Sillas ACM: importancia y mitos, por Ana Santamaría

Hoy escribe el post Ana Santamaría, autora del cuento infantil La ranita Tita,
un cuento precioso de esta autora muy concienciada con la seguridad de los niños.
De hecho, durante la promoción de su cuento, siempre aprovecha
para hablar de las sillas ACM, porque “La ranita Tita siempre viaja segura”.
A continuación, su post:



Cuando nos quedamos embarazadas, todas buscamos lo mejor para nuestros futuros hijos. Durante el embarazo tenemos tiempo para leer e informarnos; y muchas veces terminamos cambiando de parecer o aprendiendo y desechando nuestras primeras ideas.

Mi experiencia con las sillas a contramarcha (ACM).

Los siguientes párrafos los voy a escribir como madre, no como Ana Santamaría (autora de “La ranita Tita“).

Estando embarazada de mi primera hija, todo eran miedos: Miedo a abortar en el primer trimestre, miedo a que algo estuviera mal en la eco de las 20 semanas, miedo a la posibildiad de una muerte intrauterina antes de nacer, miedo a que nos pudiese pasar algo en el parto a alguna de las dos en el parto…

Un día, descubrí por casualidad en una red social, la historia de un pequeño que había tenido un accidente de tráfico y se debatía entre la vida y la muerte. Y en esa página comenzaron a hablar de las sillas ACM. Comencé a buscar información y a entender lo que eso significaba. El por qué de la seguridad, por qué las sillas a favor no son buenas y los riesgos que entrañan. Una vez entendí todo, decidí que mi hija solo viajaría en una silla ACM, y jamás la expondría en una silla a favor de la marcha. Ahora tocaba convencer a mi marido, y hoy todavía, 3 años después, de vez en cuando discutimos sobre las sillas y su efectividad en los accidentes. A pesar de todo, no hay discusión posible, mis hijas viajarán ACM hasta que su peso lo permita.

Y durante todo este tiempo, he ido hablando de estas sillas a todo aquel que ha tenido un hijo, me haya pedido consejo o no. Yo he dado la información, y luego cada uno es libre de hacer con ella lo que quiera. Ha habido gente que me ha escuchado y ha habido gente que sigue llevando a sus hijos a favor de la marcha escudándose en lo de siempre: que se marean, que no les entran las piernas, que así no se puede viajar… Excusas.

Es gracioso ver cómo esa gente se gasta un pastón en comprar un carro de paseo de los de alta gama, de los de 800€ para arriba, y no ponen reparos en ello. Un carro que como mucho van a usar unos meses. Pero luego, si tienen que comprar una silla para el coche, un elemento de seguridad vital, eligen de las más barato.

Las sillas a contramarcha reducen casi al 100% el peligro de muerte del menor en caso de accidente. Y se reducen también casi al 100% las lesiones. Estas sillas salvan vidas sin apenas secuelas, porque la seguridad viaja de espaldas, solo de espaldas, siempre de espaldas.

Diana Feria, de Babyboom Family, nos cuenta por qué es tan importante

Y de esto sabe bastante bien Diana Feria, de Babyboom family. Esta tienda, ubicada en Fuengirola, lleva desde el 2014 ofreciendo a sus clientes sillas ACM. Y es que Diana descubrió la seguridad que ofrecían estas sillas a la hora de viajar para los más pequeños.

La musculatura del cuello de los niños todavía no está desarrollada ni tiene suficiente fuerza para aguantar un impacto. Lo que para un adulto se convierte en un latigazo cervical, y tiene que tomar calmantes para el dolor, para un niño puede suponer una paraplejia, tetraplejia o lo que es peor, la muerte.

Cuando un niño viaja a favor de la marcha, y el coche en el que va sufre un choque, la silla a favor retiene su cuerpo. Este no sale despedido, se queda en su silla, pero la cabeza, junto con las extremidades, SÍ salen despedidas. Son lanzadas con fuerza hacia adelante, lo que puede provocar una decapitación interna. ¿Cómo lo solucionamos? Pues colocando al niño en sentido contrario. De esta manera, en caso de accidente, la espalda y el cuello son retenidas por el respaldo de la silla y no se produce la elongación del cuello. Con tan poco, dándole la vuelta a nuestros hijos, podemos salvarles la vida.

Diana Feria participa en diversos grupos de ayuda a los padres que quieren informarse y comprar una silla ACM. Todo esto lo hace desinteresadamente, solo por saberse con la satisfacción de hacer que otro pequeño más viaje seguro. Su tienda es pionera en Málaga en seguridad infantil en el automóvil. En ella no encontraréis sillas a favor de la marcha para menores de 4 años y de 18 kilos.

Poco a poco su mensaje va calando. Ha ampliado la tienda y la gama de sillas. Pero el trato no varía. Diana se deja la piel en cada venta, y no para hasta dar con la silla adecuada para cada niño y para cada coche. Una vez elegida la silla, la instala en el coche, sienta al niño y comprueba si sirve para ambos. Si es la adecuada, la desinstala y explica a los padres cómo instalarla. Y por tercera vez la desinstala y esta vez, son los padres los que han de instalarla bajo la supervisión de la jefa. Hecho esto, los padres saben que su hijo viaja seguro y pueden irse de la tienda tranquilos.

 

¿Son caras estas sillas?

Pues como todo, las hay que van desde los 200€ hasta los 700€. Cada vez más marcas se están dando cuenta de la importancia de viajar ACM y están sacando varios modelos de diferentes precios, para que viajar seguro sea una opción válida para todo el mundo.

Basta con desenfundar una silla de algún hipermercado y una ACM para descubrir la diferencia entre ambas. El corcho blanco (polietileno) que absorbe la fuerza del impacto, es prácticamente nulo en la barata. ¿Y qué significa eso? Que la fuerza del impacto se la llevaría el cuerpo de nuestro hijo.

 

“Pero es que a contramarcha se van a marear”

No tiene por qué. Los pequeños todavía no tienen desarrollado el sentido como los mayores. Y de todas formas, yo como madre, prefiero a mis hijas mareadas y parando cada poco tiempo, a no verlas nunca más.

Aparte, el que se marea, se marea yendo a favor como yendo a contramarcha.

 

Tienen que ir muy incómodos con las piernas encogidas, ahí no entran.

Probad a sentaros en un taburete y dejar las piernas colgando. ¿Cuánto aguantáis? Poco, ¿verdad? Necesitáis apoyar los pies. Pues a los niños les pasa lo mismo. Su postura natural es con las piernas encogidas, sentados como los indios. Y estas sillas están pensadas para que sus piernas entren. Hay sitio entre el respaldo de los asientos y la silla ACM.

 

¿Hasta cuándo deben viajar ACM?

El mayor tiempo posible. Se aconseja hasta los 4 años mínimo, pero si el peque sigue cumpliendo con los requisitos para ir en la silla, no sobrepasa el peso ni la altura, cuanto más tiempo, mejor.

Por todo esto, y mucho más, Diana y su tienda Babyboom family, es la mejor opción a la que puedes optar si quieres que tu hijo viaje seguro.

Porque recuerda, la seguridad viaja de espaldas, solo de espaldas, siempre de espaldas. Así que dale la vuelta.

 

Además, en la tienda encontrarás también más artículos de puericultura, todos en consonancia con una crianza natural y de apego. Diana te atiende con una atención totalmente personalizada y sin prisas, es cercana y no duda en responder las futuras dudas que surjan una vez has salido de su tienda.

Contacto; 951 91 23 75