecerle agua y vestirle con tejidos naturales. Si el bebé es menor de un año o la quemadura es grave y presenta otros síntomas, se debe acudir a urgencias.
  • Alergias: Las vacaciones no son el momento idóneo para introducir nuevos alimentos en la dieta del niño, pero es posible que algún alérgeno ambiental presente en el destino de vacaciones cause problemas, que pueden ir desde una leve mucosidad hasta reacciones graves. Según la gravedad, se valorará la necesidad de acudir a urgencias. En todo caso, es importante identificar el alérgeno lo antes posible y tratar de aislar de él al bebé.
  • Otitis: La humedad y el calor favorecen la proliferación de hongos y bacterias. La otitis de piscina es una enfermedad común de los niños en verano. Para evitarla, hay que secarle bien después del baño y, si tu hijx es propenso a sufrir otitis, se le deben proteger los oídos al entrar a la piscina.

Y estando seguros, solo queda disfrutar del verano ¡Felices vacaciones!

 

Cris. Educadora social especializada en atención temprana, mamá de dos y directora editorial.

AEPED, informe 2015: Lactancia en niños mayores

La AEPED ha lanzado hace escasos días un informe actualizado sobre la lactancia en niños mayores.

Ideas principales del informe:

  • Las principales asociaciones científicas (OMS, AEPED, UNICEF…) recomiendas la lactancia exclusiva hasta los 6 meses y complementarla a partir de esa edad con otros alimentos, al menos hasta los 12-24 meses. 
  • No hay límite de edad para finalizar la lactancia. 
  • Preferencia del término “lactancia en niños mayores” a lactancia prolongada, que tiene connotaciones de “anormalidad”. 
  • Si el bebé / niño realiza cuatro tomas diarias, no es necesario el consumo de otros lácteos. 
  • Se ofrece una perspectiva histórico antropológica sobre la lactancia materna, estableciendo la edad habitual del destete espontáneo entre los 2,5 y los 7 años. 
  • Las propiedades de la leche van cambiando con el paso del tiempo para adaptarse al crecimiento del niño. 
  • La lactancia en niños mayores se relaciona con efectos positivos en la salud a largo plazo para la madre y el bebé. 
  • La lactancia está relacionada con un mejor desarrollo emocional y psocosocial del niño. 
  • No se han demostrado riesgos físicos ni psicológicos de la lactancia en niños mayores, ni se han encontrado evidencias que la relacionen con la caries infantil. 
  • Se ofrecen consejos para un destete respetuoso. 

Puedes leer el PDF completo aquí.

Cris. Educadora social especializada en atención temprana, mamá de dos y directora editorial.

Insolación en niños

Golpe de calor en niños, ¿cómo reconocerlo?

La subida del termómetro característica del verano puede provocar que el niño sufra un golpe de calor. La temperatura normal del cuerpo oscila entre 36 y 37ºC. El calor excesivo en la época estival, que alcanza los 40ºC e incluso los supera, puede alterar este equilibrio térmico.
La insolación en menores viene acompañada de dolores de cabeza y mareo y, a medida que se agrava, puede provocar vómitos, sudor excesivo y hasta el pequeño se ponga pálido.

Golpe de calor en niños: consejos para prevenirlo

  •  No exponer a los bebés y niños a temperaturas muy elevadas
  • Los pequeños deben huir de las exposiciones solares en horas puntas de calor. Se debe impedir su exposición -entre las 11:00 y las 17:00 horas, en los meses de verano-.
  • Los coches son peligrosos para los niños. Los automóviles atrapan el calor, por lo que, en su interior, la temperatura puede subir de modo notable en cuestión de segundo. Dejar a los bebés en el coche en verano entraña un peligro serio, pues en un lapso muy breve, la temperatura en estos espacios se torna demasiado elevada y aparece el riesgo de sufrir un golpe de calor.
  • Ofrecer agua de forma frecuente al niño. Una buena opción es refrescarle con baños o duchas con agua fresca, varias veces al día en las jornadas más calurosas. También, mojarle la cabeza y los brazos con frecuencia; sobre todo la zona de la nuca, el cuello y las muñecas.
  • Evitar el exceso de actividad física y juegos infantiles en las horas de más calor.Si el ejercicio genera tanto calor que el cuerpo no puede regular su temperatura interna, se producirá un golpe de calor.
  • No abrigar a los niños en exceso durante la época de calor. Conviene, además, que la ropa infantil sea holgada y de algodón u otros tejidos que permitan que la piel respire, es decir, que le garanticen una correcta sudoración. De esta manera, el cuerpo podrá regular mejor su temperatura interior. Optar por colores claros para vestirle es mejor que elegir tonos oscuros, que absorben y retienen el calor. Otra protección importante es usar gorros o sombreros, confeccionados con tejidos ligeros, que permitan la sudoración.
  • Cuidar la alimentación de los menores en verano. Se aconseja evitar ofrecer al pequeño comidas pesadas, de digestión lenta y muchas calorías. En cambio, los niños deben comer frutas y verduras
  • Prestar mucha atención al estado anímico del pequeño. Si se percibe al bebé decaído, irritable y con la piel muy caliente, es posible que esté sufriendo los primeros síntomas de un golpe de calor. Señales más claras son el dolor de cabeza, vómitos, pulso débil y acelerado. Síntomas más graves del golpe de calor son las convulsiones, disminución del nivel de conciencia y la pérdida del conocimiento (desmayo). En estos casos, además, hay que acudir de inmediato a la consulta de un médico.

Mi bebé tiene una insolación: ¿qué hago?


Un niño con un golpe de calor “debe ser colocado en el lugar más fresco posible y enfriar su cuerpo con compresas o paños de agua fría, mientras se acude al hospital de inmediato”, aconseja García Gonzáles.

Un bebé que ha sufrido un golpe de calor necesita bajar su temperatura corporal. Para ello, un método efectivo consiste en aplicar compresas frías sobre la cabeza, el cuello, el pecho, los brazos y los muslos. Las compresas hay que renovarlas con asiduidad, ya que enseguida pierden su carácter refrescante.
Un niño con insolación necesita beber, siempre y cuando esté lúcido. Si no está del todo consciente, es mejor no hacerlo, ya que el pequeño podría atragantarse y esto agravaría el problema.
Si es un bebé, se aconseja quitarle toda la ropa y, en caso de que sea posible, darle un baño con agua fresca.
Cuando un niño sufre un golpe de calor, siempre se debe acudir a un médico cuanto antes, para asegurarse de que se ha recuperado y no habrá inconvenientes después.

Información sacada de aquí